Salud

La pandemia reivindica el valor de los seguros de asistencia sanitaria

  • Las primas de los seguros de salud crecieron un 5% el año pasado
Imagen: Dreamstime.
Madrid

El cambio de escenario provocado por la irrupción del coronavirus hacía prever un año complejo en el sector seguros -que en España concentra el 4,3% del gasto de los hogares-, si bien el impacto de la Covid-19 podría arrojar algunas consecuencias positivas.

La firma de servicios profesionales KPMG aventuraba en abril de 2020 que el descenso de la siniestralidad a corto plazo podía "afectar positivamente al resultado pero debe aprovecharse para reenfocar la estrategia en un nuevo entorno de mercado muy competitivo a medio plazo". Al mismo tiempo, según la compañía, una adecuada gestión durante la pandemia -consistente en "ayudar a sus asegurados"- podría, al margen de la propia operativa de las aseguradoras, "reforzar la percepción reputacional del sector".

El director general de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), Sergio Álvarez, señalaba el pasado octubre que la industria había hecho un "enorme esfuerzo" para garantizar la continuidad de los servicios. Los efectos sobre la solvencia de las compañías -una pérdida de entre 10 y 30 puntos en los ratios, que superan el 200%- ha sido moderada y no ha generado problemas de liquidez, según Álvarez.

Finalmente, 2020 se cerró con una caída del 8,30% en la facturación del sector. Tal y como informaba la patronal Unespa, de los ingresos logrados en el año, 37.046 millones de euros correspondieron al ramo de no vida y los 21.804 millones restantes al de vida, de acuerdo con Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA). Las líneas de negocio que más acusaron la caída de la economía fueron los seguros de vida ahorro, automóviles y diversos.

Los seguros de salud, sin embargo, lograron un repunte del 5%, hasta alcanzar un volumen de primas a final de año de 9.264,4 millones de euros. Se trata del ramo de no vida -que en total creció un 1,07% en el año- con mejor comportamiento en 2020, tras los seguros de incendios y caución.

Más de 11 millones de españoles tienen seguro de asistencia sanitaria

La pandemia parece haber espoleado la contratación. Un estudio realizada por la consultora Bain & Company en junio mostraba que hasta un 27% de los encuestados que carecían de seguro de salud manifestaron su intención de contratarlo a corto plazo.

En cualquier caso, el aumento, como señaló la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, en una comparecencia pública en enero, es "consistente con lo observado en años anteriores". Además, los resultados prueban que los seguros privados de salud se han ganado su sitio "a pulso" y destacó "su actitud, su proactividad, su capacidad de servicio y de respuesta" en los últimos meses.

En este sentido, cabe recordar que en abril del año pasado un centenar de aseguradoras unieron fuerzas para crear un fondo conjunto, dotado con 37 millones de euros, para proteger a los trabajadores sanitarios en primera línea del combate con la Covid-19. Con este dinero Unespa suscribió un seguro de vida colectivo que cubre el fallecimiento por causa directa de la Covid-19, así como un subsidio para los sanitarios que necesitaran hospitalización.

Hacia los trece millones

El número de personas con seguro de salud creció en 2020 un 3,34%, hasta superar los 12,8 millones, mientras que las prestaciones pagadas cayeron un 4,9%, hasta los 6.327,29 millones de euros, según los datos de ICEA. Las restricciones a la movilidad, por una parte, y la conveniencia de contar con una atención sanitaria rápida y eficaz, por otra, son dos de las razones principales que explican estas cifras.

Hay que tener en cuenta que en España hay dos grandes tipos de seguros cuyo objetivo es aportar a los asegurados el acceso a servicios de salud: de un lado, los de asistencia sanitaria, que facilitan, a cambio del pago, el acceso a un catálogo cerrado de prestaciones y servicios sanitarios; de otro, los seguros de reembolso, que, que, presentando o no un cuadro médico de asistencia sanitaria, también incluyen la posibilidad de que el asegurado haga uso del servicio sanitario de su elección y, entonces, el asegurador le reembolse un porcentaje de dicho pago. Hay un tercer tipo, el seguro de subsidios, que indemniza al titular en caso de baja por enfermedad, hospitalización o causa relacionada con la salud. En este cómputo no entran los seguros dentales, que suelen contratarse aparte.

Madrid, Cataluña y Baleares son las CCAA con mayor penetración

Así pues, en 2020 se alcanzaron nuevos récords tanto en facturación como en número de asegurados. De los 12,8 millones ya mencionados, el 86,4% -11.056.850- corresponde a seguros de prestación de servicios, esto es, los de asistencia sanitaria y de reembolso de gastos. El 13,6% restante -1.745.815- se refiere a los seguros de subsidios e indemnizaciones.

Los seguros individuales supusieron un 70,3% de la recaudación y un 67,2% de los asegurados. En cuanto al crecimiento, los seguros colectivos crecieron un 5,25% en primas frente a un crecimiento del 4,73% de los seguros individuales.

En España, el grado de penetración del seguro de salud es hoy del 23,4%, la ratio más alta desde que hay registros, si bien no es homogénea. Las comunidades autónomas que registran una mayor penetración son Madrid (37% de la población); Cataluña (32%); y las Islas Baleares (30%).

Por otro lado, cada vez más son las empresas que disponen, a través de la negociación colectiva, de un beneficio social a través de contratos de seguro de salud: en España 3,6 millones de trabajadores y familiares de trabajadores de empresas privadas tienen seguros de salud organizados por su empresa.

Transformación digital

Al mismo tiempo, el sector asegurador se ha visto obligado a acelerar su digitalización como consecuencia de la Covid-19. De acuerdo con el Informe Mundial de InsurTech 2020 (WITR) -publicado por la consultora tecnológica Capgemini y la organización sectorial sin ánimo de lucro Efma-, todos los proveedores de seguros han notado cambios en la forma en que sus clientes se relacionan con ellos.

A pesar de que más del 90% de las empresas tienen la capacidad de continuar sus procesos de manera remota, han notado el impacto de la Covid-19 en la retención de clientes y la adquisición nuevos. Alrededor del 61% de las aseguradoras en julio, frente al 57% en abril, creía que la pandemia afectaba a la adquisición de clientes y el 42% de las aseguradoras en julio, frente al 29% en abril, consideraba que afectaba a la retención de clientes.

Por ello, no extraña la mayor disposición de las aseguradoras a colaborar con las empresas tecnológicas: el 67% se muestra abierto a las insurtech -algo así como el sector tecnoasegurador-. Mientras tanto, el 85% de insurtech quiere asociarse con proveedores de tecnología, y el 83% quiere colaborar con las aseguradoras. Además, más del 60% de las aseguradoras e insurtech están interesadas en colaborar con las grandes empresas tecnológicas, según el WITR.

De acuerdo con datos de Deloitte, las áreas tecnológicas donde las aseguradoras prevén incrementar más su inversión a corto plazo son: ciberseguridad; computación y almacenamiento en la nube; privacidad de datos; analítica de datos; canales digitales; inteligencia artificial; blockchain y automatización.

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