Política

Así fue el 'Tamayazo', la traición en el PSOE que sobrevuela la investidura de Sánchez

Eduardo Tamayo y Teresa Sáez. Foto: Efe

La "traición" que protagonizaron los diputados socialistas Eduardo Tamayo y Teresa Sáez en la Asamblea de Madrid tiene nombre propio: 'tamayazo'. Con su ausencia, los diputados regionales socialistas impidieron a última hora un Gobierno autonómico que ya casi pertenecía a la izquierda. Diecisiete años después, el recuerdo de esa deslealtad sobrevuela la votación de investidura de Pedro Sánchez, que está previsto que salga adelante por un voto de diferencia entre síes y noes.

La mañana del 10 de junio de 2003 el Grupo Parlamentario Socialista tenía reunión de Grupo previa a la sesión constitutiva del Parlamento regional tras las elecciones. En unas horas el socialista Francisco Cabaco iba a ser el próximo presidente de la Cámara autonómica, ya que a pesar de que el PP de Esperanza Aguirre había logrado la mayoría de los votos en las elecciones, la suma de los escaños de PSOE e IU les permitía tener mayoría en el Parlamento.

De la misma manera, iban a conseguir recuperar el Gobierno de la Comunidad que ya llevaba dos legislaturas en manos del PP, en este caso de Alberto Ruiz Gallardón y su equipo. Rafael Simancas era el encargado de presidir este nuevo Ejecutivo y formar Gobierno, en el que también estaría presente IU.

Según presentes en la reunión del Grupo Socialista, los dos diputados que posteriormente se ausentarían del pleno no dijeron nada, e incluso entraron en el mismo. Por lo menos fue el caso de Tamayo, al que el que posteriormente fuera portavoz del PSOE en la comisión de investigación que trataba de esclarecer lo sucedido, Modesto Nolla, vio en la parte trasera del hemiciclo hablando por teléfono.

Mientras tanto, según asegura el propio diputado popular Francisco Granados, en el Grupo parlamentario de su partido se preparaban para pasar cuatro años en la oposición y para la elección de Concepción Dancausa como vicepresidenta de la Cámara.

"Atentado contra la democracia"

Sin embargo, una vez comenzada la sesión, tanto en las bancadas de la izquierda como en las populares se dieron cuenta de que faltaban dos diputados. Eran Tamayo y Sáez, los dos 'Renovadores por la Base' que fraguaron lo que Rafael Simancas tilda de "atentado contra la democracia".

La Mesa de Edad ya estaba constituida y todo estaba preparado para comenzar la sesión, pero estos dos "sinvergüenzas" no aparecían. Así lo relata la exdiputada regional de IU Caridad García, que recuerda que ella estaba sentada al lado del socialista Rafael Gómez Montoya, al que le vio "inquieto".

A la vista de que pasaba algo "que no era normal", le preguntó qué estaba sucediendo y éste le contestó que faltaban dos de su Grupo. En ese momento, García se dio la vuelta para hablar con Fernando Marín (IU) al que le comentó lo que pasaba, pero éste le dijo: "Estás tonta". Sin embargo, era verdad, "cundió el nerviosismo" y se comprobó que faltaban estos dos "sinvergüenzas". Entonces, la parlamentaria socialista Helena Almazán pidió un receso de diez minutos porque había dos socialistas que habían tenido un "percance".

A pesar de los "abucheos" que se escucharon de las bancadas populares y que finalmente verbalizó Esperanza Aguirre diciendo que no conocía precedente de que se parara la votación aunque no estuvieran los diputados, el presidente de la Mesa de Edad, Carlos Westendorp, concedió el receso, que fue de 13 minutos.

Sin embargo, Tamayo y Sáez no aparecieron. Según explica el socialista José Cepeda, que se estrenaba en la Cámara ese mismo día, les dijeron que habían cogido un taxi y se habían ido y en ese momento Cabaco habló con Luis Eduardo Cortés para intentar llegar a "un supuesto guante blanco" entre los dos partidos.

Posteriormente, Simancas se acercó a Esperanza Aguirre, la sesión siguió y efectivamente, Dancausa fue elegida presidenta de la Asamblea. Fue Regino García Badell el que, según fuentes consultadas, le redactó a la ahora delegada en el Ayuntamiento de Madrid un improvisado discurso en una cuartilla, que ella revisó, y así se constituyó la Asamblea bajo Presidencia popular.

