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La empresa catalana se felicita por la capacidad de Barcelona para atraer talento

  • El foro 'Catalunya, potencia tecnológica y empresarial europea' organizado por elEconomista.es congrega representantes de Mango, Vueling, Celsa, Banc Sabadell, Cellnex y Silence
  • "No creo que la fiscalidad sea un problema, Barcelona es muy atractiva"
Barcelona

La gran empresa catalana saca pecho de las fortalezas del territorio como potencia tecnológica en el Viejo Continente. Las grandes compañías del territorio se felicitaron en el foro empresarial Catalunya, potencia tecnológica y empresarial europea organizado por elEconomista.es el momento actual que viven a pesar del auge de la competencia de otras grandes urbes en España o la desventaja fiscal frente a otros territorios. Cataluña cuenta con el atractivo suficiente para seguir siendo una potencia tecnológica y seguir atrayendo talento, celebraron.

En la primera de las mesas de la sesión los representantes de Mango, Vueling, Celsa, Banc Sabadell, Cellnex y Silence destacaron el clima positivo empresarial que existe hoy en Cataluña. El ambiente se mantiene a pesar de las incertidumbres actuales a nivel macroeconómico, marcadas por la inflación, la subida de tipos y los tambores de recesión actuales.

"Barcelona es la ciudad del Sur de Europa que más atrae el talento; más que Madrid o Roma. Evidentemente que hay cosas que se deberían mejorar, como los sueldos, que son más bajos que en países vecinos, pero vemos un clima muy positivo", destacó Valentí Roca, Global Head of Mission Critical & Private Networks de Cellnex.

La cotizada española hace dos décadas que presta servicios estratégicos a la Generalitat y da soporte, por ejemplo, a la red privada de los Mossos d'Esquadra, lo que convierte al Govern en su principal cliente fuera de los operados móviles. Con este arraigo, la compañía ha desarrollado sinergias "con universidades y start ups del territorio", añadió el directivo.

"El ecosistema empresarial tecnológico en Barcelona es inmejorable", celebra Vueling

Gracias a su calidad de vida, pero también a disponer de escuelas de negocios de primer nivel y multitud de empresas, la capital catalana es capaz de atraer el talento que requiere el ecosistema existente, con el sector tecnológico como protagonista. Un hecho que destacaron todos los ponentes en sus intervenciones a lo largo de la mañana. "El ecosistema de empresas emergentes de Barcelona es inmejorable; hay mucho talento, el problema con el que nos topamos en la competencia y la demanda que hay para captarlo", añadió Javier Álvarez, director de Tecnología de Vueling.

La filial de International Airlines Group (IAG) juega un papel para dinamizar todavía más esta red empresarial. Se trata del programa Hangar 51, que el conglomerado aeronáutico celebra cada año en busca de las iniciativas más novedosas del sector. "Hacemos especial hincapié en los territorios en los que estamos, como es Barcelona", celebró el directivo.

En advertir de la guerra por el talento que se libra ahora mismo en la capital catalana también coincidió Margarita Salvans, directora financiera de Mango. "Hay una gran cantidad de empresas tecnológicas que apostaron por Barcelona y nos encontramos con mucha competencia", señaló la dirigente de la firma textil.

La innovación no solo llega a través de terceros, también se hace en casa. Así sucede en el caso de la marca fundada por Isak Andic. "En 1996 lanzamos la web y en el año 2000 ya comenzamos a vender por internet. Gracias a la presencia online pudimos capear le cierre de tiendas durante el coronavirus y las ventas solo cayeron el 22% en el peor año de la historia para el sector", se felicitó Salvans.

La diferencia con Madrid está en las finanzas

En el ámbito financiero, la capital catalana está todavía lejos de Madrid, que alberga la sede de los grandes bancos nacionales e internacionales y fondos de inversión, y ha visto como en los últimos meses Málaga atraía inversiones de conglomerados como Citigroup. Por el momento, el auge no preocupa a las organizaciones basadas en el territorio. "Barcelona se mantiene como un gran pool para encontrar talento digital y existen muchas fintechs que nos ayudan en nuestro día a día; es verdad que Madrid es un gran competidor y Málaga un gran a puesta, aunque todavía no está al nivel de Barcelona", comparó Mercé Serra, directora general de Sabadell Consumer Finance de Banc Sabadell.

De hecho, la propia Vueling sopesó instalar en Málaga un centro de desarrollo que finalmente se ubicó en Zaragoza por su mayor cercanía con Cataluña. También se descartó Lleida.

