Tecnología

La importancia de una buena memoria RAM en tu ordenador: probamos las Kingston Fury Beast

  • Kingston ha renovado su gama de memorias RAM
  • La Fury Beast destaca por la gran cantidad de opciones y rendimiento

Kingston ha renovado este año su gama Fury de memorias RAM, con varios modelos dirigidos a todo tipo de usuarios, incluyendo entusiastas y jugadores.

De hecho, podrías pensar que esas serían las únicas personas interesadas en cambiar la memoria RAM de su ordenador; no es algo que se suela hacer, incluso entre quienes tienen equipos punteros.

Pero descartar la importancia de este componente y escoger la opción más barata puede ser un grave error que afecte al rendimiento de todo nuestro ordenador. Para demostrarlo, Kingston nos ha enviado unas unidades de su nuevo Fury Beast.

Así son las Kingston Fury

Kingston renovó su gama de memorias RAM para entusiastas con las nuevas Fury, divididas en tres modelos para diferentes usuarios y dispositivos. El tope de gama son las Fury Renegade, memorias que ofrecen la máxima velocidad posible, de hasta 4600 MHz; eso, junto con la baja latencia CL15-CL19, permite obtener el máximo rendimiento de nuestro procesador, lo que se traduce en más 'frames' por segundo en videojuegos y una mayor rapidez en tareas pesadas que requieran mucha memoria. Sólo están disponibles en DDR4, y podemos conseguirlas con iluminación RGB dinámica con tecnología Infrared Sync Technology para efectos de iluminación graduales y sincronizados.

Las Kingston Fury Impact, por su parte, son claramente más pequeñas; eso es porque están diseñadas para portátiles o equipos compactos que usen el estándar SODIMM. Aún así, su diseño y PCB en color negro las hacen muy atractivas visualmente, aunque no tengan iluminación RGB. Su punto fuerte es el overclocking automático, la posibilidad de subir la frecuencia a la que funcionan las memorias para obtener un mejor rendimiento; no es necesario usar la BIOS, y el bajo voltaje hace que no se caliente demasiado. Está disponible en DDR3 y DDR4.

Por último, pero no por ello menos importante, tenemos la Kingston Fury Beast. Digo esto porque, probablemente, es la que realmente deberías comprar.

Kingston Fury Beast

Pese a ser el modelo justo por debajo del tope de gama, la Fury Beast será la más popular al ofrecer características punteras pero con un precio más controlado. Y es que elegir una buena memoria RAM no es una simple cuestión de buscar el número más alto; para empezar, es poco probable que tu equipo pueda aprovecharlo.

La velocidad de la Fury Beast alcanza los 3.733 MHz como máximo, pero eso es más que suficiente para la inmensa mayoría de equipos, a menos que tengas uno de los procesadores tope de gama de Intel o AMD.

La clave de diseñar y montar un ordenador propio está en el equilibrio, para evitar los temidos 'cuellos de botella'. De nada sirve tener la mejor memoria RAM del mercado, si el procesador no es capaz de aprovecharla; al mismo tiempo, está demostrado que los últimos modelos funcionan mejor cuanta más memoria RAM tengan disponible y más rápida sea.

La Fury Beast está disponible en cinco frecuencias diferentes; debemos elegir la ideal dependiendo de nuestra placa base y procesador: 2666 MHz, 3000 MHz, 3200 MHz, 3600 MHz y 3733 MHz. En mi caso, opté por 3200 MHz para acompañar mi procesador AMD de gama media; en equipos que sean decentes pero no muy potentes, es la frecuencia ideal, pero también tenemos la opción de optar por una mayor velocidad en equipos de gama alta.

Tenemos varias opciones para la capacidad de las memorias. La Fury Beast se vende en paquetes individuales de 8 GB, 16 GB y 32 GB; sin embargo, todo el mundo sabe que lo ideal es comprar las memorias de dos en dos, ya que nuestro objetivo siempre debe ser montar dos memorias idénticas (o dos y dos) para obtener las ventajas del "dual channel". Es por eso que la Kingston Fury Beast se vende en kits de dos memorias, de 16 GB, 32 B y 64 GB, o bien en kits de cuatro, de 32 GB, 64 GB y 128 GB.

