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Grecia, a contracorriente, flexibiliza y aumenta la jornada laboral a 10 horas

Protestas contra la reforma laboral aprobada. EFE

A mediados de junio el Parlamento griego aprobó por mayoría absoluta la reforma laboral del primer ministro Kiriakos Mitsotakis. Mientras el mundo apuesta por conectar sostenibilidad, conciliación y productividad y, pese a las múltiples protestas y huelgas que ha provocado, la citada reforma laboral, lejos de esta tendencia, legitima la jornada de 10 horas al día y separa la negociación de los horarios de los convenios.

El Gobierno español incluye en su Agenda 2050 la jornada de 35 horas, e Islandia ha concluido un exitoso experimento en el que durante años trabajadores de varios sectores redujeron su jornada a cuatro días por semana. El resultado fue una mejora de la productividad general.

Grecia no sólo continúa por encima de la media de la OCDE en horas trabajadas, sino que es el quinto país de la Unión Europea menos productivo, ligeramente mejor que España.

La disposición más polémica de la reforma permite ampliar la jornada laboral hasta dos horas diarias con un acuerdo individual entre empleado y empresa por un periodo de medio año aunque manteniendo formalmente las cuarenta hora semanales. 

Así, el empleado puede trabajar, en teoría solo a su petición, cuatro días a la semana durante diez horas, o acumular horas que se compensan con días libres más adelante en lugar de ser retribuidas.

El proyecto de ley extiende además las horas extraordinarias anuales permitidas de actualmente entre 90 y 120 (dependiendo del sector) a 150 e introduce a medio plazo una tarjeta de control horario para el fichaje obligatorio.

La legislación helena preveía esta posibilidad desde hace 20 años pero exigía convenio sectorial, y los sindicatos temen que se obligue a los empleados a trabajar más sin pagarles horas extra ni ofrecerles las libranzas previstas, al depender de un acuerdo a dos.

El Gobierno está convencido de que serán los trabajadores los que decidan y que la reforma facilitará el equilibrio entre vida familiar y profesional.

"Abusos por parte de patronos siempre ha habido. El problema es que flexibilizar el trabajo amplia el margen para ello", dice a Efe Dimitris Karayeoryópulos, portavoz del sindicato del sector privado Gsee. Aunque Karayeorgópulos asegura que el sindicato está preparado para proteger a los trabajadores y mediar con la inspección de Trabajo.

Cristina, dependienta en una tienda de recuerdos del barrio histórico Plaka, se siente a merced de sus empleadores. "Si me piden trabajar más horas sin pagarme, estaré obligada a hacerlo y ni pensaré en pedir mis libranzas extra ¿Dónde podré encontrar otro trabajo con este desempleo monstruoso?", dice. Solicitar una inspección tampoco es una opción: "Me considerarán responsable y despedirán"

Sus temores coinciden con los de la oposición de izquierdas, que sostiene que esta disposición cimenta legalmente una realidad: el exceso de horas no remuneradas. El Gobierno quiere atajar este problema con un proyecto piloto en 2022: una tarjeta digital para "fichar" que registre las horas trabajadas, obligatoria en todas las empresas.

Jristos Ioannu, experto en legislación laboral de la Asociación de Empresas e Industrias (SEV) cree que la flexibilidad horaria no está pensada para los empresarios.

"Tal como está redactada la ley, se trata de un derecho del trabajador, no de su empleador Una empresa que tiene un incremento de su volumen de negocio estacional no puede pedir directamente a sus trabajadores ampliar el horario laboral. La ley no satisface esta necesidad", cuenta a Efe.

¿Y la reducción del tiempo de trabajo?

Mientras otros países estudian modelos para reducir la jornada, o ya los han implementado, en Grecia el debate sobre acortar el tiempo de trabajo es prácticamente inexistente.

"Desde el comienzo de los 2000 reivindicamos la jornada de 7 horas diarias y 35 semanales sin reducción de salarios. Desgraciadamente, ningún Gobierno quiso enfrentarse a las grandes empresas", dice Karayeoryópulos.

Sin embargo, Gsee no incluye esta reivindicación en sus huelgas generales -convoca de media dos al año, con escaso seguimiento pues menos de 400.000 de los 2,4 millones de asalariados del sector privado están afiliados-.

