Tecnología

Un portátil revolucionario para artistas y creadores: probamos el Surface Laptop Studio

  • Tiene una pantalla capaz de separarse y pasar a dos modos diferentes
  • Puede convertirse en un atril para dibujo y diseño

Microsoft ha lanzado en España el nuevo Surface Laptop Studio, un portátil capaz de transformarse en dos modos que facilitan el uso de su pantalla táctil como ningún otro.

Esto puede parecer poco sorprendente, teniendo en cuenta que la propia Microsoft ya innovó mucho en ese campo con la Surface original; modelos como la nueva Surface Pro 8 son tablets que se convierten en ordenadores portátiles, adaptándose a todas nuestras necesidades.

Justo cuando creíamos que ya lo habíamos visto todo, Microsoft vuelve a cambiar el formato de forma de sus ordenadores con el nuevo Surface Laptop Studio.

Ordenador portátil que se transforma

La gran diferencia del Surface Laptop Studio respecto a otros dispositivos con la misma marca es que este es un ordenador portátil completo; la pantalla no se despega ni se convierte en tablet y por lo tanto, es más parecido a un sistema tradicional. En vez de tener todo el hardware integrado en la propia pantalla, está integrado en la parte inferior con el teclado.

Hasta ahí, todo normal, y cuando abrimos el Surface Laptop Studio, lo podemos usar como un ordenador portátil convencional; pero pronto nos damos cuenta de que este ordenador es de todo menos "convencional". La genialidad del diseño se encuentra en la pantalla, que es capaz de despegarse de la trasera del portátil para ponerse en dos modos adicionales: atril y tablet.

La 'magia' está en el uso de imanes para colocar la pantalla en tres posiciones diferentes. Abre el portátil en un ángulo normal, y podrás usarlo como eso, un portátil; pero si haces más fuerza e intentas "abrir" más el portátil, la pantalla se despegará de la parte inferior. Entonces es cuando puedes acercarla a ti, hasta que encuentres unos imanes situados justo debajo del teclado y encima del trackpad.

Este es el modo atril, en el que el teclado está inaccesible y la pantalla está en un ángulo de unos 50 grados aproximadamente. Gracias a que la pantalla es táctil, es ideal para todo tipo de tareas, como dibujo, pero también es perfecto para disfrutar de contenido multimedia como películas o vídeos, ya que así la pantalla está más cerca y en un ángulo más apropiado sin tener que mover todo el portátil.

Puede que te parezca poca diferencia respecto al modo portátil original, y que sacrificar el teclado es demasiado; pero la verdad es que es una experiencia muy diferente, como una tablet con soporte. Al principio te costará un poco familiarizarte con el movimiento necesario para 'despegar' la pantalla del resto de la trasera, pero después de varios días de uso me he acostumbrado completamente.

Si lo que realmente quieres es una tablet, entonces despega la pantalla, y bájala: la parte trasera se plegará sobre si misma, en un ejercicio de ingeniería que es digno de ver en cada ocasión. El resultado no es exactamente lo mismo que una Surface normal, por el mayor tamaño del dispositivo que no lo hace tan fácil de llevar de un lado a otro; aún así, es más ligero de lo que podrías pensar, y permite dibujar, diseñar y realizar otros trabajos creativos más fácilmente.

Oda de amor a los creadores

Es evidente que el Surface Laptop Studio será más aprovechado por los creadores de contenido y usuarios más creativos, que quieran dar rienda suelta a su imaginación; el modo atril y el modo tablet son muy útiles para dibujar y usar la pantalla táctil sin distracciones, pero siempre tenemos el modo portátil para cuando necesitamos una experiencia más típica de un ordenador.

Claro, que todo eso no sirve de mucho sin un accesorio imprescindible para aprovechar el potencial del Surface Studio Laptop: el lápiz táctil Surface Slim Pen 2, para el que este portátil está perfectamente diseñado. Es con este lápiz que realmente podemos sacar todo el partido a la pantalla táctil, gracias a la excepcional sensación que ofrece. Este lápiz es capaz de detectar exactamente el nivel de presión que realizamos, para modificar el grosor de las líneas que dibujamos, y en mis pruebas, el retardo ha sido inexistente (o al menos, no lo he podido notar).

En modo tablet, la pantalla no está completamente en horizontal, sino que tiene un pequeño ángulo; pero creo que eso es mejor ergonómicamente hablando, ya que así puedo apoyar mejor la mano en la pantalla mientras estoy escribiendo o dibujando.

