Vivienda

Del 'no se admiten niños' al 'casting': cuando alquilar piso es casi un imposible

  • La baja oferta y la alta demanda posibilitan "condiciones extrañas"
  • Los propietarios se preocupan de escoger a los inquilinos ideales
  • Las pujas de alquiler inflan todavía más los precios
Encontrar una vivienda de alquiler es cada vez más difícil. Foto: EFE

Los pisos de alquiler que no admiten animales domésticos son una realidad desde hace años pero con la escasez de oferta y la alta demanda cada día son más los propietarios que ponen condiciones, a menudo extrañas. Nuevas cláusulas, castings de inquilinos y hasta pujas para alquilar un piso son los nuevos dramas de los que buscan dónde vivir. Desde Idealista aseguran que este tipo de no es lo "habitual en el mercado del alquiler". Pero en ocasiones encontrar un piso se convierte en un quebradero de cabeza.

En esta tesitura, la de encontrar un nuevo hogar en alquiler, se encuentran familias como la de Felipe González, su pareja y sus dos hijas de cuatro y un año de edad, que desde hace un año –cuando supieron que la casa en la que viven estaba en venta- empezaron una carrera para encontrar un nuevo domicilio, los últimos 6 meses contrarreloj. Esta familia ilustra las complicaciones cada vez mayores que supone encontrar un piso para vivir de alquiler.

Los precios han subido, entre un 3,8% y un 12%, dependiendo de la oferta y la demanda de cada provincia y de lo turístico de la zona, según el último estudio de Idealista. Cada vez hay menos opciones de alquiler residencial, especialmente en ciudades como Madrid, Barcelona, Baleares... donde el alquiler turístico cada vez copa más el parque de vivienda. Si a la escasez existente le sumamos las necesidades de una familia, resulta una misión imposible encontrar un lugar adecuado, que, además, se ajuste al presupuesto.

Además, a estos problemas hay que añadirle el inconveniente de que hay arrendadores que incluyen "condiciones poco comunes, dada la alta demanda", puntualizan desde Idealista. O, como en más de una ocasión le ha ocurrido a Felipe y su familia, avisan antes de la visita de que "no admiten niños como si se tratara de perros".

Nos relata que en su búsqueda se han encontrado de todo: "Hemos visto un piso que se anunciaba con tres habitaciones y la propietaria aseguraba que 'el salón es una habitación'", añade entre risas. "También nos dijo que podíamos tener garaje aparcando en el sitio que sobraba cuando ella aparcaba en su plaza". Las anécdotas son inagotables cuando llevas más de 6 meses viendo tres y cuatro pisos a la semana. Nos relata que en una ocasión vieron un piso pequeño y con un solo armario "que estaba lleno de las pertenencias del padre fallecido del propietario que además no pensaba sacar".

El tono divertido de Felipe cambia en cuanto nos habla de la discriminación que sufre como familia y da paso a su indignación al contarnos que hace no mucho parecía que ya tenía apalabrado un piso a través de unos conocidos y de repente nos llaman diciendo que se lo habían pensado y preferían "alguien de paso", es entonces cuando les llega una notificación de una web de alquiler en la que se anunciaba "el piso que nos acababa de rechazar" que se promocionaba como "'ideal para parejas' ¡cuando es grande y tiene tres dormitorios!". En este punto, desde fotocasa.es también nos aseguran que no han encontrado "ningún caso en el que se especifique que no se admiten niños" y añaden que las condiciones más comunes son "no se admiten animales o la prohibición de fumar".

Caso puntual o no, no es la única vez que a esta familiales ocurre algo similar "En otra ocasión por teléfono nos advirtieron que no se admitían 'ni niños ni mascotas', literalmente". Al menos su hija de cuatro años pone un punto de inocencia al drama familiar y les dice a sus padres que "ella quiere vivir en la casa de de Bob Esponja".

En comunidades como Baleares, con una subida de los precios del alquiler de hasta el 12% según Idealista, los casos de búsqueda de vivienda son aún peores. Hasta el puno de que determinados colectivos profesionales –sanitarios, policías, profesionales de servicios- ya se niegan a ir a las islas.

Castings y pujas para alquilar

El de la familia de Felipe no es un caso único. Los alquileres en ciudades más o menos atractivas al turismo se han disparado a precios inasumibles y piden desde 800 por un apartamento hasta 4.000 por un piso con varias habitaciones en ciudades como Palma de Mallorca.

Curioso es el caso de Vigo que con una oferta de alquileres cada vez menor, hasta un 20% de pisos en alquiler menos, según datos de la inmobiliaria Arbones, y los precios disparados han tenido que reinventar el mercado. "Ahora, los propietarios se preocupan mucho más de a quién alquilan porque tienen garantizada la ocupación y quiere un inquilino tipo", nos informan desde la inmobiliaria viguesa.

En un primer momento, se buscan candidatos a inquilino como si se tratase de una oferta de empleo "el propietario nos marca los puntos que le interesan como el puesto de trabajo cualificado y a partir de ahí hacemos una primera selección para que escoja y haga entrevistas". Los potenciales inquilinos podrían ver extraño que el propietario del piso que quieren alquilar vaya a entrevistarles pero dada la baja oferta de pisos y la alta demanda, "no les queda otra que aceptar". El inquilino "ideal" es una mujer soltera con un puesto de trabajo cualificado y estable que no tenga hijos ni mascotas.

También en Vigo han dado con otra manera de encontrar el inquilino perfecto, organizan subastas de alquileres. Otra imaginativa manera de optimizar la rentabilidad de las propiedades inmobiliarias es que sea el inquilino potencial el que marque el valor del alquiler. En un mercado con menos oferta y más demanda saber "cuanto está dispuesto a pagar el inquilino" es una manera de sacar el máximo provecho a las propiedades.

Este es el punto de partida de las subastas de pisos inventadas por algunas inmobiliares de Vigo que en lugar de ofrecer un piso por una mensualidad fija hacen pujar a los inquilinos potenciales para sacar el precio más elevado. Esto penaliza a los trabajadores con sueldos más bajos que ya tenían complicado llegar a los precios que se ponían que ven imposible competir en pujas para alquilar.

También hay quienes se encuentran con el doble problema de que el propietario les reclama la vivienda para venderla o alquilarla a turistas –si está convenientemente situada- y al ponerse a buscar un nuevo domicilio se topan con todo tipo de inmuebles: "Hay algunos con graves daños estructurales o muebles desvencijados porque no se gastan un duro pero te piden un dineral al mes", los precios desorbitados y los que ponen condiciones extrañas o creen "que un ejecutivo soltero no les va a causar un destrozo pero mi niña de un año sí", se queja Felipe González.

Ante esta tesitura muchos se plantean mudarse o comprar en un pueblo. Este ha sido uno de los consejos gratuitos que han dado a Felipe -tras una publicación en su blog de su problema- pero él sentencia "mi vida y la de mi familia está en Sevilla, íbamos a pasar todo el día en el coche o perder nuestro arraigo social, no quiero eso". Desde la Inmobiliaria Arbones matizan que este "el auge del alquiler y por tanto la subida de precios se debe a un cambio de mentalidad en una generación que no quiere las ataduras de una hipoteca".

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Comentarios 26

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Al atontao y bebido
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En Contra

24

Atontao, cuando te respondas al menos cámbiate el nombre, que eres tan atontao que no sabes ni trolear.

Puntuación 2
#25
Hater
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En Contra

Ese cuánto de "cuánto está dispuesto a pagar el inquilino lleva tilde". De nada.

Puntuación 0
#26