Tampoco aparece en los programas de los partidos izquierdistas aunque recientemente Syriza, la mayor fuerza de la oposición, mencionó por primera vez la posibilidad de la jornada de 35 horas semanales.

Para Yorgos Kavvazás, presidente de la organización de pymes Gsevee, no es el momento para este debate, pues las pequeñas empresas no pueden soportar actualmente el coste de reducir la jornada laboral. Mientras, Ioannu cree que debe haber una mejora sustancial de la productividad antes de poder hablar de cómo repartir el beneficio entre los trabajadores, si en forma de salarios o menos horas laborables.

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Comentarios 7

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Teo
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Aquí con un déficit del 125% , deuda descontrolada, la productividad bajo mínimos y una población activa cada vez menor somos mas chulos que nadie..35 horas (ya casi todos los funcionarios y resto empleados de lo público ya las tienen y son más de 3.500.000).

La realidad y la seriedad se impondrá en algún momento, esperemos que no sea demasiado tarde para sufrir lo menos posible.

Grecia ya vivió el popular-social-comunismo durante unos años en el poder...y en esas están, el resto tocando el arpa desde el despacho.

Puntuación 36
#1
Barbas vecino
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Lo que pasa en Grecia terminará pasando en España. Con un SMI descomunal, unos convenios sectoriales que sólo se adaptan a la gran empresa, un paro de campeonato, una productividad por los suelos y unos impuestos confiscatorios para sostenere a la élite de izquierdas que vive de la teta pública, al final la única manera de cuadrar todo será echar 50 horas a la semana. No se piensen en que van a echar marcha atrás en ninguna de las burradas anteriores, ya se inventarán algún motivo como que el que pasemos más tiempo trabajando bajará la huella de carbono o las ganas de comer carne. Lo venderán como algo beneficioso para los trabajadores. Ya se sabe que al votante socialista le mea encima su amo político y da las gracias por calmarle la sed. Traga con todo.

Puntuación 23
#2
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que hagan huelga general indefinida

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#3
dabla868
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Trabajando 10h dia la productividad bajará todavía más, el futuro es trabajar menos y ser más productivos pero para eso hace falta inversión y ganas de cambiar un modelo que por desgracia está muy chapado a la antigua.

Estoy un poco harto de leer comentarios basando todo en comunismo o capitalismo, a veces hay que profundizar un poco más y salirse de estos tópicos absurdos, en España llevamos con un sistema capitalista durante años y el sistema (económico) cada vez va a peor, no veo que nadie critique al capitalismo nunca. Y las consecuencias de como estamos no son por el comunismo es por no haber sabido adaptar cambios a un sistema capitalista que hace muchos años funcionaba a la perfección, pero que ahora no para de hacer más pobres a los ciudadanos.

Puntuación -4
#4
no cabe un tonto mas
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Es de lógica es la única forma de intentar competir con China, la cual confirma que no cumplirá con las regulaciones contra el Cambio Climático hasta al menos dentro de unas décadas o 40-60 años mientras que Europa lo hará en 20 años como mucho con la nueva regulación aprobada con los enormes costes que supondrá todo ello para familias y empresas, o sea mas competencia desleal si es que ya había poca.

Traducido somos tontos.

Puntuación 16
#5
ABEL
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TEO, SE TE OLVIDA DECIR QUE SOMOS LOS CAMPEONES DE LA ENVIDIA. SI TU TRABAJO ES UNA MIERDA ESPABILA Y BUSCA ALGO MEJOR. QUIEN TENGA 35 HORAS MEJOR PARA ÉL, SE LO HA GANADO. Y MIENTRAS NO DEMUESTRES LO CONTRARIO LO MEJOR ES QUE TE CALLES Y TE COMAS LA BILIS.

Puntuación -14
#6
marian
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Grecia ya se llevo su sopapo de realidad, en breve tocará a España. Los universitarios aspiran a ser funcionarios(Poco mas hay que decir). A partir de 2022 los ciudadanos van a pagar la barra libre de los últimos tiempos. Los bancos no suelen olvidar las deudas y España no está adaptándose a la nueva realidad. Para rematar tenemos al peor presidente de la historia.

La distribución de los recursos del Estado están malgastados.

En España se habla mucho de ayudas y poco de proyectos.

Trabajar poco esta de moda, no creo que sea la solución en la situación actual.

Puntuación 21
#7