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Así construyó su fortuna Elon Musk hasta comprar Twitter y dirigir Tesla

  • Los 44.000 millones que ha pagado por Twitter proceden y están avalados en gran medida por sus acciones, que a su vez nacieron de sus anteriores éxitos empresariales

Elon Musk cerró 2021 como la persona más rica del mundo con una fortuna valorada en 200.000 millones de dólares, aunque una gran parte estaba depositada en acciones de sus propias empresas. Ahora, tras la compra de Twitter por 44.000 millones y la caída general en bolsa no sabemos cómo acabará el 2022, pero está claro que Musk seguirá entre los grandes multimillonarios. Ahora bien, ¿cuál es el germen de su fortuna?

Si Musk quiso echarse atrás en la compra de Twitter fue precisamente porque las acciones de la red social se estaban desplomando desde que presentara su oferta inicial en primavera. Ahora, ya al cargo más o menos a regañadientes, no cabe duda de que se apoyará en su enorme músculo financiero. Pero no siempre fue así. De hecho, la fortuna de Musk se inicia tras un proyecto muy arriesgado que salió bien.

Los orígenes de la fortuna de Musk

Aunque la familia de origen sudafricano y canadiense de Musk era acomodada, su fortuna se ha ido labrando a golpe de invento y venta. Musk desde pequeño tuvo una temprana aptitud con los ordenadores, diseñando su propio videojuego a los 12 años. A los 17 años se fue a Canadá para escapar del servicio militar obligatorio sudafricano, trabajó en las granjas de unos primos y asistió a la Universidad de Queens en Ontario.

En 1992 se trasladó a la Universidad de Pensilvania, donde estudió física y empresariales. Ahí surgió su primer negocio conocido: él y un par de amigos alquilaron una casa fuera del campus y la convirtieron en un club nocturno.

Luego pasó a Silicon Valley guiado por los cantos de sirena de los programadores que habían conseguido generar fortuna. Con una formación a caballo entre la física de materiales de manera formal y la informática de forma autodidacta, Musk se matriculó en un programa de doctorado en física en Stanford, pero lo abandonó a los dos días.

Musk probó suerte en el salvaje oeste de internet y le salió bien. Junto con su hermano Kimbal, Musk fundó una empresa llamada Zip2 como directorio de empresas en línea, una especie de páginas amarillas con mapas que parecía muy buena idea a mediados de los 90.

22 millones y un accidente, sus primeros pasos como millonario

Elon y Kimbal reclutaron inversores y contrataron ayuda externa para dirigir la empresa, que llegó a acuerdos con medios como el New York Times. En 1999, vendieron el Zip2 a Compaq, un gigante de la fabricación de ordenadores entonces en declive, por 307 millones de dólares. Musk ganó 22 millones de dólares con la venta del Zip2, y enseguida se gastó un millón de dólares en un supercoche McLaren F1. "No es coherente con el resto de mi comportamiento", dijo a la CNN, que filmó a Musk mientras el coche era entregado en su casa.

Un año después, Musk destrozó el coche: intentaba presumir de su aceleración y acabó estrellándolo. El deportivo de un millón de dólares no estaba asegurado.

Pero para entonces, Musk ya estaba pensando en su siguiente aventura. El día del accidente, Peter Thiel, cofundador de una empresa de pagos llamada Confinity y hoy en día uno de los mayores inversores (y también más polémicos) del mundo tecnológico, iba con él en el McLaren, del que salieron ilesos.

Musk había invertido sus 22 millones de la venta en la creación de otra empresa de banca online llamada X, como ha dicho que quiere renombrar a Twitter. Las dos empresas se fusionaron en marzo de 2000, formando un negocio que acabó convirtiéndose en PayPal.

Musk fue nombrado CEO, pero en septiembre, mientras estaba de vacaciones, la junta directiva lo despidió, sustituyéndolo por Thiel, en parte por un desacuerdo sobre el cambio de servidores de la empresa. "No es una buena idea dejar la oficina cuando hay un montón de cosas importantes en marcha que están causando mucho estrés a la gente", reflexionaría Musk más tarde.

Paypal, el gran germen de su fortuna

Sin embargo, Musk seguía teniendo una participación en la empresa. Cuando eBay compró PayPal por 1.500 millones de dólares en 2002, Musk obtuvo una mega-fortuna de 180 millones de dólares por el acuerdo.

Así, con el nuevo dinero en el bolsillo, Musk decidió ir un paso más allá. O varios: en concreto, al espacio. En 2002, fundó SpaceX con la misión casi ridícula de colonizar Marte. Al año siguiente, puso una inversión inicial de más de 6 millones de dólares en Tesla, que entonces no era mucho más que un par de fundadores y una visión de crear coches deportivos eléctricos.

La empresa pretendía aprovechar las nuevas baterías de iones de litio, ligeras y de gran densidad energética, para revolucionar un sector en ciernes. En aquel momento, las células de iones de litio solo se utilizaban en pequeños dispositivos electrónicos, y una de las principales innovaciones de Tesla fue su ampliación, lo que le permitió crear un vehículo eléctrico con una autonomía muy superior a la que habían conseguido los anteriores coches eléctricos.

Aunque casi entra en bancarrota por Tesla

Ambas empresas tuvieron un comienzo difícil en los primeros años:Musk dice que acabó invirtiendo prácticamente todos los ingresos de la venta de PayPal en la financiación de las empresas. SpaceX tuvo que soportar múltiples lanzamientos fallidos, lo que casi la llevó a la quiebra, mientras que Tesla tuvo problemas cuando sus ingenieros se dieron cuenta de que sus prototipos de baterías podían incendiarse. Más tarde, Tesla estuvo a punto de quebrar durante la crisis de 2008.

Con el tiempo, las inversiones de Musk empezaron a dar sus frutos. En 2008, SpaceX consiguió un acuerdo de 1.600 millones de dólares con la NASA, mientras que Tesla, en 2012, empezó a fabricar su primer coche para el mercado de masas, el Model S. Hoy, Tesla es un gigante que controla cerca de dos tercios del mercado estadounidense de vehículos eléctricos. SpaceX es el líder indiscutible de la exploración espacial privada.

Una vez ya convertido en millonario, Musk también ha invertido su dinero en nuevas empresas. En 2016, Musk fundó The Boring Company, que excava túneles para crear rutas alternativas en ciudades que eviten atascos, y la empresa de neurotecnología Neuralink.

Esas dos empresas más recientes son ejemplos ilustrativos de la mentalidad que creó la fortuna de Musk. Ambas son empresas muy especulativas e imaginativas. Apuestas que no todos respaldarían. ¿Pero quién habría pensando en que Tesla o SpaceX iban a ser lo que son hoy en día hace unos años? ¿Está Twitter alineado con esos planes y con lógica de negocio? Eso es lo que ahora muchos ponen en duda.

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