Salud

Humanización con paseos, empatía y súper héroes

  • La clave es abordar la atención desde el punto de vista biológico, psicológico, social y de conducta
Madrid

En el contexto sanitario, el concepto de humanización del paciente suele hacer referencia al abordaje integral de la personas en todo el conjunto, es decir, interactúan factores biológicos, psicológicos, sociales y de conducta. La clave es poner las necesidades sociales, emocionales y psicológicas al mismo nivel que las físicas y eso significa "hacer referencia a la persona en todo lo que se realiza para promover y proteger la salud, curar las enfermedades, garantizar un ambiente que favorezca una vida sana y armoniosa a nivel físico, emotivo, social y espiritual", explica el profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, Joan Carles March en un artículo para la revista Calidad Asistencial.

El profesor asegura que las organizaciones sanitarias "tienen algunas asignaturas pendientes" y estos retos, dice March, se han de afrontar "desde una ética asistencial", tal y como se recoge en los códigos deontológicos de los profesionales de la salud. Además, en la última década, recalca, han aparecido otros aspectos como "el carácter de las personas, las emociones, la prudencia de los profesionales y la construcción social de los valores". Al tener todos estos conceptos en cuenta, se propicia un enriquecimiento del diálogo entre la Ciencia y las Humanidades, reitera March.

Los expertos apuntan a que la empatía es clave para una buena humanización. El director General de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, Rodrigo Gutiérrez, asegura en un artículo publicado en la Revista Clínica de Medicina de Familia que no se trata de "una deificación" de las cosas pequeñas pero recuerda que "no está de más recordar que ideas tan sencillas como el agradecimiento son marcas inequívocas de humanidad". Gutiérrez asegura que "humanización es la atención y cuidados basados en el respeto y la cercanía".

Pero el concepto de humanización del paciente tiene sus antecedentes. En el año 1984, la Subdirección General de Atención Hospitalaria extinto Insalud contemplaba ya la Humanización de la Asistencia Sanitaria dentro de los puntos considerados "esenciales" dentro de la Reforma Hospitalaria y del denominado Nuevo Modelo de Gestión. Es en este momento cuando se crea la Carta de Derechos y Deberes de los Pacientes. Un documento que pretendía ser una declaración de principios para llevar a la práctica la necesidad de armonizar las relaciones que se establecen entre diversos elementos del sistema sanitario y de sus pacientes. Por un lado, se introducía la "irrenunciabilidad" de cualquier derecho y por el otro, se conjugaba con la responsabilidad sobre la propia salud y los recursos sanitarios.

Todo esto se puede considerar como el antecedente de lo que actualmente se conoce como la ley de Autonomía del Paciente, que entró en vigor el 16 de mayo de 2003 y con la que se garantizan los derechos y obligaciones del paciente en materia de información y documentación clínicas y refuerza el derecho de la protección de la salud que recoge el artículo 43 de la Constitución.

Fundamental en atención primaria

Con la aparición de la variante Ómicron del Coronavirus, más infecciosa pero con sintomatología menos grave, se ha puesto en evidencia que la Atención Primaria necesita un importante reajuste. Muchos profesionales de esta rama de la medicina, considerada la puerta de entrada al sistema sanitario y la barrera de contención hacia el colapso hospitalario, han llegado a su límite y han puesto de manifiesto que tienen demasiados pacientes y poco tiempo para atenderles.

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria realizó una encuesta entre sus federados a finales del año pasado y concluyen que en España la Atención Primaria vive una "lamentable situación". La media de pacientes que asiste cada profesional es de 48 en cada día de consulta y según los datos de la encuesta, el tiempo medio de espera es de 5,7 días para una consulta. Pero el caso de Cataluña es el más reseñable ya que la media de espera para conseguir una cita con el médico es de 12,38 días. Solamente Castilla y León y Asturias se sitúan debajo de la media, con un tiempo medio de tres días.

Viendo esto, deducimos que la Atención Primaria es, sin duda, el servicio que más necesita esa humanización. Los profesionales de esta rama de la salud prestan atención personal y continua tanto a individuos como a familias. El equipo de la Atención Primaria toma las decisiones iniciales en todos los problemas que se le presentan y buscan las opiniones de profesionales de todos los niveles cuando lo consideran oportuno. El personal médico, enfermería, auxiliares de clínica, trabajo social y personal administrativo trabajan en conjunto y tienen en cuenta aspectos psíquicos, psicológicos y sociales en sus diagnósticos, al mismo tiempo que ofrecen un seguimiento continuado de la evolución del paciente en todos estos aspectos.

