Retail - Consumo

El precio de los fertilizantes se triplica tras reducirse un 70% la producción europea

  • La FAO espera que haya escasez desde finales de 2022 y durante el próximo año

La escasez de fertilizantes es cada vez más posible. Los precios de referencia internacional llevan disparados desde finales de 2021, algunos han llegado a triplicar su precio desde 2020. El aumento más significativo es en los precios de los productos nitrogenados, pues en marzo de 2020 cotizaron a 231 dólares por tonelada y ahora se sitúan en 908 dólares (con datos de marzo de 2022), según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Por otro lado, los precios de los fertilizantes fosfatados han subido en paralelo. Así, el precio del fosfato dinamónico (DAP) ha duplicado su precio, pasando de 276 dólares por tonelada a 938 dólares en el mismo periodo. En este caso, también ha influido el incremento de los precios de sus componentes de nitrógeno. Además, los precios de la potasa también se han visto afectados, pues en marzo de 2020 tenía un precio de cotización de 245 dólares por tonelada y dos años después estaba en 563 dólares.

Este problema se suma a la sequía, lo que hace que las próximas cosechas se vean más perjudicadas. Actualmente, tal y como ha alertado la patronal Fertilizers Europe, la capacidad de producción europea ha disminuido más del 70% a causa del precio del gas. Los fertilizantes son claves para lograr un aumento de la productividad de los cultivos y de la rentabilidad en el sector agrícola.

Los suministros internacionales de fertilizantes están siendo restringidos debido a las tensiones geopolíticas. Los principales importadores eran Rusia (por valor de 1.120 millones de euros en 2020), Marruecos (492 millones), Egipto (411 millones) y Bielorrusia (372 millones), de acuerdo con la patronal europea que señala que los fertilizantes se utilizan en 133,8 de los 178,4 millones de hectáreas agrícolas en la UE, principalmente en cereales y pastos.

La Asociación Internacional de la Industria de los Fertilizantes (IFA), por ejemplo, estima que la utilización total de fertilizantes disminuirá inicialmente un 3 % en 2022 y 2023. En el caso de los países más empobrecidos, la utilización de este producto podría disminuir más rápidamente.

¿A qué se debe el problema?

La crisis tiene su origen en las sanciones europeas impuestas a Rusia y Bielorrusia, que representan juntas un 40 % del potasio comercializado en el mundo, mientras que solo Rusia es responsable del 25 % del comercio global. Durante el verano de 2021, la UE adoptó medidas contra Bielorrusia, como la restricción del comercio de cloruro potásico (utilizado como abono), ante la violación de los derechos humanos y por el desvío forzoso de un vuelo de Ryanair a Minsk para detener a un periodista.

Recientemente, a pesar de las múltiples sanciones a Rusia a raíz de la invasión a Ucrania, la UE no ha puesto trabas al sector de los fertilizantes rusos, aunque sí se ha visto afectado indirectamente debido a las restricciones en los puertos rusos.

La IFA precisa que China, otro importante suministrador, ha impuesto restricciones a la exportación para proteger su agricultura ante las tensiones del mercado global, recortando todavía más la oferta de los fertilizantes.

Las propuestas de la FAO

A corto plazo, la FAO considera que se debe poner el foco en mantener el comercio abierto y apoyar a los consumidores pobres. Asimismo, la organización ha propuesto crear un fondo para ayudar a los importadores netos de alimentos que no pueden acceder al mercado internacional. 

Por otro lado, a largo plazo es clave fomentar la producción de fertilizantes más asequibles y ecológicos. Asimismo, es de vital importancia reforzar las subvenciones a los fertilizantes para a su vez, impulsar la producción de alimentos y mejorar la seguridad alimentaria de la población mundial.

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