Transportes y Turismo

La amenaza de Egipto sobre el turismo Mediterráneo que desafía el récord de España de los 100 millones

España, Italia y Grecia son la triada Mediterránea más importante para el turismo de playa de la región; solo entre los tres países suman 180 millones de visitantes al año, más que suficiente para dominar el descanso estival veraniego. A ellos se suman también Turquía (con hasta 20 millones viajeros más al año que el país heleno), Túnez y Egipto, estos dos últimos con grandes variaciones anuales dependiendo de la estabilidad política de cada momento. Por ejemplo, el país de las pirámides perdió el 35% de sus turistas en 2011 (de 15 a 9,8 millones) debido a la Primavera Árabe de 2010. Y aunque la recuperación fue paulatina, Egipto ya ha superado los datos de hace 15 años, con unas cifras cercanas a los 16 millones de visitantes en 2024 y 14.000 millones de dólares, según los datos de la Organización Mundial del Turismo.

Pero la ambición egipcia es mucho mayor. La construcción de nuevas ciudades es una proposición en firme para atraer turistas y posicionarse como una alternativa de sol y playa para británicos, alemanes y demás turistas del Mediterráneo. El más codiciosos de todos los proyectos es el de Ras El-Hikma: 170 millones cuadrados diseñados de manera sostenible e inteligente con la tecnología más avanzada, con aeropuerto propio y hasta estación de alta velocidad.

A su vez, el holding Modon, con sede en Abu Dabi y que cotiza en la bolsa de Emiratos Árabes Unidos, también es el responsable de New Alamein, una ciudad a orillas del Mar Mediterráneo de reciente creación, a poco más de 100 kilómetros de Alejandría, y que cuenta con hoteles de lujo, altas torres como edificios de negocio y proyección de hasta tres universidades. A pesar de que el futuro núcleo turístico del país ya fue inaugurado, lo cierto es que aún continúan los trabajos de construcción en toda la zona.

New Alamein
New Alamein, Egipto

La construcción de nuevas ciudades podría, además, ayudar a aliviar la congestión poblacional de grandes ciudades como El Cairo, donde su densidad poblacional es de casi 40.000 habitantes por kilómetro cuadrado, de las más altas del continente africano.

110.000 millones de dólares en inversión hasta 2045

El país norteafricano recibió durante el pasado año casi 16 millones de turistas y pretende duplicar esa cifra en tan solo 3 años. El objetivo: atraer 30 millones de visitantes para el 2028, o al menos para antes de que acabe la década. Para ello, Egipto lo está haciendo con una oferta renovada y moderna, con nuevas infraestructuras hoteleras y cada vez más accesible para el viajero europeo, enfocado en sobre todo en los de nacionalidad británica, alemana y holandesa, los que más disfrutan del Mediterráneo.

La transformación, que ya comenzó hace años, incluye la construcción de nuevas ciudades a lo largo de su costa mediterránea diseñadas para acoger a millones de visitantes, si bien se han diseñado como lugares únicos de vacaciones y no tanto como ciudades residenciales.

En total son tres los grandes proyectos que se están desarrollando actualmente, Ras el Hekma, Nuevo Alamein y SouthMed, con una inversión total amulada, tanto nacional como extranjeroa, para el 2045 de 100.000 millones de dólares; solo para el 2030 se espera la mitad de la inversión, 55.000 millones. Se estima que la construcción de la nueva generación de ciudades modernas tendrá un impacto en el PIB de Egipto de 25.000 millones, generando además hasta 750.000 empleos entre director e indirectos.

Southmed, Egipto
Southmed, Egipto

La inversión además estará orientada a todo el sector turístico, desde hoteles, apartamentos, zonas de recreo, ocio, restauración y, por supuesto, nuevas infraestructuras estratégicas en un radio de vuelo de cuatro horas, dentro de un mercado mediterráneo más de 200 millones de turistas por año. Así, las proyecciones incluyen dos nuevos aeropuertos internacionales para dar servicio a las nuevas ciudades y varias estaciones de trenes de alta velocidad.

De entre todos, destaca el holding de origen saudita Modon como gran responsable del desarrollo de New Alamein, respaldados por miles de millones de dólares en inversión. Por su parte, el proyecto de Ras El-Hikma se cerró con Abu Dhabi Developmental Holding Company por un valor de 35.000 millones de dólares, según la publicación saudí con sede en Londres Al-Majalla, quien confirma que "posteriormente, el gobierno egipcio cerró un importante acuerdo con Talaat Moustafa Group para desarrollar 23 metros cuadrados en la Costa Norte, con una inversión total de 21.000 millones de dólares". El acuerdo busca establecer una nueva oferta hotelera de lujo a nivel mundial que incluya también otros sectores como el de los yates y los cruceros.

