Salud

Almirall vuelve a tirar de la ampliación de capital para divisar nuevos horizontes terapéuticos

  • La catalana llega a un acuerdo con EpimAb Biotherapeutics para desarrollar fármacos antitumorales

Almirall quiere mirar más allá de la dermatología médica en el largo plazo. Tras diez años construyendo una cartera de productos que ha tenido en la reciente aprobación europea de Lebrikizumab su último hito, la compañía está aprovechando la ampliación de capital de 200 millones para ampliar horizontes terapéuticos.

La farmacéutica comandada por Carlos Gallardo anunció un acuerdo con la empresa china EpimAb Biotherapeutics para desarrollar anticuerpos monoclonales, moléculas que se usan para el tratamiento de diferentes tipos de cáncer. Se trata de la primera piedra de la firma para adentrarse en uno de los negocios más lucrativo (también difícil por la alta competencia) que existen en el sector farmacéutico.

Si bien en esta ocasión la firma española no ha querido desvelar detalles económicos del acuerdo, sí que se conocen algunos pormenores. Almirall asumirá todo el coste y la responsabilidad del desarrollo y comercialización de los anticuerpos. La empresa asiática recibirá pagos por hitos comerciales, es decir, por llegar al mercado. De igual forma, también pagará cantidades específicas por alcanzar determinadas cotas de ventas. Por último, Almirall también se ha comprometido a pagar royalties en función de los ingresos de las futuribles terapias.

Esta es la segunda operación que acomete la farmacéutica española desde el mes de junio que no responde específicamente a su negocio principal. Hace poco más de un mes, la compañía pagó 45 millones de euros por una terapia genérica para tratar el Alzheimer, cantidad que lleva condicionada otros quince millones más por hitos conseguidos. En un principio, los 200 millones iban a dedicarse en su amplia mayoría a la dermatología médica, pero la operación de septiembre ya implicaba la inversión del 22,5% del presupuesto total. Ahora, si bien no se han deslizado cifras y están condicionadas al futuro, el porcentaje se ha incrementado.

El momento actual que vive Almirall es prometedor pero también debe ir mirando al futuro. Tras una larga transformación, la dermatología médica comenzará a despegar en los próximos años, si bien ya es prácticamente el 50% de sus ingresos. Pero la catalana debe ir construyendo el futuro y operaciones como la del jueves confirman que los Gallardo ya piensan en la década que viene.

Con todo, aún debe llegar alguna operación que se asemeje a las que Almirall ha acometido en los últimos años. Es decir, acuerdos sobre productos dermatológicos en fases avanzadas de desarrollo mediante los cuáles se asegure los derechos de comercialización en la zona geográfica que mejor controla: Europa.

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