Transportes

¿Qué es la Ley Macron? La inseguridad jurídica, el gran reto del transporte en carretera

  • La competencia desleal de los antiguos países del Este es un gran problema
  • En España aún no existe una 'Ley Macron' que proteja a los transportistas
  • Los países, en vez de unificar, contribuyen al caos con regulaciones diferentes
Luis Lannefranque, gerente de GESA Grupo.

En plena crisis del proyecto europeo tras el Brexit y con las distintas interpretaciones de las leyes según los países el transporte en carretera se enfrenta cada vez a desafíos más complejos. ¿Qué es la Ley Macron? ¿Cómo ha afectado la crisis a este sector? ¿Y el Brexit?¿Cómo luchar contra la piratería en el transporte en carretera? ¿Hacia dónde se puede avanzar?

Para intentar aclarar algo este complejo entramado entrevistamos a Luis Lannefranque, gerente de GESA Grupo, una compañía española con sede en Santander que ofrece servicios integrales a todo tipo de transportistas de mercancías y que planea internacionalizarse a cinco países para optimizar sus servicios y mejorar la cobertura del sector.

¿Qué retos enfrentan las empresas de transporte a diario en Europa?

Nos enfrentamos a una política cada vez más sancionadora de los países. Además, en Europa, cada vez hay menos uniformidad en la legislación y muchas veces es el propio agente de seguridad quien acaba interpretando la ley e imponiendo una sanción o no en casos a veces idénticos.

Por otro lado, todos los países europeos están implantando el salario mínimo (la denominada coloquialmente Ley Macron) para los transportistas. Esto significa que los profesionales que hagan carga y descarga en un país tienen que justificar que el transportista está cobrando un salario mínimo, para evitar la competencia desleal de trabajadores con sueldos mínimos de países del Este. La intención es buena.

El problema es que cada país está poniendo unos requisitos diferentes: un sueldo distinto (8,5 euros/h en Alemania, 11 euros la hora en Italia), unos papeles distintos (documentación distinta en cada país), una validez diferente (en Francia los papeles duran seis meses, en Italia es cada vez que hagas carga o descarga, etc.).

Por otro lado, en España estamos en pañales a este respecto. Con la falta de Gobierno, no se puede aprobar el Decreto Ley que se requiere para desarrollar el salario mínimo. Esto supone que nuestros transportistas están en desventaja respecto a otros países europeos. En realidad, todos los países europeos están aprobando esta ley para proteger a sus transportistas y en España no se está haciendo.

¿Qué es la Ley Macron? ¿Cómo enfrenta GESA Grupo el problema de la diferente legislación y fronteras para su día a día?

Los diferentes países están implantando el salario mínimo para transportistas en situación de desplazamiento, lo que supone la transposición nacional de la Directiva 2014/67. La más polémica de estas legislaciones ha sido la francesa, denominada Ley Macron, que entró en vigor el pasado 1 de julio de 2016 y que dio lugar a muchas manifestaciones y reclamaciones de las asociaciones de transportistas. La normativa aborda las condiciones salariales de trabajadores desplazados a ese país por parte de las empresas residenciadas fuera de Francia. El objetivo inicial era la lucha contra la competencia desleal, aunque esta ley está aterrizando de una manera complicada.

En cualquier caso, son varios los países que se están sumando al tema del salario mínimo (Francia, Italia, Bélgica, Holanda parece que también, etc.), y lo que está pasando es que cada país y cada Gobierno europeo está pidiendo unos requisitos distintos en cantidad y calidad, con lo cual deriva en multas para los trabajadores y mucha confusión. Nosotros hemos tenido que activar un servicio especial de asesoría y tramitación legal para poder ayudar de manera urgente al transportista.

¿Cómo afecta el Brexit y la situación general de la Unión Europea al sector?

El transporte es uno de los primeros sectores que sufre el Brexit y la crisis de la Comunidad Europea. A veces se nos olvida que, por ejemplo, la Economía española y la de muchos otros países se basa en el sector servicios y el transporte es imprescindible en este sentido.

Para mí es obvio que la Comunidad Europea está en crisis y se tiene que reinventar o el proyecto, sobre todo económico, fracasará. En mi opinión, estamos muy lejos de unificar criterios. La legislación se va haciendo cada vez más densa y compleja y cada país interpreta de manera muy distinta la misma ley. Por eso hemos visto necesario ampliar la cercanía de los servicios abriendo sedes en los principales países donde están presentes los transportistas españoles y los transportistas extranjeros que pasan por España.

