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Esto es lo que sienten los gatos cuando los abrazamos

Los gatos son animales que, aunque domésticos y acostumbrados a convivir con humanos, son considerados muy independientes, ya que mantienen unos rasgos de carácter muy particulares y una forma de comportarse que, para aquellas personas que nunca han vivido con gatos, pueden resultar difíciles de entender.

Aunque cada gato es un mundo en cuanto al carácter y a la forma de comportarse en diferentes situaciones, hay algunos rasgos comunes de su personalidad con los que se pueden generalizar, por ejemplo, a la hora de hablar de las muestras de cariño típicas de los humanos, como son los besos o los abrazos.Para los gatos, los besos y los abrazos no tienen el mismo significado que para las personas, por lo que para ellos no es una muestra de cariño, aunque hay algunos muy acostumbrados a la sociabilización con humanos que pueden sentirse cómodos y a gusto en los brazos de su conviviente. Todo ello va a depender del tipo de relación que haya tenido con los humanos y, también, del propio carácter del felino.

Señales de que tu gato no quiere que le abraces

Hay otros tipos de mascotas, como es el caso de los perros, que nunca podrían reaccionar mal a un abrazo de su dueño, pero ¿qué pasa cuando se abraza a un gato? No hay una respuesta única para contestar esta pregunta, pero sí que hay que tener muy en cuenta las reacciones del felino, que no siempre está dispuesto a recibir esas muestras de afecto.

En primer lugar, hay que saber que cada pequeño gesto, postura o maullido de un gato nos puede dar a entender qué es lo que quiere o, más bien, qué es lo que le molesta. Por lo general, un gato acostumbrado a vivir con humanos nunca va a reaccionar, en un primer momento, con arañazos o mordiscos ante una situación incómoda, sino que dará algunas pistas de que no quiere estar en ese lugar.

Una de las muestras más características de que un gato está molesto es el hecho de que ponga las orejas hacia atrás. Se trata de una posición de las orejas, orientadas hacia atrás, como se puede ver en la fotografía, que indica que el gato está molesto e, incluso, que quiere atacar.

Por otro lado, la cola es otra de las partes del cuerpo que pueden hacer ver a un humano cómo se siente el gato. Los gatos mueven la cola en muchas situaciones diferentes, también en sus interacciones con humanos, como una forma de comunicarse. Así, en el caso de coger al gato para darle un abrazo y notar que este comienza rápidamente a agitar al cola, es mejor volver a soltar al felino en el suelo. De forma general, los movimientos rápidos del rabo indican agitación, estrés e incomodidad.

Una de las señas más claras de que el gato no quiere estar en los brazos de humano son sus movimientos para intentar escapar. Así, si comienzan a intentar zafarse o se revuelven en los brazos, lo mejor es dejarles de nuevo en el suelo y respetar su espacio. Estos movimientos suelen ir acompañados de maullidos, que son más altos y fuertes de lo habitual.

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