Tecnología

Libro electrónico para leer durante estas vacaciones: probamos el SPC Dickens Light

  • El lector de la firma española SPC compite con el Kindle
  • La pantalla retroiluminada, su gran arma
El SPC Dickens Light

Las vacaciones son la mejor oportunidad para ponernos al día con los libros que tenemos pendientes, pero nadie quiere llevarse una "montaña" en la mochila. La mejor opción, por supuesto, es pasarse al formato de libro electrónico, con dispositivos ligeros y pequeños como el SPC Dickens Light.

Es difícil hablar de un lector de libro electrónicos sin mencionar al más popular del sector, el Kindle de Amazon. Con un precio de 99,90 euros, el SPC Dickens Light se enfrenta directamente al Kindle básico, pero ¿es capaz de compararse con semejante titán de la industria?

Ligero y muy fino

Con un peso de apenas 168 gramos, este lector extremadamente ligero nos puede acompañar a cualquier parte sin resultar una molestia. Esa es la gran ventaja que tiene respecto a otros lectores, incluido el Kindle. Este lector es mucho más fácil de transportar, y especialmente, de llevar en la mano; es mucho más fino, hasta el punto de que me ha sorprendido, y cogerlo durante varias horas no ha resultado ser una tarea molesta como puede ocurrir con dispositivos más gruesos y pesados. Es llamativo que esto se consiga con 8 GB de memoria interna, e incluso se incluye una ranura para tarjetas microSD por si eso te resulta poco.

El SPC Dickens Light

Los bordes de la pantalla también son más finos, y eso permite que el panel de tinta electrónica de seis pulgadas destaque más. La resolución de 1024 x 578 píxeles es más que apropiada para todo tipo de contenido, y las letras se renderizan perfectamente sin importar la tipografía.

La parte "Light" del nombre no viene porque sea ligero, sino por la pantalla retroiluminada, la característica que realmente lo hace destacar de competidores como el Kindle, que en este rango de precios aún usan luces frontales que no ofrecen el mismo resultado. Cuando encendemos la luz, inmediatamente notaremos la mejora si estamos intentando leer en zonas poco iluminadas, aunque no es molesto a menos que aumentemos la intensidad al máximo. Por supuesto, la iluminación se "comerá" más batería, algo para tener en cuenta.

Con botones, no pantalla táctil

A cambio, SPC ha tenido que hacer el sacrificio de la pantalla táctil. Es algo que te molestará más si vienes de un Kindle y de la excepcional respuesta que tiene. El Dickens Light se controla con los botones inferiores, y la experiencia es irregular. A veces responden perfectamente cuando cambiamos de página, y en otras ocasiones es como si padeciesen sordera. Pero especialmente, el mayor problema es que hay demasiados botones, y sus funciones son confusas.

SPC Dickens Light

Hay funciones, como cambiar de página, que tienen dos botones dedicados sin ningún motivo aparente; mientras que hay otros botones que cumplen varias funciones dependiendo del tiempo que los mantengas pulsados, y eso no es evidente ni se explica en el manual. Es evidente que esta interfaz requiere de algo más de trabajo, como también lo necesitan los menús. Da igual la sección del menú principal que escojas, todas llevan a la misma vista de carpetas internas que no es nada amigable (¿quién necesita ver una carpeta de sistema?); la única diferencia es el tipo de archivo que aparecerá.

¿Demasiados añadidos?

Porque este lector de libros electrónicos no sólo es capaz de leer eso, libros electrónicos. También podemos reproducir archivos de música, y tenemos una salida de audio de 3,5 mm para conectar nuestros auriculares. Puede estar bien si realmente no tenemos nada más con lo que reproducir música, es decir, que no tengamos el móvil encima. Será especialmente útil para disfrutar de los audiolibros, que son cada vez más populares.

También tenemos un visor de fotos, algo que tira más hacia lo inútil porque, evidentemente, todas saldrán en blanco y negro por las limitaciones de la tinta electrónica.

El SPC Dickens Light presenta algunas decisiones extrañas, y otras que comprendo perfectamente. Una vez que te acostumbras a los botones, y configuras el tipo de letra y el tamaño a tu gusto, la experiencia es buena, o al menos, similar a la de otros lectores. Si leemos de noche, o fuera de casa, es incluso mejor gracias a la pantalla retroiluminada.

SPC Dickens Light

Da la sensación de que SPC ha apostado demasiado por los añadidos, como el reproductor de música, cuando tal vez no eran necesarios; aunque ese es el tipo de función que te "salva la vida" cuando menos te lo esperas. En cambio, la experiencia de uso necesita algo de adaptación de parte del usuario.

El SPC Dickens Light está disponible en la página oficial de SPC.

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