Vivienda - Inmobiliario

Vivienda protegida: qué tipos hay y cuáles son los requisitos para acceder

  • Están las viviendas de protección oficial (VPO) y las de protección pública (VPP)
  • Ser mayor de edad y residente en España están entre los requisitos de acceso

Facilitar el acceso a la vivienda de los más vulnerables. Este es el objetivo de la vivienda protegida que se considera como tal cuando la comunidad autónoma en la que se encuentra verifica que cumple una serie de obligaciones para serlo. Entre ellas están tener un precio máximo de venta, una superficie máxima útil o construida, cumplir con unos parámetros de diseño y que quien quiera acceder a ella no puede destinarla a segunda residencia, sino que tiene que ser vivienda permanente.

"Pese a la variedad, la oferta en España de viviendas protegidas actualmente es muy limitada y suelen estar destinadas especialmente a colectivos vulnerables que ya están dados de alta en algún tipo de servicio social", señala Antonio Gallardo, experto financiero del comparador y asesor hipotecario iAhorro.

Existen dos categorías, que a su vez se dividen en diferentes subtipos. Por un lado están las viviendas de protección oficial (VPO), cuyos propietarios deben cumplir unos requisitos y tienen ventajas como préstamos subsidiados, ayudas o subvenciones, tal y como indican desde el asesor hipotecario. Dentro de esta categoría están las viviendas de protección oficial pública (VPOPP), cuyo promotor es alguna administración u organismo público, y las viviendas de protección oficial de promoción privada, también llamadas, vivienda de precio tasado (VPT).

Otra opción son las viviendas de protección pública (VPP), aquellas en las que la labor de la administración se limita a facilitar tanto su construcción o su comercialización. En este caso están las viviendas de protección pública básica (VPPB) y las viviendas de protección pública de precio limitado (VPPL).

En cuanto al fin de la adquisición podemos encontrar la vivienda con protección pública para arrendamiento (VPPA), la vivienda con protección pública para arrendamiento con opción a compra (VPPAOC) o las viviendas con protección pública para arrendamiento con opción de compra para jóvenes (VPPAOCJ). También, dentro de las viviendas de protección pública están las viviendas de integración social (VIS).

Requisitos de acceso

En cuanto a los requisitos de acceso, "el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 cedió las competencias en esta área a las distintas comunidades autónomas, y, por tanto, los requisitos para acceder a una vivienda protegida son dispares según cada territorio", tal y como apunta Gallardo. Sin embargo, siempre deben existir unos requisitos comunes como ser mayor de edad, ser residente en España, no tener ninguna otra vivienda en propiedad, pertenecer a colectivos especiales o tener una necesidad económica que se mide según el IPREM (Indicador Público de Rentas Múltiples) y que depende de cada autonomía.

El experto financiero de iAhorro pone dos ejemplos para ver las diferentes realidades: "En Andalucía, para una vivienda en régimen especial (familia numerosa con más de tres hijos) se pide que el sueldo del futuro propietario (o la unidad familiar en conjunto) no sobrepase tres veces el IPREM, una cifra que asciende a cuatro veces en la de régimen general (familia numerosa con tres hijos) y a 5,50 en las viviendas de precio limitado. Por su parte, en Madrid, un ciudadano que quiera acceder a una vivienda de precio básico no puede sobrepasar en 5,5 veces el IPREM (con independencia de que sea régimen especial o general) y 7,5 veces si a lo que quiere optar es a una vivienda de precio limitado".

Caen más de un 80% en 10 años

"El volumen actual de vivienda protegida no pasa un buen momento y es muy marginal si lo compramos con los niveles precrisis", indica Gallardo, aunque el número ha crecido ligeramente en los dos últimos años respecto a 2019. En 2021, la cifra de calificaciones de viviendas protegidas fue de 9.567 unidades, según los datos del Ministerio de Transporte, Agenda Urbana y Movilidad. Así, en tan solo una década la calificación ha disminuido más de un 80%, desde las 58.308 viviendas que había en el año 2011.

El bajón más grande se registró entre los años 2012 y 2013, cuando se dejaron de calificar hasta un total de 36.273 viviendas, lo que supuso una caída del 68% en ese año. Ese descenso "se produjo principalmente por la eliminación en el año 2011, en plena burbuja económica, de las ayudas que se daban a los promotores para compensar la limitación de precio de la vivienda que mayoritariamente se construye para la venta", explica Gallardo, que añade que "si a esto se une la caída de precio de la vivienda en general y el encarecimiento del precio de suelo, especialmente en los últimos años, hace que el parque de vivienda protegida haya caído hasta las cifras actuales". Asimismo, matiza el experto de iAhorro, "en 2021, más de ocho de cada diez viviendas protegidas fueron construidas por promotores privados mientras que menos de dos de cada diez viviendas las construyeron promotores públicos".

Respecto a la situación en otros países de Europa, el experto de iAhorro señala que "en España el mercado de la vivienda protegida es muy pequeño y con pocos incentivos, que además parte de tener una vocación finalista. Primero se crea el parque y luego se entrega la vivienda a quien la necesita".

Entre 2007 y 2017, el Reino Unido fue el país que más gasto invirtió en vivienda protegida, 439 euros por habitante. Le siguieron Dinamarca (311 euros), Irlanda (250 euros), Luxemburgo (253 euros), Alemania (204 euros), Finlandia (208 euros), Suecia (187 euros) y Países Bajos (155 euros), cuyas cifras de gasto en esta materia son de las más elevadas de Europa. En el caso de España, según esta estadística, la cifra media de gasto en protección social en vivienda se situó en 35,4 euros por habitante al año.

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