El detalle que más me ha gustado de todo el Surface Laptop Studio es que cuenta con una zona magnética que nos permite guardar el lápiz y transportarlo con el portátil a cualquier parte. Sólo tenemos que acercar el lápiz a la parte inferior del portátil, y notaremos cómo se pega en su posición correcta por si solo; lo malo de este sistema es que es más difícil de sacar que de guardar, y normalmente tendrás que levantar un poco el portátil para coger el lápiz con más facilidad.

El portátil más original

Gracias a ese detalle, puede que te hayas dado cuenta de que el diseño del Surface Laptop Studio no es normal, porque el lápiz se guarda en una especie de 'plataforma' sobre la que el teclado descansa.

La parte inferior del portátil es más estrecha que la parte superior, y es donde se guarda todo el hardware del dispositivo y el sistema de refrigeración, algo evidente por la enorme cantidad de ranuras de ventilación que tiene; digamos que va a ser difícil que los chips se calienten demasiado. En la plataforma superior es donde se encuentran los puertos y el teclado, y es así como puedes almacenar el lápiz táctil.

En la práctica, este diseño tiene muchas ventajas, además de la mencionada refrigeración. Por ejemplo, es mucho mas fácil coger el portátil de la mesa, ya que puedes agarrarlo directamente desde la plataforma superior; y es tan original que es inevitable que llame la atención de cualquiera. Pero también tiene sus desventajas.

El mayor problema que le veo es que es un portátil muy grueso, y sin embargo, no tiene todo lo que podríamos esperar de un modelo dirigido a creadores y usuarios más entusiastas y profesionales. Por ejemplo, no tenemos lector de tarjetas SD ni microSD, lo que nos obligará a comprar un adaptador. Sólo hay tres puertos en todo el portátil, y todos están limitados por el grosor de la plataforma superior; dos de ellos son USB-C, y el tercero es el puerto magnético que usan todas las Surface para recargar. Al menos, el cargador nos da acceso a un puerto USB-A, pero no tenemos puerto Ethernet, algo raro en un portátil que probablemente será usado mucho en el hogar.

Eso supone que tendremos que comprar un adaptador o un 'hub' sí o sí, a lo que hay que sumar el coste del lápiz táctil que se vende por separado. Y este no es un dispositivo barato para empezar, partiendo de los 1.699 euros por la versión con un Intel Core i5, pero que puede superar fácilmente los 3.000 euros en su configuración más potente, con un Core i7, 32 GB de RAM y un SSD de 2 TB. Y esos procesadores no son los últimos que ofrece Intel, sino los de 11ª generación (el Laptop Studio se presentó el año pasado en los EEUU antes del lanzamiento de esos nuevos procesadores). Al menos, son los procesadores de la gama H, y en mi caso, he podido probar la versión con el Intel Core i7-11370H de cuatro núcleos y no me ha faltado potencia para tareas normales.

Es por eso por lo que creo que, si hay un aspecto en el que creo que este portátil falla, es en el hardware. No sólo por los procesadores disponibles, también por la webcam, que es de sólo 2 MP y no produce una imagen propia de un portátil 'premium', aunque tampoco es la peor que he visto a este precio. Al menos, es compatible con Windows Hello para desbloquear el sistema Windows 11 sólo con mirar a la pantalla.

Donde no encontrarás falta es en la pantalla de 14,4 pulgadas, que además de ser táctil tiene una resolución de 2400 x 1600 píxeles y un tratamiento de los colores excepcional; siguiendo la tendencia iniciada por las Surface, la proporción es de 3:2, más alta de lo habitual e ideal para el trabajo de oficina. Además, es una de las primeras pantallas de Surface que apuestan por una elevada frecuencia de refresco, alcanzando los 120 Hz para una sensación mucho más suave y rápida en las animaciones del sistema y a la hora de usar programas.

Algo completamente diferente

El Surface Laptop Studio es un portátil que se adapta a cualquier situación y tarea que se nos pueda ocurrir; para conseguirlo, adopta un factor de forma único, con un diseño original y un mecanismo muy intuitivo para mover la pantalla a donde queramos.

Ojo, este no es el primer portátil que intenta algo parecido; el Acer ConceptD 7 Ezel Pro también puede crear un atril con su pantalla, pero el suyo no es un sistema tan elegante y, especialmente, no es tan barato al partir de los 3.500 euros. A su lado, el Surface Laptop Studio es hasta barato, aunque como todos los dispositivos Surface, estamos pagando más por el diseño, la calidad de fabricación y las funciones exclusivas que por un hardware puntero.

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