Comunidad Valenciana

La inflación, la nueva pesadilla para las empresas valencianas tras la pandemia

  • Panamar, Dormitienda y Ática analizan los efectos de la subida de precios
Vicente Llácer, Mónica Duart, Francisco Soler, Bruno De Bièvre e Isabel Martínez.
Valencia

Con los precios alcanzando subidas que no se conocían desde el siglo pasado, empresas valencianas de sectores tan distintos como el fabricante de pan y bollería Panamar, la inmobiliaria Ática o la cadena de tiendas de descanso Dormitienda se muestran seriamente preocupadas por los efectos que tendrá sobre la economía y el consumo el próximo año y ya están teniendo que sacrificar márgenes para hacer frente a esta realidad.

Isabel Martínez, presidenta de Panamar, explicó como es su caso materias primas como el trigo se han disparado un 60%, mientras que en el caso del cartón "cada dos meses nos vienen con subidas de precios" que no hay opción de negociar ante la escasez del material. En su caso, sus contratos con la gran distribución son anuales, por lo que apenas tienen margen para reflejar esos incrementos, después de venir de un año marcado por la pandemia y sus efectos en la hostelería, otro de sus grandes mercados. "No tenemos visibilidad", aseguró Martínez, que además también mencionó los precios de la electricidad y señaló que la empresa ha dedidio incertir en fotovoltaica para tratar de asegurarse el mayor suministro posible.

La presidenta de Panamar ha participado en la jornada "Líderes con Estrategia", organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), junto a Garrigues y Banco Sabadell.

En el caso de Vicente Llácer, CEO de la inmobiliaria Grupo Ática, bromeó que en su caso lo ideal sería parar ahora mismo sus 14 promociones en marcha y retomarlas dentro de un año, ante la fuerte subida de los costes. Según Llácer, la consecuencia para todas las empresas es que "trabajamos más y ganamos menos", aunque fue el más optimista de los empresarios, al esperar que será una cuestión coyuntural.

Riesgo de moda

Además, alertó que ya han detectado casos en que las supuestas subidas de costes de materias primas encubren alzas que nada tienen que ver. "Hay una moda y la gente se está apuntando a subir precios y eso vamos a tener que pararlo entre todos", resumió.

La nueva dueña y presidenta de Dormitienda, Mónica Duart, se mostró más pesimista. "La resaca va a ser importante y vamos a entrar en una situación complicada", aseguró sobre su previsión económica para el próximo año por la inflación y los problemas de suministro. "El problema para los empresarios es hasta que punto reduzco mu margen", añadió

En el encuentro también participó Bruno De Bièvre, presidente de UBE Corporation Europe, que incidió en que los compromisos de sostenibilidad medioambiental han venido para quedarse y uno de los retos es conseguirlo sin que afecte a la competitividad. En su caso, la filial castellonense del grupo japonés se ha marcado el reto de reducir un 55% sus emisiones en 2030 y que en 2050 alcance la neutralidad.

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