Banc Sabadell además defiende que la apuesta por la tecnología no debe titubear en momentos de incertidumbre como el actual, con el camino de subida de tipos emprendido por los bancos centrales para frenar la inflación y el temor a una nueva recesión en el horizonte. "No hay perspectivas claras, pero es importante no solo mantener las inversiones sino acelerarlas".

El contexto puede afectar a la apuesta de nuevas líneas de negocio como el buy now, pay later -compra ahora, paga después- que se mantenían sin problemas con el dinero fácil que llegaba con los tipos al 0%. "Ahora los bancos deberán buscar nuevas vías de rentabilidad", avanzó Serra.

La industria tradicional también innova: desde Silence en automoción a Celsa con el acero

Dentro de este ecosistema ha nacido Silence, la firma de movilidad eléctrica propiedad del gigante Acciona. Hasta ahora centrada en la producción de motos eléctricas, desarrollará un pequeño vehículo limpio en las viejas instalaciones de Nissan en Zona Franca de Barcelona. "Para nosotros se trata de un espacio perfecto que nos encaja a la perfección con nuestros planes a corto y medio plazo", celebró Pep Martí, director de Battery Stations de Silence.

La firma fundada por Carlos Sotelo cuenta además con una ventaja frente a otras empresas emergentes: no necesita de financiación nueva al estar participada por Acciona. Un punto a favor que marca diferencias precisamente ahora, cuando el acceso al dinero se complica. "Tener al socio que tenemos ha implicado poder dar un impulso a los proyectos más ambiciosos que tenemos, como es la creación de una red de intercambio de baterías que requiere una inversión y un compromiso a largo plazo muy fuerte. Con ellos lo hemos encontrado", agradeció el dirigente.

También la industria clásica presume de innovación. Es el caso de la acerera Celsa, que desde 2006 a hoy ha logrado reducir casi un 40% el consumo de energía. La empresa tiene un Barcelona una fábrica de 110 hectáreas, pero en Polonia alcanza las 450 hectáreas. Gracias a estar más electrificada que sus competidores ha podido capear la subida de la energía, pero asume que hace falta una transformación, ya sea con hidrógeno verde o con biogás; las dos alternativas de futuro que se vislumbran como viables en la actualidad.

No todo es perfecto: las reivindicaciones de la empresa

El optimismo generalizado no implica la ausencia de reivindicaciones. El foco se dirige hacia las administraciones, tanto la catalana, como la española y la europa. Y a pesar de la movilización acometida hace meses por parte de la mayor parte de sectores empresariales, la ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat no está en los principales puestos de la lista de prioridades.

"Toda inversión que se pueda realizar en Cataluña es positiva, pero tenemos otras preocupaciones más grandes", destacó la representante de Mango.

El que mejora las ejemplificó las necesidades de la industria catalana fue Juan Carlos Orozco, Chief Strategy & Sustainability Officer de Celsa Group. El directivo lanzó varias peticiones a la Generalitat, el Gobierno y la Unión Europea. "No creo que la fiscalidad sea un problema, porque Barcelona es muy atractiva", comenzó. "El problema es la energía, que en España se paga a 300 megavatios/hora mientras que en Francia está a 42 euros y en Noruega a 16 euros. Si queremos industria pesada tenemos que ser competitivos", lamentó.

"Además, cuando nuestros competidores venden acero, el 80% se transporta por tren y el 20% en camión; para nosotros es al revés porque no se ha hecho una apuesta por el tren de mercancías", prosiguió". Y zanjó: "el tercer punto son las ayudas. En Alemania, tres empresas se repartirán 4.000 millones y aquí deberían acelerarse la adjudicación de los diferentes Pertes y los fondos Next Generation".

Con ello, se podría abordar uno de los grandes retos a los que se ha enfrentado Cataluña desde hace años: ser un país de pymes. "En este país hace falta tener industria, tener multinacionales y tener organizaciones de tamaño medio y de tamaño grande, que hay muy pocas", zanjó el directivo catalán.

A la carta de deseos, Cellnex añadió también que las administraciones faciliten el acceso a las frecuencias de telecomunicaciones a las empresas privadas.

El evento se celebró en la sede de Foment del Treball y contó con el apoyo de Banc Sabadell, Naturgy, Endesa, Agbar y Cellnex.

Puede ver la jornada completa aquí:

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