Con semejante variedad, es fácil encontrar la memoria que realmente necesitamos. Para la mayoría de sistemas, ya se recomiendan 16 GB como mínimo; pero si realmente vamos en serio, ya deberíamos empezar a montar equipos de 32 GB como mínimo. En cambio, los 64 GB y los 128 GB se reservan a los más entusiastas o profesionales que usen programas exigentes.

En mis pruebas, las Kingston Fury Beast han estado a la altura de lo que esperaba. El rendimiento es muy bueno, y esta es una de esas situaciones en las que "recibes lo que pagas". No he tenido ningún problema de estabilidad ni he alcanzado temperaturas preocupantes, incluso jugando a los últimos títulos ni ejecutando programas.

Lo mejor de la Fury Beast es que le pone las cosas muy fáciles a los novatos. Lo único que tenemos que hacer es instalar la memoria en las ranuras correspondientes, y automáticamente disfrutaremos de un gran rendimiento; el modo PnP (Plug N Play) que viene por defecto es el ideal si no queremos quebrarnos la cabeza, ya que no tenemos que cambiar ningún aspecto de la configuración en la BIOS. También es ideal si nuestra placa base no soporta cambios en la memoria.

Pero además, estas memorias se adaptan a las plataformas de Intel y AMD para obtener el mayor rendimiento. Están preparadas para Intel XMP, la tecnología que permite incluir perfiles en la memoria para ajustar el rendimiento (en equipos AMD se puede encontrar como AMP o DOCP); en el caso de las Fury Beast, vienen con dos perfiles que podemos seleccionar directamente en la BIOS. El primero es más agresivo, llevando la memoria a los 3200 MHz en mis unidades de prueba, y el segundo es más seguro, alcanzando los 3000 MHz; estas frecuencias varían dependiendo de la velocidad que hayamos comprado. La gran ventaja de bajar la frecuencia de la memoria es que permite obtener una latencia inferior, lo cual es preferible en algunos juegos y aplicaciones.

Encontrar el punto justo para nuestra memoria es, por lo tanto, muy fácil y no requiere perderse en menús extraños en la BIOS de nuestra placa base.

Un diseño espectacular

El otro motivo por el que querrías comprar una memoria como la Fury Beast es el diseño. Este modelo en concreto está disponible en dos versiones; yo recibí la que tiene iluminación RGB, aunque son muy parecidas técnicamente.

La versión con RGB es, sin duda alguna, la más llamativa. Una gran banda blanca recorre la parte superior de la memoria, y en cuanto encendemos el ordenador se llena de colores en su interior. Todas las memorias que instalemos tendrán la misma iluminación, sincronizada gracias a la tecnología de infrarrojos de Kingston.

Lo mejor es que esta iluminación es personalizable, usando el programa Fury CTRL que podemos obtener directamente de la Tienda de Microsoft en Windows 10 y Windows 11. Una vez instalada, tenemos acceso a una gran variedad de opciones, incluyendo varios efectos como arco iris (el que viene por defecto), cometa, reflejo, respiración, latido, parpadeo, iluminación continua y ciclo. En algunos de estos efectos podemos elegir los colores concretos que queremos que aparezcan, algo útil para sincronizar con el resto de componentes de nuestro ordenador.

La ventaja de la Fury Beast que no tiene RGB es que es más baja; es recomendable si tenemos un disipador grande en nuestro ordenador, o si la distancia entre la memoria y el disipador es demasiado corta. Aún así, el rendimiento térmico es incluso mejor que con el modelo con RGB.

Una gran memoria

La Kingston Fury Beast es probablemente una de las memorias más recomendables del mercado. En rendimiento, se encuentra en el rango perfecto para la mayoría de usuarios, ya sean entusiastas o jugadores, y es la que más opciones ofrece de toda la gama de Kingston. No importa el equipo que tengamos, hay una Fury Beast que se adaptará.

También me ha gustado la gran cantidad de opciones que tenemos, tanto en rendimiento como en personalización; en lo primero, la compatibilidad con XMP nos permite potenciar la memoria sólo con seleccionar una opción, y en lo segundo, Fury CTRL es un programa muy completo y fácil de usar.

El precio de la Fury Beast RGB más barata empieza en los 56 euros en tiendas como PcComponentes, pero con la gran cantidad de opciones, los precios también pueden subir mucho; es importante encontrar la que mejor se adapte a nuestro equipo, y entonces no nos arrepentiremos.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.