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Así es la calculadora de la OCU para saber cuánto gastas anualmente en calentar tu casa

  • Hay hasta seis sistemas populares entre los que decantarse según la vivienda
Foto: iStock.

En pleno invierno, uno de los gastos más importantes que se debe hacer en cualquier casa, independientemente de su fuente de energía, es el del pago de calentarla. De diferentes formas, según el tipo de vivienda y las características de cada hogar, la Organización de Consumidores y Usuarios tiene una calculadora donde se desgrana el coste medio de cada sistema.

¿Hasta cuánto se extiende la factura de calentar tu casa en invierno? Es la pregunta que se ha hecho la OCU, para lo que ha indagado en el gasto a lo largo de los 365 días. Porque independientemente de que con la llegada de los meses más fríos la factura aumente, con los más calurosos se debe hacer un pago mínimo según qué sistema.

Y es que existen varias formas de calentar una vivienda. Desde la calefacción por gas (la más común con un 35% de cuota de mercado) hasta los radiadores eléctricos (los más novedosos), también existen sistemas que funcionan por estufas, calderas de gasóleo, bombas de calor y acumuladores eléctricos. Eso sí, entre todos con un gasto medio de 600 euros al año, en una casa en el centro peninsular de 90 metros cuadrados, la OCU considera este gasto como "caro".

El coste medio de calentar una vivienda de 90 metros cuadrados en el centro peninsular ronda los 600 euros

Pero se puede escoger por una u otra opción de cara a ahorrar en el bolsillo familiar, ya que no es lo mismo un sistema que otro aunque, en la mayoría de los casos, su elección depende del tipo de vivienda. Además, dentro de cada modelo existen pequeños ahorros por compañías o marcas de un producto.

La calefacción por gas, la más común pero no la más barata

Por ello, conviene saber que pese a que la calefacción por gas es la más habitual no es la más económica. Con un coste anual de 468 euros, aunque eficientes estos aparatos tienen unos costes de instalación elevados y urgen de un suministro de gas canalizado, por lo que no en todas las regiones de España se pueden encontrar.

Algo más elevada es una caldera de gasóleo (653 euros al año). Ya condenadas a extinguirse, por su elevada contaminación, el otro gran inconveniente es que requiere de un depósito donde almacenar el gasóleo.

Es mejor una opción sostenible que una que dependa de la luz

También suponen un elevado coste los acumuladores y radiadores eléctricos (822 y 934 euros, respectivamente) ya que se basan en la electricidad para producir calor, con el respectivo aumento en el que se encuentra esta energía. Fáciles de instalar y solo ocupando el espacio del mero emisor, son muy recomendables para segundas viviendas dado que su confort es bajo.

Por último, la OCU se decanta entre las opciones más baratas por las bombas de calor (339 euros) y las estufas convencionales (313 euros). Mientras las primeras también basan su energía en la electricidad y sirven tanto para calentar en invierno como para enfriar en verano, las segundas tienen su gran ventaja en la sostenibilidad. 

Gracias a que aprovechan residuos orgánicos, como podas o huesos de aceitunas, pueden servir para calentar circuitos de agua como radiadores o suelos radiantes. Eso sí, no es sencilla su presencia ya que urgen de una vivienda grande donde acumular los depósitos así como un conducto de evacuación de humos al exterior.

Las seis opciones más comunes para calentar una casa que, en medio del invierno, se hacen más que esenciales en cualquier vivienda. Eso sí, con sus respectivos gastos, la crisis financiera y el aumento en determinadas energías está provocando que este coste fijo sea un mal trago por el que debe pasar toda familia.

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