Tecnología

El espionaje, un privilegio de lujo

  • Los últimos avances tecnológicos se pueden aplicar para el espionaje fácilmente
  • Desde gafas con cámara a drones vigilantes, los avances llegan del sector privado

La guerra es la mayor impulsora de nuevas tecnologías. Es una dura verdad que no sorprenderá a nadie que haya leído historias de espías en la Guerra Fría, que usaban cámaras compactas ocultas en paquetes de cigarrillos para captar planos, objetivos o futuras víctimas, décadas antes de que todo el mundo llevase una cámara en el bolsillo gracias a los smartphones.

Los 'agentes especiales' también han usado servicios de telecomunicación global mucho antes de que existiese Internet tal y como la conocemos, así como herramientas para pasar desapercibido; porque un buen espía no sólo debe ser capaz de saltarse las defensas del enemigo, también debe hacerlo sin que se note. Las principales potencias han invertido mucho, y siguen invirtiendo, en nuevas tecnologías que permitan hacer ese trabajo, preferiblemente sin provocar una tercera guerra mundial por el camino.

Como siempre, la tecnología desarrollada con fines militares termina en manos de los civiles, aunque sea años más tarde. Pero en los últimos años, tal vez estamos viendo cómo ambos desarrollos, el militar y el civil, se están solapando. Los últimos avances no provienen de laboratorios secretos, sino que son anunciados ante una audiencia de millones de personas a través de Internet.

Unos avances que nos permiten saber más que nunca sobre nuestro entorno y sobre los que nos rodean, y tomar decisiones acordes; o puede que simplemente queramos jugar a ser James Bond, sentir que en cualquier momento nos puede llegar una carta que se autodestruye. Sea cual sea nuestra motivación, no faltan quienes pueden hacer esos sueños realidad.

Obtener tecnología de espionaje no es difícil ni caro; sólo con entrar en un 'chino' podemos encontrar cámaras ocultas en cargadores de móvil por apenas unos euros, por ejemplo. Pero los mejores resultados sólo se obtienen si estamos dispuestos a pagar un poco más; especialmente si optamos por una marca de lujo. Q estaría orgulloso.

Ray-Ban Stories

Parecen unas gafas de sol normales, pero han sido desarrolladas en colaboración con Facebook para implementar dos cámaras, capaces de capturar vídeos cortos o fotos con sólo una pequeña luz como aviso. 329 euros.

Samsung SSD T7 2 TB

De nada sirve tomar fotos secretas si las almacenamos en un sitio fácil de acceder; este SSD externo tiene un lector de huellas dactilares integrado. 385 euros.

Anthenea

Todo buen espía tiene un refugio seguro, un lugar difícilmente accesible desde el que planear su siguiente acción. ¿Qué mejor que un espacio flotante con todas las comodidades? A partir de los 365.000 dólares.

Gravity Jet Pack

Un conjunto de turbinas que nos mantienen en el aire es lo que querría cualquier espía, pero por ahora, este proyecto sólo ofrece experiencias de vuelo controladas, a partir de 2.800 dólares más impuestos.

Cyberkat

Un vehículo a control remoto adaptado para las peores situaciones, incluyendo la nieve, inspirado en el Cybertruck de Tesla. 1.199 dólares.

Hushbox

Un dispositivo de supresión de audio que garantiza la privacidad gracias a 30 transductores que bloquean micrófonos cercanos. 1.400 dólares.

DJI Mavic 3

El mejor dron que ofrece el popular fabricante tiene cámaras de Hasselblad capaces de grabar a resolución 5.1K para no perder ni un detalle. 2.099 euros.

Tag Heuer Connected Calibre E4

Hay muchos relojes inteligentes en el mercado, pero pocos parecen relojes convencionales tan bien como este modelo de Tag Heuer.

U-Boat Worx

Con este submarino personal, no sólo será posible desaparecer en las profundidades, no tendremos que hacerlo en solitario ya que aloja hasta 120 ocupantes. Precio por determinar.

ATN PS31-3

Gafas de visión nocturna que no son un juguete. Son de grado militar y diseñadas con ayuda de soldados estadounidenses para mejorar el campo de visión. 7.695 euros.

Trova Go+Plus

Un estuche personal que sólo se abre con un escáner biométrico, fabricado en aleación de aluminio y acabado CNC. 249 dólares.

Google Glass Enterprise Edition

Las gafas de realidad aumentada aún se venden pese al fracaso inicial, y son capaces no sólo de hacer fotos, también de mostrar información del entorno. 1.299 dólares.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin