Tecnología

Nothing ear (1), así son los auriculares inalámbricos más esperados del 2021

  • Nothing es la nueva compañía del fundador de OnePlus
  • Su diseño es único y tienen cancelación de ruido

Los Nothing ear (1) por fin están a la venta, y hemos podido comprobar si están a la altura de las expectativas.

Y vaya si las expectativas estaban altas. Nothing es una de las compañías tecnológicas que más emociones fuertes han despertado en redes sociales, antes incluso de presentar su primer producto; los ear (1) son unos auriculares inalámbricos tipo 'True Wireless', es decir, competencia directa de los AirPods Pro, pero por sólo 99 euros.

Para comprender el 'hype' generado por esta compañía, hay que recordar que fue fundada por Carl Pei, cofundador de OnePlus junto con Pete Lau. De la misma manera que OnePlus nació como alternativa a las grandes, capaz de ofrecer lo mismo pero más barato, Nothing llega para reavivar esa llama, centrándose en un diseño original.

Auriculares inalámbricos únicos

Eso es lo que distingue a estos ear (1) de la inmensa cantidad de auriculares inalámbricos del mercado: su diseño. Desde el principio, la idea de Nothing era crear productos tecnológicos 'invisibles', integrados en nuestras vidas como si no estuviesen ahí. En la práctica, eso supone que el primer producto de la compañía es 'transparente' o, al menos, todo lo transparente que puede ser teniendo en cuenta las limitaciones actuales.

Una cosa está clara: no hay otros auriculares como estos. Si la originalidad es tu prioridad, no busques más; irónicamente, los ear (1) consiguen llamar más la atención pese al uso de transparencias, o precisamente por eso.

El estuche de carga refleja muy bien esta filosofía. Está fabricado en plástico translúcido, así que podemos ver los auriculares reposando en su interior, algo que no podemos decir de ningún otro modelo. Los componentes internos están ocultos en una estructura blanca, así que todo el conjunto da una sensación etérea muy curiosa.

Aún así, Nothing no ha podido hacer desaparecer las partes funcionales del estuche, como la bisagra, el puerto de carga USB-C o los imanes que garantizan que no se abre por accidente. Una vez que lo abrimos para coger los auriculares, nos daremos cuenta de un detalle muy curioso: el imán que los mantiene en su sitio y el contacto de carga están en sitios diferentes, cuando normalmente están juntos. Eso implica que, al principio, debes tener un poco de cuidado al poner los auriculares en la caja, asegurándote de que las piezas metálicas en el 'pistilo' están en contacto con las de la caja.

Son esos pequeños detalles en los que te fijas cuando tienes el estuche en la mano, en esos momentos en los que no tienes nada que hacer y sólo estás disfrutando de la música. También son los detalles que llaman la atención de quienes te ven con estos auriculares, los que generan conversación e interés.

Por eso no puedo evitar decepcionarme un poco con los propios auriculares; poco tienen que ver con los prototipos y adelantos que Nothing publicó en su día, y se parecen más a unos auriculares convencionales, aunque con un buen diseño.

Para empezar, no son 'transparentes' técnicamente hablando; más bien son mayormente blancos, con el pistilo negro cubierto de plástico transparente. Explicó Carl Pei en su día que trabajar con plástico transparente implica más dificultades de las que uno se podría imaginar, y es indudable que eso, y los costes, ha afectado al producto final, pero sinceramente, no podría importarme menos.

El diseño de los ear (1) es excepcional y original, repleto de peculiaridades como el punto rojo o blanco que diferencia al auricular derecho o izquierdo respectivamente, o la serigrafía digital que recorre el pistilo y que encontramos también en el estuche de carga, e incluso en la caja del producto. Parece una pantalla digital, y aunque evidentemente no lo sea, es otro detalle más que apreciar.

La ergonomía de los ear (1) también es sobresaliente; me han recordado mucho a los AirPods Pro, por la manera en la que descansan en el oído, a diferencia de otros auriculares que los 'taponan'. Aún así, el aislamiento es correcto y pesan muy poco, 4,7 gramos cada uno. Es muy fácil acostumbrarse a llevarlos encima. A cambio, Nothing ha sacrificado batería, ya que duran sólo 5 horas, aunque el estuche de carga lo compensa al aportar 34 horas de uso.

Mucha tecnología a este precio

Si los Nothing ear (1) no hubiesen traído cancelación de ruido activa, no me hubiera quejado; por 99 euros, muchos de sus rivales en este rango de precios no la tienen, y eso sin contar con este diseño tan moderno.

Es una sorpresa muy agradable que los ear (1) tengan cancelación de ruido integrada. Ojo, no es la mejor que he probado, al ser incapaz de eliminar completamente los ruidos del entorno, pero al menos está presente y lo mejor de todo es que la podemos configurar gracias a la app oficial; es ahí donde nos encontraremos la opción de poner la cancelación de ruido al 'máximo', o bien optar por un modo 'light', que genera menos sonidos extraños al intentar eliminar el ruido.

También tenemos un modo de transparencia, que potencia el sonido externo. Por último, desde la app podemos configurar los controles táctiles, integrados en la parte superior del pistilo, además de usar un ecualizador para adaptar el sonido a nuestros gustos.

Sin embargo, por mucho que toquemos ese ecualizador, es imposible saltarse las limitaciones de estos auriculares. Quiero aclarar que los Nothing ear (1) no suenan mal, pero tampoco genial; si tuviese que definir el sonido con una palabra, sería 'inofensivo'. No nos emocionarán ni nos impactarán, pero tampoco destruirán nuestros temas favoritos. Los micrófonos integrados siguen la misma tónica, y son aceptables para llamadas puntuales.

Da la sensación de que los 'drivers' de 11,6 mm se podrían haber forzado un poco más, y que Nothing no lo ha hecho porque le faltaba potencia o porque la batería era incluso peor que ahora. Sea cual sea la razón, me parece que no están del todo aprovechados.

En cuanto a códecs de audio, son compatibles con AAC además de con SBC para una mayor claridad en el sonido, pero no son compatibles con códecs de alta resolución, aunque no me lo esperaba por este precio.

Realmente especiales

Esa es la clave de los Nothing ear (1), el precio. Se mire como se mire, 99 euros es muy barato para lo que se ofrece: un diseño más propio de productos 'premium', una originalidad que se agradece, y cancelación activa de ruido.

No son los auriculares que recomendaría si buscamos un buen sonido en este rango de precios; los Jabra Elite 3 son mejores en ese aspecto, pero no tienen cancelación de ruido ni un diseño tan único.

Si buscas unos auriculares inalámbricos baratos y completos, los Nothing ear (1) deberían estar en lo más alto de tu lista.

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