Retail

La alimentación animal se encarece ya un 75% y ahoga a los ganaderos

  • El gobierno de Ucrania restringe el comercio materias primas socialmente importantes
  • Desde el 2 de marzo el precio del maíz se ha encarecido un 32%
  • La ganadería de carne española importa un tercio del maíz que consume desde Ucrania

La factura del maíz, principal fuente para la elaboración de pienso para el ganado, se ha encarecido un 75% desde enero de 2021, según datos de la Bolsa de Chicago, mercado de referencia para el precio de los cereales.

Esta escalada se enmarca dentro de la tendencia inflacionista generalizada que han experimentado las materias primas durante los últimos 12 meses que, en el caso particular del maíz, asciende a un 57%, según datos de la agencia Bloomberg. En lo que llevamos de 2022 este encarecimiento se sitúa ya en el 30% y, con toda seguridad, seguirá su escalada tras el estallido del conflicto en Ucrania.

En este contexto, el Gobierno ucraniano comunicaba el domingo que suspendía oficialmente las exportaciones de carne, trigo, aceite de girasol y otros productos como las aves de corral, huevos y el azúcar. A partir de este anuncio, sólo realizarán exportaciones con el permiso del Ministerio de Economía tras la decisión comunicada por el primer ministro, Denis Shmygal, de restringir la exportación de una serie de bienes y materias primas socialmente importantes.

El cierre del grifo a los cereales ucranios tendrá un impacto inmediato en el sector de la producción de ganadería de carne español. Tal y como reconoce Josep Collado, secretario general de Federación Empresarial de Carne e Industrias Cárnicas (Fecic), desde el 2 de marzo la factura del maíz, principal componente de la alimentación del ganado nacional de carne, se ha incrementado un 32% y las expectativas del aumento de valor de su reposición se encuentran en un 40%.

Un tercio del maíz, de Ucrania

En la actualidad, los productores de ganadería de carne obtienen una tercera parte del maíz con el que alimentan al ganado de proveedores nacionales, mientras que las otras dos terceras partes se compran a otros países. La mitad de estas importaciones de grano llegan desde Ucrania.

El riesgo para la industria cárnica aumenta con el paso de las semanas, como reconoce Collado, ya que una tercera parte de la producción de maíz ucranio no ha logrado salir del país por el bloqueo del Mar Negro y según parece, ya no saldrá. La cosecha de 2022 está seriamente amenazada y una prolongación del conflicto obligaría a nuestro país a importar maíz de otros proveedores más distantes, incrementando aún más el coste de producción por el encarecimiento logístico.

Y es que los sectores de alimentación, automoción, tecnología y energía fueron los primeros que más daños recibieron en su cadena de suministro mundial por el impacto provocado por la invasión de Rusia en Ucrania, según informa la Organización Empresarial de Logística y Transporte de España, UNO.

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