Salud

Los residuos sanitarios crecen desde la pandemia por el mayor uso de materiales desechables

  • En España, la gestión de este tipo de desechos representa el 3% de las emisiones de gases con efecto invernadero

La llegada de la pandemia de Covid-19 trajo consigo cambios drásticos en todas las disciplinas. El aumento de la atención sanitaria asociada al coronavirus ha desembocado en un incremento de los residuos sanitarios por el mayor uso de los materiales desechables. Un estudio realizado a nivel mundial estima que la producción diaria de material de desecho pasó de 200 toneladas al día a 29.000 solo entre los meses de febrero y septiembre de 2020. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incide en que el 30% de los centros no están equipados para gestionarlos.

Los residuos sanitarios son aquellos que se generan en cualquier centro de naturaleza sanitaria y, de acuerdo a su clasificación, pueden ser desechos comunes exentos de peligro o infecciosos, tóxicos o radiactivos. En España, la gestión de este tipo de residuos representa el 3% de las emisiones de gases con efecto invernadero. En el medio hospitalario, el área que más residuos genera es la de quirófano. Le siguen las unidades de enfermos críticos y las unidades de endoscopia. Estas últimas generan 3,09 kilogramos día y cama de emisiones de carbono a la atmósfera.

La utilización de materiales desechables ha tenido un gran impacto sobre la gestión de residuos, siendo el quirófano una de las áreas que más uso hace de este tipo de productos. "En el quirófano se utiliza mucho material desechable para contener hemorragias y, aunque suene desagradable, también se extirpan órganos. Entonces, ese material biológico tiene que tener unas consideraciones muy concretas para impedir que acabe, en los casos más extremos, en el tráfico ilegal de órganos", explica a este medio Alberto Vizcaíno López, profesor de legislación ambiental del Instituto Superior del Medio Ambiente.

La mayor parte de los sistemas de recogida se centran solo en envases de usar y tirar y no contemplan la recogida separada ni el reciclaje de mascarillas, guantes y de otros productos cuyo uso se ha disparado desde que llegó la pandemia. Según los expertos, al no haber sistemas para que se produzca una recogida separada de estos productos, suelen acabar en vertederos o en incineradoras.

La incineración es la vía más segura para eliminar desechos sanitarios que pueden suponer riesgos para la salud de las personas. Las jeringuillas de un solo uso, envases de productos de medicamentos que pueden contener sustancias peligrosas, restos de muestras, de amputaciones o de tejidos liberados en un tratamiento son algunos de los residuos que se eliminan mediante la incineración. "En estas ocasiones, se prioriza la salud sobre la recuperación de materiales", recalca Vizcaíno López.

La regulación española en materia de residuos sanitarios es de competencia autonómica, pero no es homogénea en todo el territorio nacional en lo que se refiere a su clasificación y nomenclatura. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en la actualidad hay doce autonomías que cuentan con legislación específica sobre esta materia. Son Navarra, La Rioja, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Aragón, Islas Baleares, Galicia, Extremadura, Cataluña, Madrid, País Vasco y Cantabria. 

Los residuos sanitarios tienen una clasificación específica y deben ser gestionados de manera segura, tanto por el personal sanitario como por las empresas de recogida de residuos. "Los centros sanitarios están obligados por ley a tratar todos sus residuos de manera separada en función del riesgo que supone para la salud. Sin embargo, durante la pandemia se han producido episodios donde, a lo mejor, no se ha hecho la mejor gestión posible de los recursos a nivel sanitario", explica Vizcaíno López.

El organismo que rige la salud mundial se hizo eco del problema y tomó cartas en el asunto para cuantificar los desechos adicionales generados y proponer, de esta forma, una serie de soluciones para este problema. "Reducir el volumen de los envases y utilizar materiales de embalaje más sostenibles de productos sanitarios como mascarillas, guantes y vacunas es una medida práctica y probada para reducir los residuos sanitarios y su impacto medioambiental", concluyó la OMS en su informe 'Global analysis of health care waste in the context of Covid-19'.

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