Desarrollos urbanísticos de cuarta generación

Inaugurada hace ya 7 años, y aunque aún sin terminar algunas edificaciones, New Alamein ya cuenta con una capacidad hotelera de 15.000 camas. De igual manera, se trata de una nueva ciudad de cuarta generación diseñada en tierra desértica bajo los criterios de sostenibilidad y modernidad. Además, cuenta con una zona universitaria, un puerto deportico, torres residenciales, aeropuerto propio, un palacio presidencial y varios ministerios. Hasta que despegue como destino turístico, New Alamein funciona como centro político, comercial y de negocios en expansión. Para Meguid Abdel-Azim, experto en inmobiliario, "la ciudad está presenciando el comienzo de un auge de entretenimiento y los deportes internacionales, con valore inmobiliarios aumentando significativamente debido a las inversiones gubernamentales que hacen de las Coste Norte un destino para todo el año, no solo de verano".

Más allá de Nuevo Alamein, el proyecto Ras El-Hikma, liderado por Modon Holding representa un megaproyecto de escala aún mayor. Se sitúa entre Alejandría y Marsa Matrouh y abarca 170km², según confirma la agencia Reuters. Está diseñado como una ciudad inteligente, sostenible e inclusiva, con aeropuerto internacional, estación de tren de alta velocidad, área marítima, zonas residenciales, comerciales, de ocio e industria ligera.

Vista aérea de Ras El-Hikma
Vista aérea de Ras El-Hikma

De igual manera, el grupo inmobiliario Talaat Moustafa Group (TMG), impulsa el desarrolo de SouthMed y de otros tantos pequeños proyectos urbanísticos por toda la costa mediterránea y por grandes ciudades como El Cairo. En el caso de SouthMed, se trata de una inversión de 21.000 millones de dólares en una superficie de 23 millones de metros cuadrados, con campos de golf, puerto deportivo y zonas comerciales incluidas. La propia inmobiliaria anima a sumergirse "en el encanto de la región" y para disfrutar "de un estilo de vida de clase mundial, comodidades integradas, actividades únicas frente a la playa, lagunas cristalinas para nadar, comidas exquisitas, vistas impresionantes y mucho más."

A nivel más local, TMG está desarrollando otros proyectos como Noor Samrt City, "una notable encarnación de la modernidad y la sostenibilidad en la vida urbana", y Al Rehab City, "la comunidad integrada pionera de Egipto y la primera en presentar un nuevo concepto de integración" a tan solo 20 min del centro de El Cario.

Egipto podría convertirse en el primer destino de África

En el tablero de las potencias turísticas más tradicionales ha entrado a jugar Egipto con una visión a medio-largo plazo: ciudades futuristas que podrían redefinir la geografía del turismo regional en los próximos años, arrastrando consigo flujos de visitantes que buscan nuevas experiencias, modernidad y exclusividad sin renunciar al entorno costero.

Por eso, la apuesta de Egipto por transformar su costa Mediterránea es un desafío directo para el resto de los países de la región. No solo para Túnez, como competencia directa, sino también para España, Italia y Grecia, más aún con la coyuntura tan convulsa que vive el sector con el movimiento 'tourist go home' en las ciudades más masificadas.

Al Rehab City, cerca de El Cairo
Al Rehab City, cerca de El Cairo

Aun así, el empuje egipcio amenaza directamente a Túnez, que también ha vivido un repunte turístico (más de 10 millones en 2024), pero cuya infraestructura depende en gran medida de modelos más tradicionales. Túnez, que sigue siendo más popular entre franceses, alemanes e italianos, podría sufrir una sangría de turistas si finalmente Egipto logra posicionarse como una alternativa solvente, teniendo en cuenta el desafío que supone competir con las ciudades turísticas de nueva generación creadas desde cero en el país de Tutankamón.

Pero, a diferencia de Túnez, Egipto sí tiene la capacidad de atraer más turistas, especialmente del segmento del lujo, con precios mucho más competitivos para una oferta totalmente exclusiva y una mayor conectividad (más las mejoras que aún quedan por construir). Y todo bajo el mismo sol del Mediterráneo que baña las aguas de sus competidores.

Es así como esta nueva competencia no solo podría redirigir parte del turismo norteafricano (podría absorber también parte de los 17 millones que recibe Marruecos) sino también atraer y erosionar el turismo que históricamente veranean en playas españolas, italianas y en las islas griegas, como Santorini o Mykonos. En el caso de España es mucho más preocupante teniendo en cuenta que este año mismo espera batir récord de turistas y superar los 100 millones.

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