Gabinete de crisis en Ferraz

Mientras tanto, en la sede del PSOE, en la calle Ferraz, se creó un gabinete de crisis que, según Simancas, en ocasiones presidió el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero.

En ese tiempo, el PSOE interpuso una querella contra el abogado José Esteban Verdes y el entonces secretario general del PP de Madrid, Ricardo Romero de Tejada, al que Simancas acusó de ser "el capo" de la trama. Además, la Fiscalía se querelló contra los empresarios Francisco Bravo y Francisco Vázquez, a los que el PSOE también relacionaba con Tamayo.

En Vallecas, Tamayo y Sáez conformaron el Grupo Mixto y Alberto Ruiz-Gallardón permaneció como presidente en funciones hasta las siguientes elecciones autonómicas, que se celebraron en otoño y en las que Esperanza Aguirre logró mayoría absoluta.

"Cosas sucias"

Sin embargo, durante el verano de 2003 la Asamblea no paró. Se celebró la comisión de investigación en la que se intentaba esclarecer lo sucedido. La presidía el popular Francisco Granados, cuyo grupo defendía, como él sigue defendiendo ahora, que lo sucedido fue una "traición" interna del PSOE, después de que dos socialistas consideraran que no se había cumplido lo que les habían prometido.

Desde el PSOE, tal y como aseguró Nolla años después, en aquella comisión se puso de manifiesto que había "muchas contradicciones", ya que aunque no hay pruebas determinantes, se vio que había "cosas sucias" y "contactos entre Tamayo" y el abogado Esteban Verdes.

También aseguró que se conoció que las personas supuestamente implicadas "no eran fiables, que mentían" y, entre otras cosas, que días antes del 10 de junio, Tamayo había hablado con Bravo y Vázquez. Además, destacó que el PP no les "entregó ni un solo documento" de los que solicitaron durante la comisión de investigación y sólo trabajaban con la información obtenidas de las comparecencias.

Tamayo y Sáez actuaron amparados por una trama, según el PSOE, mientras el PP se desvinculó del caso

De aquel órgano parlamentario, el PSOE concluyó que Tamayo y Sáez actuaron amparados por una trama mientras que el PP, en boca del portavoz en la comisión, Antonio Beteta, aseguró que nada tenían que ver los populares con "las luchas y compromisos internos del PSOE".

Fueron días convulsos en Vallecas, en los que grupos de socialistas que acudían a la Cámara arrojaban monedas a Sáez y Tamayo cuando les veían en alusión a que eran unos "judas".

Cuando acudían a la Asamblea tenían que ser protegidos por seguridad, pero las elecciones de otoño pusieron fin a la aventura de Vallecas de Tamayo y Sáez.

Control de firmas

Como medida de prevención ante lo ajustado de la votación, la dirección del Grupo Parlamentario Socialista ha pedido a todos sus parlamentarios que acudieran a firmar a la zona del PSOE en el Congreso para controlar que están todos por las inmediaciones de la Cámara Baja.

Los diputados cumplían con este requisito, según indicaron a Servimedia varios de ellos, en la tercera planta de uno de los edificios del Congreso.

Las presiones a diputados del PSOE

Horas antes de la votación de hoy, con ese fantasma presente ya desde antes de que el día 4 diera comienzo el pleno, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha anunciado en redes sociales que su formación acudirá a los tribunales para denunciar las "amenazas, coacciones, difamaciones y calumnias" contra los diputados de su partido.

Minutos después de su anuncio, la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha confirmado en RNE que "alguna de esas amenazas" vertidas en las redes sociales "van a terminar en la Justicia para que se proteja la inmunidad" de la que gozan los diputados y ha mostrado su "inquietud por el comportamiento de la oposición", especialmente por las "injurias" que algunos parlamentarios han denunciado estos días.

Se refiere al diputado del PSOE José Luis Aceves, que el domingo denunció la "campaña de las derechas" con una captura de pantalla de una conversación en Whatsapp en la que pueden leerse varios insultos.

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Es lo que hay
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El PP lo tiene fácil, ofrece una tonelada de cocaína a los Socialistas y verás como cambian su voto. Hay que jugar con los yonkis adictos.

Puntuación 3
#1
Pep
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"...dos socialistas consideraran que no se había cumplido lo que les habían prometido..."

Pues esto mismo es lo que hecho Pedro Sánchez, ha prometido un montón de cosas antes de las elecciones y ahora hace justamente todo lo contrario. Pero claro, las cosas se ven de distinta manera según los propios intereses.

Puntuación 5
#2