Transportes

Ferrovial, Globalvia, Sacyr, OHL y ACS se lanzan a por el AVE de Texas

  • El tren entre Dallas y Houston está valorado en más de 9.500 millones
Tren AVE español. Foto: Archivo.

ACS, Ferrovial, Globalvia, OHL y Sacyr se han lanzado a la carrera por construir y operar la línea de alta velocidad que unirá Dallas y Houston, las dos ciudades más grandes de Texas, en Estados Unidos. Las cinco compañías españolas ya han presentado su carta de interés a Texas Central Partners (TCP), la empresa privada que promueve el que será el segundo AVE del país tras el de California. El presupuesto global supera los 10.000 millones de dólares (9.500 millones de euros).

ACS concurre inicialmente desde dos frentes, ya que ha trasladado su interés a través de ACS, Dragados y Cobra, por un lado, y de sus filiales alemana y estadounidense, Hochtief y Flatiron, por otro. Los cinco grupos españoles calibrarán el proyecto en los próximos meses y, en caso positivo, formarán los consorcios finales. Un puñado de firmas internacionales igualmente ha expresado su intención de participar en la construcción de la línea de alta velocidad de Texas. Se trata de las estadounidenses Kiewit, Lane Construction, Star America Infrastructure, Tubular Rail, USA Rails, la británica Atkins, la francesa Vinci Concessions, la canadiense Fengate Investments y China Railway.

Ferrovial fue seleccionado hace dos años para llevar a cabo los trabajos de pre-construcción del futuro tren, cuya adjudicación definitiva se espera para el primer trimestre de 2018. La compañía española se adjudicó este contrato, valorado en 130 millones de dólares (124 millones de euros). Un proyecto que le coloca con ventaja para hacerse con el macrocontrato de diseño y construcción, así como para la posterior operación a través de Cintra.

La firma que preside Rafael del Pino participa en la construcción de un tramo de la línea de alta velocidad de California, en un contrato valorado en 324 millones. En esta infraestructura, por cuya operación están interesadas Renfe y Adif, también ha ganado un contrato ACS, a través de Hochtief y Dragados USA, por más de 1.000 millones.

Los detalles de la línea de alta velocidad entre Houston y Dallas tienen que estar definidos antes de julio. La distancia que separa ambas ciudades es de unos 380 kilómetros y el objetivo es conectarlas a través del tren bala en apenas una hora y media.

Estados Unidos es, sin duda, el mercado al que todos los grandes grupos de infraestructuras internacionales miran en estos momento y aguardan con expectativa a que el nuevo Gobierno de Donald Trump defina el macroplan de inversiones prometido. De las cinco empresas españolas que participan en la licitación del AVE de Texas, ACS y Ferrovial son las más consolidadas en el país norteamericano, tanto en elnegocio de construcción como de concesiones. En este Estado, precisamente, el grupo de la familia Del Pino ha participado en grandes proyectos, como las autopistas LBJ y NTE en Dallas.

Mientras, OHL tiene en el mercado estadounidense su primer generador de ingresos en el área de construcción y busca entrar en otras áreas. Sacyr, por su parte, ultima su desembarco en el país a través de contratos de tratamiento de residuos y obras. Globalvia entró el año pasado con la concesión de la autopista Pocahontas Parkway 895, en el Estado de Virginia.

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