Salud

El mal envase de antibióticos provoca que aumente su uso sin prescripción

  • El 60% de los españoles guarda los que le sobran para utilizarlos en casos de urgencia

El mal uso en el consumo de antibióticos se asienta en España. Seis de cada diez españoles guardan el tratamiento antibiótico sobrante para volver a utilizarlo en caso de urgencia, según el último Observatorio de Tendencias Cofares. ¿Por qué se produce esta situación en la mayor parte de los hogares españoles? Porque los envases de antibióticos no se ajustan a la duración del tratamiento. La duración estándar de este tipo de tratamientos suele ser de siete días, con una administración de tres tomas diarias, lo que supone 21 pastillas.

En relación al dato desprendido del informe, desde el Consejo General de Farmacéuticos explican a este medio que las cajas de antibióticos suelen contener 20 envases. Sin embargo, el alargamiento de los tratamientos a ocho días estaría provocando que una caja se quedase corta, mientras que dos largas. La solución pasaría por cambios legislativos desde la industria farmacéutica para ajustar los tratamientos correctamente.

Los expertos recalcan que los antibióticos deben consumirse exclusivamente bajo prescripción médica y siguiendo las indicaciones específicas del profesional sanitario. Estas conclusiones ponen de manifiesto el mal uso que se hace de este tipo de fármacos en España. No completar correctamente un tratamiento genera resistencias porque las bacterias son capaces de defenderse de los antibióticos por el mal uso o abuso de los mismos. Muchas infecciones, como la neumonía o la tuberculosis, son cada vez más difíciles de tratar debido a las mutaciones de bacterias como consecuencia del uso indiscriminado de antibióticos.

El mal uso de los antibióticos incide negativamente sobre la salud humana y afecta de manera generalizada a la población, con especial incidencia sobre aquellos pacientes con un sistema inmunológico debilitado. La resistencia de las bacterias a los agentes antimicrobianos está considerada como una de las mayores amenazas para la salud. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bacterias multirresistentes causan cada año 33.000 muertes en Europa, pero se estima que para el año 2050 serán la principal causa de mortalidad en el mundo, cobrándose más de diez millones de vidas anuales.

La mayor parte de los españoles (66,1%) es consciente de que se trata de un problema serio de salud pública con graves consecuencias. Sin embargo, según se constata en la investigación sociológica llevada a cabo por la distribuidora farmacéutica, más de un tercio de la población española (32,1 %) desconoce lo que es la resistencia bacteriana a los antibióticos, a la vez que el 34% le resta importancia al problema y no lo considera grave.

Otro de los datos relevantes que se desprenden del informe es que el 23,7% de los encuestados considera que los antibióticos ya no le hacen el mismo efecto que antes. De entre ellos, la mayoría opina que esto se debe a que su cuerpo está habituado (47,5%) o a que los antibióticos actuales no están preparados para hacer frente a las nuevas bacterias (37,8%). El 14,7 % restante de los que creen que los antibióticos no les hacen el mismo efecto reconoce que no los toma siguiendo la pauta estricta de su médico o de su farmacéutico.

Cae la demanda en farmacias

La evolución en la demanda de antibióticos en farmacias ha disminuido un 3,8% tras la pandemia. En la temporada 2020-2021 se registró una significativa disminución de la demanda como consecuencia de la llegada de la pandemia y de las correspondientes medidas de protección instauradas: confinamiento domiciliario, la distancia social, el uso sistemático de la mascarilla y la higiene de manos.

Tras la relajación de estas restricciones, a partir del otoño de 2021 vuelve a aparecer un patrón similar al prepandémico, aunque sin alcanzar hasta la fecha los mismos niveles de demanda. Este comportamiento se replica en todas las comunidades autónomas, pero aquellas con más peso en la demanda de este tipo de productos son Aragón (9%), Andalucía (5%), Cataluña (3%) y la Comunidad Valenciana (3%). La única autonomía que ha alcanzado niveles prepandémicos ha sido Castilla-La Mancha. Sin embargo, en el informe se recalca que si se mantiene esta tendencia se prevé alcanzar el consumo de antibióticos a niveles previos a la pandemia en los próximos meses.

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