Comunidad Valenciana

Ford Almussafes pugna por las versiones híbridas de S-Max y Galaxy

  • Ambos coches, que estaban cuestionados, continuarían hasta 2022
  • La planta sumaría cuatro modelos híbridos junto a Mondeo y Kuga
Vista de Ford Almussafes

Almussafes tiene una solución contra la incertidumbre que acecha la factoría desde hace meses. La planta pugna por adjudicarse el ensamblaje de las versiones híbridas de los modelos S-Max y Galaxy, precisamente dos de las referencias cuyo futuro estaba en duda por el recorte de la multinacional a los monovolúmenes en el marco de sus grandes ajustes en Europa. Según ha podido contrastar elEconomista, la planta valenciana ya está adecuando sus líneas productivas para asumir este encargo. En la cadena de montaje hay quien ya da por hecha una adjudicación que fuentes oficiales de Ford insisten en subrayar que se trata todavía de una mera aspiración.

La retirada en Alemania del modelo C-Max hizo temblar a la planta valenciana, de modo que este anuncio devolvería estabilidad. Se trataría de una decisión similar a la de asignar a la factoría valenciana las nuevas versiones híbridas del Mondeo. Estas asignaciones no representan una gran inversión a largo plazo como sí lo sería la obtención de un nuevo modelo, pero sí garantizarían carga de trabajo a corto y a medio, se estima que hasta 2022.

En consecuencia, Ford Almussafes conserva el Ford Kuga, la joya de la corona en la industria con 180.000 unidades ensambladas al año y cuyo nuevo modelo también será made in València (versión híbrida incluida), y además, de materializarse esta opción, se garantizaría a medio plazo la producción de las versiones híbridas de los modelos Mondeo, S-Max y Galaxy, que suman juntos cerca de 90.000 unidades anuales más y cuya continuidad no estaba en absoluto garantizada. En total Ford haría cuatro modelos híbridos en Almussafes.

Tales asignaciones no supondrían la creación de nuevos puestos de trabajo, pero sí permitirían conservar a medio plazo los existentes, todo un logro si se tiene en cuenta que la enseña del óvalo ha prescindido de más de 8.000 empleos desde que anunció sus recortes en Europa. Tampoco se traduciría necesariamente en que Almussafes se librara de los recortes europeos, si bien es cierto que pasan los meses y todavía no le ha llegado el turno a la planta valenciana.

La cara amarga es la furgoneta Connect (cerca de 110.000 al año), que en el sector consideran camino de Volkswagen en el marco del acuerdo internacional entre ambas multinacionales por el que la alemana se queda la producción de las furgonetas ligeras y la americana, la de las pesadas. Tanto es así que a partir de 2021 Ford Almussafes perderá ya la producción de este modelo que se enviaba a norteamérica en beneficio de una planta mexicana.

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