Política

La 'quita' del Gobierno valenciano al socio mediático de Puig fue del 70% al acogerse al peor escenario

  • Prensa Ibérica compró la deuda de Grupo Zeta por solo el 30% de su valor
  • Deloitte expuso en su informe financiero que era recuperable hasta el 57%
  • La operación salvó a 'Mediterráneo', diario que da dividendos a Puig
Puig, en un acto de 'El Periódico Mediterráneo', diario de Prensa Ibérica en el que tiene acciones. EE
Valencia

Prensa Ibérica, grupo mediático que tiene por socio en Castellón al presidente valenciano, Ximo Puig, compró la deuda de Grupo Zeta pagando solo el 30% de su valor a sus acreedores, casi la mitad de lo que estos pudieron haber recuperado con la refinanciación del grupo -según el escenario optimista descrito por Deloitte-. El informe de la consultora sobre la situación financiera del grupo contemplaba un total de cuatro escenarios para la recuperación de la deuda, y el más benévolo preveía un retorno del 57% para el pool de acreedores -entre los que se encuentra el banco público valenciano (IVF)-.

Así se desprende del propio documento de Deloitte, con el que el Gobierno valenciano justificó la 'quita' de la que se benefició Prensa Ibérica -una condonación del 70% sobre los cerca de 100 millones de deuda de Grupo Zeta en la que participó toda la banca acreedora, también entidades financieras como Santander, CaixaBank y Sabadell-.

Por lo que respecta al Instituto Valenciano de Finanzas, que suscribió los mismos términos y perdonó 1,3 millones -cobró solo 600.000 euros de los 1,9 millones que se le debían- la controversia radica en que el presidente Ximo Puig es accionista minoritario a título personal de uno de los diarios de Grupo Zeta. Se trata de El Periódico Mediterráneo, diario líder en Castellón, del que posee el 1,16% de las acciones y del que percibe dividendos. En consecuencia, el banco público del Gobierno de Puig participó en la 'quita' que salvó al periódico en el que tiene intereses el propio Puig, una 'quita' que, además, convirtió al dirigente el socio del mayor grupo mediático valenciano: Prensa Ibérica.

La operación, según subrayó entonces el director general del IVF, Manuel Illueca, era de lo más beneficiosa para la administración valenciana, pues recuperaba un 30% de la deuda de una empresa que, en caso de liquidación, solo habría pagado entre un 18% y un 31% del total. Este escenario, según explicó Illueca para justificar su decisión, era el que dibujaba Deloitte.

Pero no era el único, según revela el documento, al que ha tenido acceso elEconomista. El informe contemplaba otros futuribles más allá de la desaparición de Grupo Zeta, unos escenarios a los que Illueca nunca se refirió al explicar la operación. Deloitte, además de la liquidación, analizó el futuro de Grupo Zeta en función de la "propuesta de la dirección" para refinanciarse y alcanzar su viabilidad. De la misma se desprendía una "recuperabilidad" de la deuda del 44%.

Escenarios que planteaba Deloitte. EE

Analizó también una "propuesta de la dirección actualizada", basada en la anterior pero con modificaciones introducidas por Deloitte, con la que la consultora creía que se podía recuperar el 57% de la deuda (la opción más optimista, de casi el doble de lo que se obtuvo con la 'quita'). Por último y en cuarto lugar, Deloitte expone una "propuesta de mínimos" que habría permitido a Zeta cumplir con el 46% de sus obligaciones crediticias.

No obstante, la 'quita' de la que finalmente disfrutó Prensa Ibérica se basó en el escenario más pesimista, el de la liquidación de Grupo Zeta, y ello permitió al socio de Ximo Puig pagar solo el 30%. Manuel Illueca explica al respecto que ello se debe a que el informe de Deloitte es de 2017 y que, cuando se toma la decisión en 2019, el grupo se encuentra en muy mala situación. "El deterioro era muy rápido", asegura.

"Cuestiones éticas y estéticas"

Por otra parte, el diputado del PP en Les Corts Valencianes, Rubén Ibáñez, acusó este lunes a Ximo Puig, de ser "un presidente bajo sospecha". Así se expresó tras la información publicada por elEconomista sobre que el IVF autorizó a Pecsa -la empresa de El Periódico Mediterráneo- para repartir dividendos los años 2016, 2017 y 2018, en los que el presidente se embolsó 18.780 euros como accionista.

"En política se dirimen cuestiones éticas y estéticas, y no parece muy estético que una empresa que no puede pagar un préstamo a la Generalitat se vea favorecida por la propia Generalitat para repartir dividendos", denunció el diputado 'popular', cuyo grupo parlamentario fue quien solicitó la documentación sobre el expediente de la administración valenciana con el grupo mediático en el que tiene intereses Ximo Puig.

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