Transportes y Turismo

Room Mate se expande con más de 30 nuevos hoteles

  • En Italia tiene previsto abrir hasta 5 nuevos alojamientos

Room Mate está en conversaciones con dos cadenas hoteleras europeas para incorporar 32 establecimientos, que se suman a los 22 operativos, con lo que su presidente ejecutivo y fundador, Kike Sarasola, cree que puede alcanzar su objetivo de llegar a 100 hoteles en dos o tres años.

En una entrevista con la Agencia EFE, Sarasola ha explicado también que en breve se incorporarán a la marca otros hoteles nuevos, sobre todo en Italia, donde negocian con cinco, dos de ellos en Milán, dos más en Venecia y uno en Roma.

La cadena, que cuenta con 22 hoteles y cerca de 1.700 habitaciones repartidos por cinco países, es propiedad del fondo Angelo Gordon y de la cadena Westomond, ambas estadounidenses, que entraron en el capital en julio de 2022 y asumieron la participación personal de Sarasola y de Sandra Ortega (hija de Amancio Ortega) tras el concurso de acreedores, aunque lo mantuvieron como máximo ejecutivo.

"Estamos creciendo buscando hotel por hotel, con posibles compras de grupos de 10-20 hoteles", entre las que destacan las dos operaciones en Europa, una de ellas de 10 hoteles y otra, de 22, de compañías que no operan en España.

La cadena ha abierto una nueva línea de negocio, con la marca Collection, en el segmento de cuatro estrellas plus, a la que de momento ha incorporado dos hoteles, uno en Barcelona y otro en Milán pero a la que sumarán en breve otros tres más, situados en Italia.

De hecho, dice Sarasola, de los nuevos que van a integrarse en la compañía la mayoría (en torno a un 60 %) irán a esa nueva marca, que mantiene características de los Room Mate, como estar en los centros de las ciudades y haber sido decorados por nombres de primera fila, pero suben un grado más, dirigidos a clientes en torno a los 40-50 años con buen poder adquisitivo.

"Nuestros clientes en estos hoteles, sobre todo americanos, están dispuestos a pagar más. No quieren el lujo ostentoso de un cinco estrellas, quieren lujo silencioso. No quieren pagar 1.500 euros por noche por dormir, ducharse y desayunar, pero sí 500 con unos servicios fantásticos", asegura.

Está "encantado" con los propietarios de la compañía, aunque entiende que Angelo Gordon podría salir del capital en un plazo de 5-10 años, porque está en la naturaleza de los fondos, que siempre entran con vocación de salida, "pero yo no", asegura. Incluso no descarta volver a entrar en el accionariado.

Incide en los buenos resultados de 2023, que elevaron la facturación a 106,5 millones, con Italia "disparado" y España "evolucionando muy bien también" y destaca que en 18 meses la compañía ha pasado de estar en concurso de acreedores a situarse en resultados positivos.

Este 2024 será un buen año y de hecho en el primer trimestre registraron un aumento de las ventas del 10 %, aunque un crecimiento de dos dígitos "no es sostenible", por lo que será un ejercicio de estabilización, con aumentos en la facturación de un dígito.

"Se vislumbra muy bien el año, parece que no han afectado las guerras y además la gente prefiere viajar a comprarse un coche o una casa, quiere vivir al día" explica.

Las previsiones son incluso buenas en Turquía, donde tienen un hotel en Estambul, porque pese a la cercanía no han notado efectos de la inestabilidad en Oriente Medio.

Una batalla "estúpida" de los hoteleros contra los pisos turísticos

Sarasola es muy crítico con la posición del sector en relación con la turismofobia, que desatará una ola de prohibiciones, y también con la falta de liderazgo tanto del Gobierno como del propio sector.

"Nos merecemos lo que nos pase" porque "esto viene desde hace cinco años y el sector no ha hecho nada para remediarlo", dice.

Los hoteleros han hecho una batalla "estúpida" contra los pisos turísticos y contra plataformas como Arbnb. "Es una lucha ridícula y una pérdida de tiempo porque en Barcelona los pisos turísticos legales representan solo el 2,1 % de la planta hotelera".

"Por mucho que no les gusten, los apartamentos turísticos han venido para quedarse. Regulemos, que sean edificios enteros o que se impongan cupos, y los ilegales, por supuesto, fuera pero igual que estaría en contra de un hotel ilegal", señala.

Defiende la necesidad de parar el crecimiento desmesurado del turismo, y está radicalmente en contra "de quienes creen que es una maravilla que lleguemos a los 100 millones de turistas internacionales anuales".

Sarasola entiende que es complicado conciliar las ganas de viajar con preservar el equilibrio en la vida de las ciudades, pero "desde luego la vía no es esta carrera por ampliar los aeropuertos y meter más trenes".

Augura nuevas prohibiciones -como la moratoria en la construcción de nuevos hoteles acordada en Ámsterdam- que se podría haber evitado si se hubiera actuado de forma más proactiva.

¿Y cuál es la vía?: "No veo que desde el sector hayamos hecho el trabajo, debemos planificar, y ver con las ciudades qué modelo quieren y analizar soluciones. Yo no tengo las soluciones pero no veo que haya movimientos para resolverlo".

"Debemos decidir si queremos un modelo tipo Venecia, Barcelona o Florencia, donde no han hecho nada, o bien el de Milán o Málaga", explica.

"Hay que sentarse, porque el problema nos lleva tocando en la puerta desde hace años. Tenemos cinco cruceros a la vez en Barcelona, con 50.000 personas por la Ramblas y dos millones de personas en Venecia cada día. Es un horror".

Milán es un modelo "inteligente, bien pensado, lo ha hecho muy bien, empezó con la Expo de 2015, porque planificaron bien" y han conseguido repartir el turismo durante todo el año.

Otro modelo es, para el máximo ejecutivo de Room Mate, Arabia Saudí, que ha planificado "de maravilla". Cuenta que asistió a una presentación sobre el sector del ministro de Turismo de aquel país, Ahmed al Jatib, "y parecía más un consejo de administración de una compañía del IBEX. Eso aquí no lo veo por ningún lado".

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