Transportes y Turismo

Renfe logra récord de beneficio en junio y espera cerrar 2023 sin números rojos

  • El resultado bruto del semestre se sitúa en 138 millones, un 9,3% más que en 2022
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Renfe termina la primera mitad de año con más esperanzas que nunca para regresar a la rentabilidad tras tres años marcados por la crisis del coronavirus. La compañía presidida por Raül Blanco cerró junio con un resultado récord en ganancias mensuales. El rendimiento del operador público se ha traducido en un resultado bruto de explotación de 138 millones de euros, que supera en un 9,3% el obtenido el año anterior, y en haber acelerado hasta reducir sus números rojos y recuperar 20 millones en el último trimestre, de acuerdo a las cifras de la compañía que deberán ser ratificadas en el próximo consejo de administración.

El resultado permite encarrilar definitivamente a la compañía hacia la vía del beneficio anual, que se espera obtener antes del cierre del año. Este hito está previsto, incluso, sin los ingresos extraordinarios que el grupo tiene condicionados a la venta de los terrenos enmarcados en el proyecto de Madrid Nuevo Norte (aproximadamente 90 millones de euros) y que están contemplados en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

El rendimiento de la compañía ha ido de menos a más desde el arranque de 2023, con la obtención del primer beneficio bruto en febrero y neto en abril, una tendencia que no ha cambiado desde entonces y que se ha consolidado en junio con el tercer mes consecutivo de ganancias.

Por partidas, destaca el aumento en los ingresos totales (se incluyen todas las divisiones, desde Mercancías hasta Fabricación y Mantenimiento), que pasan de un total de 1.993,2 millones de euros en 2022 a situarse por encima de los 2.027 millones de euros en el primer semestre de este año, lo que supone 30 millones de mayores ingresos.

En lo que respecta a la demanda en AVE, Avlo y Alvia también aumenta de forma sostenida y Renfe consigue 830.000 nuevos viajeros en este tipo de servicios, con un aumento de un 5,9%.

En suma, Renfe ha subido a sus trenes casi 15 millones de viajeros en estos trayectos calificados como servicios comerciales, en los que siempre recuerda que no recibe ningún tipo de subvención a diferencia de las Obligaciones de Servicio Público (OSP) y, además, desde este 2023 tiene doble competencia, con la entrada de Iryo (Trenitalia, Globalvia y accionistas de Air Nostrum) en los tres principales corredores de alta velocidad sumada a la Ouigo (SNCF).

Los dos rivales de la empresa pública están ya presentes en los tres principales corredores de alta velocidad en España (Madrid-Barcelona, Madrid-Sur y Madrid-Valencia).

Al respecto de la alta velocidad, Renfe recuerda que está realizando esfuerzos para mejorar la ocupación y el aprovechamiento de su flota pese a contar con el mismo número de trenes que tenía hace más de 10 años y, al mismo tiempo, haber visto incrementadas sus necesidades con las aperturas de nuevas líneas (Alicante, Granada, Ourense, Murcia o Burgos).

La compañía espera terminar con este cuello de botella a partir de noviembre, momento en el que tendrá disponible la nueva flota de 30 trenes de la serie 106 de Talgo, que acumulan meses de retraso, para líneas de alta velocidad.

Contención de gastos

La compañía ha seguido por el lado de los costes con su política de contención, que no evitó que, aunque ligeramente, aumentaran el 1,2% (22,5 millones más en comparación con el mismo periodo del año anterior), hasta los 1.889 millones de euros.

Las partidas que más pesan son personal, que este año vivió la aplicación de los acuerdos de recuperación del poder adquisitivo firmados, los cánones abonados a Adif por el uso de su infraestructura y los servicios a bordo como consecuencia del aumento de actividad en los servicios AVE.

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