¿Cuáles son los principales problemas del sector? ¿Qué se puede hacer para combatir la competencia desleal?

El principal problema del sector es la competencia desleal que desde hace años vive el transporte en Europa y que ha sido provocado por la contratación masiva de conductores en los antiguos países del Este, lo que se conoce como Dumping Social. Todo esto deriva en la falta de normativa clara desde Europa. Como decía antes, los países miembros de la Unión Europea están tomando sus propias medidas para poner coto a estas prácticas mediante la implantación del salario mínimo, pero está derivando en mayor confusión entre la profesión u otra excusa sancionadora, en vez de luchar contra los verdaderos problemas de la profesión. La principal impulsora de esta ley fue Francia y ya la han implantado Bélgica, Italia. Yo acabo de llegar de Alemania, y se implantará también en Alemania, Holanda, etc.

En cuanto a la sentencia del TS avalando el mínimo de los tres camiones para acceder a la profesión, es lógico. Como he dicho antes, este sector en España está sustentado por un 80% de autónomos, y no podemos ser competitivos a nivel europeo. Esta legislación ayuda a que se vayan creando sociedades, grupos de empresas, etc. para fortalecer el sector.

¿Cómo ha afectado la crisis al sector?

Con la crisis, el sector ha vivido momentos de incertidumbre, miedo y paralización. El miedo a fracasar hizo que, durante la crisis, las empresas de transporte paralizaran su inversión y otras tuvieron que renunciar a su actividad. Aunque parece que vamos remontando, los datos no son nada claros. Hay noticias sobre la evolución positiva de los datos del Transporte y otras sobre evolución negativa. Esto cambia según quién o cuándo se cuenta.

Desde mi punto de vista, ahora mismo el sector tiene que evolucionar hacia la concentración de empresas. En España, el 80% de los transportistas son autónomos. Del 20% restante, sólo el 7-8% son grandes empresas. Las empresas pequeñas tienen que unirse para sobrevivir, es la única manera de dar músculo al sector.

En GESA Grupo no hemos sido ajenos a la crisis. Sin embargo, hemos visto que, en estas épocas complicadas, el sector nos necesitaba más que nunca. La evolución que estamos viendo en los Gobiernos es hacia una mayor regulación y confusión, por eso los profesionales requieren más que nunca una buena asesoría y gestión legales, y una mayor especialización de sus compañeros de viaje. De hecho, desde nuestro nacimiento en 2004, la evolución de la Compañía ha sido positiva.

GESA Grupo ha anunciado su internacionalización... ¿A qué países? ¿Cuáles son los principales retos a la hora de salir fuera de España?

Siempre hemos crecido al ritmo de las necesidades del sector. Desde hace un tiempo vemos que las empresas de transportes tienen grandes vinculaciones fuera de España. De hecho esto se acentuó con la crisis, algunas empresas optaron por ir a buscar negocio fuera del país. Esto nos hizo ver que debíamos optimizar la calidad de nuestro servicio en el ámbito internacional.

Hemos desarrollado un plan estratégico a tres años que se inició a principios de 2016 y que, de momento, contempla la puesta en marcha de delegaciones en Francia, Alemania, Italia y Portugal (además de la sede de España en Santander, Cantabria). Ahora mismo tenemos oficinas abiertas en Milán, París (Versalles), Oporto y Munich. Esto supone reforzar y ampliar los servicios a nuestros clientes con una mayor cercanía. Somos pioneros en la prestación de servicios respecto a la Ley Macron, ya que, por ejemplo, en el caso de Italia que acaba de aprobar la ley y pide un certificado distinto cada vez que hay una carga o descarga en el país (cabotaje) estamos emitiendo certificados de desplazamiento todos los días.

Nuestra intención es crecer en todos los sentidos (sedes, empleados, servicios, ...), pero para nosotros no es importante tanto el ritmo como la calidad y cobertura integral del servicio. Los gerentes de las diferentes divisiones de GESA Grupo tienen claro que el cliente es lo primero, y que lo más importante es tener para él una respuesta clara y tranquilizadora en un sector cada vez más regulado y con más confusión en los procesos. Junto con nuestros colaboradores nacionales e internacionales damos servicio a más de 1.600 camiones en toda Europa, esto es una gran responsabilidad.

Otro de los retos es seguir formando un equipo sólido y motivado. Tenemos una plantilla de más de 50 empleados y una red de colaboradores nacionales e internacionales. Sabemos que, al final, es el factor humano es el que determina el valor de las empresas.

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