Rodrigo Gutiérrez asegura que hablar de humanización debe incluir esos puntos de la atención personalizada e individualizada, sin trabajar de manera mecánica, algo que cualquier persona que acuda a su médico de cabecera no percibe actualmente ya que el profesional dispone de muy poco tiempo de atención por paciente.

Al mismo tiempo, recalca el experto que hay que evitar el paternalismo y aplicar habilidades como la comprensión, al mismo tiempo que el paciente recibe esa ayuda del profesional de turno. A esto se suma que el paciente "debe ser tratado con dignidad" y el personal sanitario debe proporcionarle cuidados en sus necesidades a través de un plan de individualizado, que contemple tanto aspectos psicológicos, biológicos o sociales "y tener presente el compendio holístico que ello representa", destaca Rodrigo Gutiérrez.

Pero en los últimos años, esta corriente humanizadora no solo se busca en la Atención Primaria, si no que escala a todos los ámbitos de la sanidad. En muchas consejerías de Sanidad se están realizando planes para abordar esta cuestión.

Pasear fuera de la UCI

En estos tiempo de pandemia, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) han estado muy presentes y gracias a la humanización de estos espacios, se están produciendo cambios muy importantes que mejoran la experiencia del paciente. Por ejemplo, la flexibilización de horarios de visita lo que favorece, a su vez, la participación en los cuidados. Al mismo tiempo, se incentiva la comunicación, no solo entre profesionales, si no a través de herramientas y elementos que permitan la comunicación con los intubados.

Una iniciativa destacable es, por ejemplo, el proyecto HU-CI que tiene como objetivo el humanizar estos cuidados intensivos y en el que participan casi una treintena de profesionales de toda España. En él aprovechan la tecnología y tejen redes de investigación por todo el mundo de hacer la estancia de los pacientes en la UCI sean lo más llevaderas posible y, a su vez, hacer partícipes a los familiares del paciente en los cuidados.

Entre las incitativas que llevan a cabo hay que resaltar el protocolo de paseos "que rompe las reglas establecidas", dicen, y que consiste en sacar de paseo fuera de la UCI a los pacientes. El Doctor José Carlos Igeño, Jefe de Servicio de Medicina Intensiva y Urgencias del Hospital San Juan de Dios de Córdoba, y miembro de este proyecto asegura que "esto sí se hacía, y en algunos sitios siempre se ha hecho, pero poco y de manera oculta. Casi como si se tratara de un pecado, de algo mal visto". Pero hoy en día se ha descubierto que tiene un sinfín de resultados positivos: "sacar a un paciente de la UCI a dar un paseo es un acto que produce tantos beneficios que los argumentos en contra caen por su propio peso", dice Igeño. Pero advierte que para poder hacerlo hay que tener en cuenta "la primera premisa obvia en este tipo de Cuidados: la individualización". Cada paciente tiene unas características propias y "es obvio que no vamos a sacar de paseo a un paciente que acaba de ingresar con un infarto", recalca José Carlos Igeño. Pero el experto asegura que los beneficios de salir de la UCI para pacientes seleccionados son enormes ya que "disminuyen la necesidad de analgesia, de antipiscóticos, de sedantes para combatir el insomnio y aumentan la sensación del bienestar, el optimismo, la colaboración del paciente y la confianza en el equipo, también por parte de la familia".

Héroes en Pediatría

Las áreas de Pediatría están haciendo, también, iniciativas pioneras en esta línea de humanización. Por ejemplo, en el área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras llevaron a cabo una campaña pionera de humanización de la vacunación pediátrica de la COVID-19. El pinchazo para muchos niños es un trago no muy fácil de asimilar y el personal del Sergas (Servizo Galego de Saúde) cambió la bata blanca por el traje de superhéroe. Los más pequeños se encontraron a sus héroes de carne y hueso: Capitán América, Batman o Superman se encargaron de acompañarles en este proceso de inmunización.

Además, el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense recibió el año pasado dos premios del Foro Afectivo Efectivo, el mayor reconocimiento a nivel nacional de humanización, por su proyecto Operación Esperanza, con el que pretendía aliviar la soledad y el aislamiento de los pacientes de Covid-19. El segundo galardón fue para la iniciativa Pupas sustos e outros desgustos, un programa de educación sanitaria en centros escolares a través de dinámicas de grupo y juegos.

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