Tecnología

Samsung gana un 85% más en 2017 y quita la corona a Intel como rey de los chips

  • Intel ostentaba el liderazgo en el sector desde el año 1992
  • Samsung acomute un split 50x1 y eleva el dividendo de 2017

Samsung Electronics anunció hoy un incrementó del 85% de su beneficio neto en 2017 ante el continuado auge de su negocio de chips de memoria y aprovechó para anunciar una reducción de capital para hacer sus títulos aún más atractivos. Así, las memorias de alto rendimiento volvieron a ser el sector clave para el gigante tecnológico surcoreano, que se ha convertido ya en el mayor fabricante mundial de este tipo de productos, arrebatando la corono a la estadounidense Intel.

Su hegemonía en el sector, unida a la altísima demanda ante el auge del llamado "big data" y el internet de las cosas (IoT), ha disparado la demanda y los precios de los chips, algo que ha beneficiado enormemente a Samsung a lo largo del pasado año.

En lo que respecta a 2017, la compañía con sede en Suwon (al sur de Seúl) logró para todo el ejercicio un beneficio neto de 42,19 billones de wones (31.670 millones de euros), lo que supone un 85,6% más que en 2016. Sumó además una ganancia operativa de 53,65 billones de wones (40.276 millones de euros), un 83,4% más, apoyada en una facturación de 239,58 billones (179.926 millones de euros), que supera en un 18,6% a la de todo 2016.

Boom en los chips

Los chips de memoria también hicieron que Samsung cerrara el año con nuevos números récord para el cuarto trimestre. Para octubre-diciembre su beneficio operativo fue de 15,15 billones (11.387 millones de euros) y sus ventas totalizaron 65,98 billones (49.592 millones de euros), dos máximos históricos para este periodo.

La compañía asegura que "los pedidos de memorias de alto rendimiento (NAND y DRAM) para servidores y almacenaje móvil se han mantenido sólidos" en el último trimestre y prevé que esta fuerte demanda se mantenga estable en todo 2018.

La necesidad de abastecer a nuevos centros de datos y de proveer a fabricantes de móviles de alta gama mantendrá la actual pujanza, dijo Samsung, que planea seguir reforzando su producción de chips para satisfacer estos pedidos. De hecho, esta división alcanzó unas ventas de 74,3 billones de wones (69.000 millones de dólares/56.000 millones de euros) en el conjunto de 2017, por encima de los 63.000 millones de Intel, que también fue récord para la estadounidense pero insuficiente para mantener el liderato del sector.

Los semiconductores de Intel están en el 90% de los ordenadores, pero su abandono en los 90 del mercado de chips de memoria por la competencia japonesa dejó vía libre a otros competidores. Samsung se ha beneficiado del boom de los smartphones, lo que le ha llevado a dominar el mercado de chips. De hecho, Intel ha vuelto a este segmento, que sigue creciendo con nuevas aplicaciones como por ejemplo en los coches.

Telefonía móvil

Precisamente, la rama de telefonía móvil de la empresa de las tres estrellas mostró signos de mejora tras los lanzamientos de sus aparatos de bandera Galaxy S8 y Galaxy Note 8 en primavera y septiembre, respectivamente.

En todo 2017 la facturación de esta unidad se incrementó un 6% hasta los 103,62 billones de wones (77.956 millones de euros/96.873 millones de dólares) y aunque la del último trimestre avanzó un 10% interanual, retrocedió un 8% con respecto a las cifras de julio-septiembre.

Así, ha logrado capear un 2017 marcado por las secuelas del fiasco del Galaxy Note7, el encarcelamiento por corrupción de su presidente de facto, Lee Jae-yong, y la retirada de su consejero delegado, Kwon Oh-hyun, que jugó un papel clave para situar a Samsung como emperador de los chips.

Pero queda por ver, una vez que la retirada de Kwon se haga efectiva en marzo, cuál será la dirección del barco en 2018 al mando de los tres nuevos ejecutivos nombrados en octubre para dirigir las respectivas ramas de negocio de la empresa.

Split de acciones

Por otro lado, la junta directiva de la empresa aprobó hoy un split de 50 a 1 con el objetivo de atraer más inversión y mejorar los rendimientos de sus accionistas. La decisión, que aumentará el volumen de acciones ordinarias en circulación, deberá aprobarse formalmente en la junta de accionistas que se celebrará el próximo 23 de marzo.

El gigante surcoreano ha considerado que el fuerte repunte de sus acciones en los últimos tiempos -se encarecieron en un 41% en todo 2017- estaba ahuyentando a un gran número de inversores ordinarios. A su vez, la compañía quiere mejorar los incentivos para estos últimos y hoy mismo decidió también ampliar en un billón de wones (750 millones de euros) los dividendos anuales correspondientes a 2017.

Con esto, los inversores percibirán 5,8 billones de wones (4.354 millones de euros/5.410 millones de dólares) para todo el ejercicio, lo que supondrá un 46% más con respecto a 2016.

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