Opinión

Gestión de la política económica y diálogo social, claves de crecimiento

  • La transformación que España está albergando nos ayuda a cambiar el paradigma futuro

La economía española está experimentando en los últimos años cambios estructurales en el ámbito no solo del mercado de trabajo sino también de un crecimiento más sostenible y robusto. Ambos factores están actuando como vasos comunicantes de una transformación del paradigma económico y productivo de nuestro país que nos permite encarar el futuro de forma más segura y sobre bases más sólidas.

España ha demostrado una mayor fortaleza y resistencia a las diversas crisis que se han producido en los últimos años, desde la irrupción del COVID 19 a la subida de precios por el aumento del coste de la energía provocado por la guerra en Ucrania, aprovechando este contexto como palanca de un cambio de modelo productivo que está permitiendo no solo crecer a mayor ritmo que el resto de las grandes economías de nuestro entorno sino también crear empleos de mayor calidad y estabilidad.

La gestión de los fondos europeos, con doce proyectos estratégicos que transforman la actividad económica y productiva, la reforma laboral que ha permitido por primera vez en democracia recuperar derechos, las medidas de política económica como la subida del salario mínimo interprofesional o la revalorización de las pensiones y las medidas de respuesta a la crisis como la gratuidad en el transporte o todo el paquete de medidas de política fiscal están permitiendo que se reduzca la desigualdad, que se combata la pobreza, que haya hoy la mayor creación de empleo de la serie histórica con 21,3 millones de afiliados a la Seguridad Social y caídas históricas de la temporalidad, el desempleo femenino o juvenil.

En los últimos días, el Consejo de Ministros ha aprobado la prórroga del escudo social que permite crecer y crear empleo a la vez que se protege a las familias, a las empresas, pymes y también a los colectivos más vulnerables con medidas como la bajada del IVA en los alimentos, la rebaja en el IRPF para eximir de tributación a quienes perciban el salario mínimo interprofesional o la prórroga del bono social eléctrico y la prohibición de cortes del suministro de agua y energía a consumidores vulnerables. Otras medidas importantes son, por ejemplo, la creación del Fondo de Impacto Social o el incremento retributivo del 2% a los empleados públicos o la prórroga del mecanismo de apoyo a la competitividad de la industria electro intensiva.

Ese escudo social es también uno de los factores para un balance positivo del estado de la economía española, que, a pesar de la elevada incertidumbre a nivel mundial, la debilidad en el crecimiento de otros países y el endurecimiento de la política monetaria ha crecido en el último año un 2,5% y en el primer trimestre de 2024, un 0,8%, que hace que todos los organismos nacionales e internacionales eleven la previsión del PIB para 2024 al entorno también del 2,5%.

Así, España está hoy en un contexto esperanzador, ha crecido cinco veces más que la media de los países de la Eurozona en 2023, las exportaciones y nuestra capacidad de financiación están en cifras récord, se han creado 3,6 millones de empleos indefinidos más desde la pandemia, uno de cada cinco empleos que se crean es en sectores de alto valor añadido y la creación de puestos de trabajo en I+D+i crece un 50% desde 2018, que demuestran que algo está transformándose en la composición y calidad del empleo en nuestro país.

Otros datos que avalan ese buen estado de nuestra economía son el dinamismo de la actividad que ha permitido reducir la tasa de paro, el déficit público y la tasa media de inflación cinco puntos menos en 2023 que en 2022 hasta situarse en el 3,5% de media.

El Consejo Económico y Social (CES), en la Memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España de 2023, apunta a la gestión de la política económica y al diálogo social, que, en palabras de su presidente, Antón Costas, es "un patrimonio inmaterial de la sociedad y la economía española", como claves del buen comportamiento de la economía y del empleo.

Un diálogo social sobre el que se han sustentado las inversiones realizadas por el Gobierno como las ayudas al sector industrial para descarbonizar su actividad productiva o las grandes reformas como la del sistema público de pensiones, la reforma laboral o la subida del salario mínimo interprofesional, que ha aumentado un 54% en estos seis años de gobierno progresista. También, el último acuerdo firmado, pionero en el mundo, contra la discriminación LGTBI en las empresas.

Hace mucho tiempo que España no estaba tan bien como ahora y éste es sin duda el Gobierno de los acuerdos, dentro y fuera de nuestro país, como los últimos alcanzados para la gobernanza de las instituciones europeas o la renovación del CGPJ. No debemos conformarnos, porque todavía queda camino por recorrer, pero si debemos celebrar lo que ya hemos conseguido.

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