A debate

Las inundaciones 'aguan' la cosecha en EEUU y arrasan con parte del beneficio de Nutrien

Planta de producción de nitrógeno de Nutrien en Estados Unidos.

Los caucus de Iowa serán la primera ocasión de la que dispondrá la población estadounidense de elegir al candidato a la presidencia del país a partir de febrero de 2020. La larga carrera de elecciones primarias tanto del partido Demócrata como el Republicano tendrá su primera parada en este Estado eminentemente rural, agrícola y ganadero, que siempre se utiliza como indicador de quién podría convertirse en el próximo inquilino de la Casa Blanca. | Todo sobre el fondo asesorado por elEconomista, Tressis Cartera Eco30.

Y es allí, en Iowa, donde la compañía canadiense Nutrien, valor del fondo asesorado por elEconomista, Tressis Cartera Eco30, cuenta con un terreno abonado para sus productos, valga la redundancia. Aproximadamente, el 90% de la superficie de Iowa son granjas, es el mayor productor de maíz del país y uno de los mayores productores de soja.

Nutrien fabrica fertilizantes para el campo, como la potasa, el nitrógeno y los fosfatos, y declaró esta semana un beneficio por debajo de lo esperado en el tercer trimestre del año. La firma canadiense ganó 126,8 millones de euros en el penúltimo trimestre de 2019, un 41% menos de lo que estimaba el mercado, aunque pasa de las pérdidas de 900 millones de euros en el mismo trimestre de 2018 a ganancias. Asimismo, la dirección de la empresa norteamericana también ha reducido sus estimaciones de ganancias para el año en su conjunto.

¿A qué se deben estos resultados?

Desde la compañía lo han atribuido "al impacto de una desaceleración temporal en la demanda por los fertilizantes". Además, han señalado que los precios mundiales de la potasa, que se produce a partir de las cenizas vegetales, "han descendido durante el periodo al tiempo que los clientes en sus mercados extranjeros clave tiraron de las reservas almacenadas por las compras de la primera mitad de 2019, retrasando nuevos contratos anuales en China e India".

Y es que "el apetito incierto de China y las reservas han nublado los mercados de potasa en la segunda mitad del año", recalcan los expertos Jason F. Miner y Aditya Kalgutkar, de Bloomberg Intelligence.

La firma canadiense es todavía un 'valor defensivo y de alta rentabilidad que se beneficiaría de un rebote de la demanda en 2020'

No obstante, ambos analistas opinan que Nutrien "ofrece unos márgenes más estables que los de sus competidores, una cuenta de resultados más sólida" y sostienen que "su beneficio podría obtener un impulso aún mayor si los precios de las cosechas, en especial del maíz, suben en un contexto de dificultades en la producción".

El caso es que este ha sido un año de inundaciones en Estados Unidos, que ha echado a perder los cultivos, sobre todo, en la región del medioeste (midwest, en inglés) por los que atraviesa el río Misuri y sus afluentes. Desde marzo, se han visto sobre todo afectados los estados de Nebraska, Misuri, Iowa, Dakota del Sur, Kansas y Montana.

La acción de Nutrien cotiza en el entorno de los 65 dólares canadienses, pero apenas gana un 1,5% en lo que va de ejercicio y ya ha terminado tres meses consecutivos con pérdidas. A comienzos de marzo, la acción registró máximos anuales en los 73,4 dólares, y desde entonces ha alternado periodos de fuertes subidas con su posterior hundimiento. Desde máximos pierde alrededor de un 11,5%.

Se espera un cambio de tendencia en 2020

En Nutrien esperan que el próximo año sea mejor que el presente en cuanto a la demanda de produtos agrícolas. En 2019, las consecuencias del mal tiempo y de la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China han pesado en el sector de los fertilizantes. Para el analista Joel Jackson, de Bank of Montreal (BMO), la firma canadiense es todavía un valor "defensivo y de alta rentabilidad que se beneficiaría de un rebote de la demanda en 2020", aunque también concede que el valor no está barato.

En conjunto, se prevé que Nutrien pase de las pérdidas de 2018 a un beneficio neto de 1.299 millones de euros este año, y que entre 2019 y 2021 gane un 41% más, hasta alcanzar los 1.832 millones. Las ganancias de la compañía norteamericana cotizan con un descuento del 44% frente a la media del sector, del que también forman parte nombres como Dow, Basf, Air Liquide o Linde.

"La tasa de retorno es extremadamente baja ahora mismo, incluso con un ligero repunte de los precios mundiales de la potasa"

El multiplicador de beneficios que incluye la deuda (ev/ebitda) de Nutrien es de 8,6 veces, según las estimaciones de 2019, frente a la media de 12,4 veces de la industria química, entre las compañías con una capitalización bursátil superior a los 20.000 millones de euros.

El mercado de la potasa se ha visto obstaculizado por cortes de producción este año, en especial desde Canadá, Rusia y Turkmenistán, mientras que la producción en Marruecos y Arabia Saudí ha aumentado. Los precios de la potasa están un 5% más bajos que hace un año, según la consultora del sector agrícola DTN.

La situación debe de ser algo delicada, ya que cuando la firma australiana de minería BHP anunció hace unas semanas su intención de invertir en nuevos proyectos de extracción de potasa en Canadá, desde Nutrien salieron enseguida a decir que no tenía sentido iniciar nuevos proyectos por el exceso de oferta en el mercado mundial.

En Nutrien, que posee seis minas de potasa en la provincia de Saskatchewan, en el centro de Canadá, consideran que "la tasa de retorno es extremadamente baja ahora mismo, incluso con un ligero repunte de los precios mundiales de la potasa".

La guerra comercial ha alterado el mercado, ya que los chinos han cambiado a sus proveedores estadounidenses por los de Argentina y Brasil, al tiempo que los agricultores estadounidenses han sustituidos las plantaciones de soja por maíz, que es un cultivo en el que se utiliza mucho el nitrógeno.

China es el mayor productor mundial de nitrógeno y fosfatos, un sector que no está exento de los cierres de fábricas por incumplir los estándares medioambientales.  "A pesar de las restricciones medioambientales, las exportaciones chinas aumentaron en el cuarto trimestre de 2018, y aunque las de urea -un tipo de fertilizante- permanecieron fuertes en los primeros meses de 2018, se podría reducir más la producción si las medidas se endurecen", según explicaban hace unos meses los economistas John Baffes y Wee Chian Koh, en el blog del Banco Mundial.

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