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Kakeibo, el método "feminista" japonés para ahorrar en tiempos de crisis

  • Técnica ancestral reutilizada mediante aplicaciones móviles
  • El primer sistema fue publicado en 1904 por Motoko Hani
Foto: Dreamstime.

El precio de la luz, la gasolina, el alza de los productos nos ponen en la necesidad de tener que buscar métodos para que los cambios que ocurren en el mundo no afecten a nuestro bolsillo. Cuando tenemos que recurrir a nuevos modos de ahorro, se nos viene a la cabeza los sistemas de contabilidad japoneses que nos permitirán controlar nuestros gastos y ahorrar de una manera eficiente y a costo cero. Para ello, la apuesta es aplicar por el método Kakeibo, un sistema de finanza "feminista" creado en 1094.

En estos tiempos de crisis nos metemos al baúl de las técnicas de ahorro y entre las que encabezan las listas nos encontramos con los métodos japoneses. Si bien son métodos antiguos y que quizás creamos que están desactualizados, pues toman fuerza cuando toca apretar las carteras.

El concepto de control de gastos que tiene Kakeibo es un pequeño libro de contabilidad y finanzas tal como el que usaban nuestras abuelas para poner orden en los dineros del hogar. La escena resulta algo anticuada, sin embargo, el método mantiene su vigencia ya que aplicaciones digitales han tomado el modelo y lo han ejecutado para facilitar la vida de los usuarios que buscan cualquier forma para poder llegar a fin de mes.

La importancia de este cuaderno es que mediante su estructura facilita la tarea diaria de apuntar los cálculos y permite visualizar de forma sencilla cuánto dinero nos gastamos, en qué y cómo. Esto lo convierte en un sistema ideal para gestionar mejor el dinero y para llegar al último día del mes con ahorros.

Tips para que funcione el Kakeibo

La clave y éxito de este método lo tiene la constancia y el ser meticulosos. Nada puede quedar sin ser anotado por muy pequeño que sea el gasto o de lo contrario el sistema no tendrá los frutos que esperamos.

La idea es registrar en el cuaderno al principio de cada mes los ingresos y gastos fijos como el alquiler, la luz, comunidad, hipotecas, etc. Con ello, será fácil hacer una radiografía de cuánto dinero nos queda disponible para el resto de gastos que tenemos durante el mes.

Para anotar cada movimiento, es necesario agregar el día y la sección o tipo de gasto: alimentación, ocio, vestimenta, casa, etc.

El poder tener todo el panorama de gastos e inversión, nos permitirá detallar todos aquellos gastos de los que podemos prescindir y que son los que no nos ayudan a ahorrar.

La idea de crear este sistema surge en 1904 por Motoko Hani, editora de una revista feminista de Japón por aquellos años donde la voz de la mujer estaba opacada por el machismo asiático. El objetivo, otorgarle más poder a la mujer, ya que su dinero personal dependía de lo que consiguiesen ahorrar (hasta un 15% de los ingresos).

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