Opinión

La puerta trasera a inversiones en IA: mercados emergentes

  • Las empresas de la cadena de suministro de chips presentan una gran oportunidad 

Es comprensible que las grandes empresas tecnológicas estadounidenses como Nvidia y Microsoft se hayan convertido en las favoritas en inteligencia artificial (IA), pero los inversores que deseen sacar provecho de los avances en aprendizaje automático deben estar muy atentos a los mercados emergentes.

Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022 los inversores se han abalanzado sobre las acciones de empresas relacionadas con IA que cotizan en EEUU. Estas tecnológicas, principales beneficiarias, cuentan con los conocimientos técnicos, experiencia y recursos financieros para transformar la nueva tecnología en un enorme éxito comercial. De hecho las acciones de Nvidia, que fabrica los chips que entrenan los ordenadores para IA, se han llegado a disparar 250% y los gigantes Microsoft y Meta han experimentado subidas vertiginosas. Pero los inversores no pueden ser autocomplacientes con las valoraciones. Al fin y al cabo, estos precios de las acciones incorporan mucho crecimiento futuro.

Quienes deseen sacar provecho del desarrollo de la revolución IA tienen que buscar más allá del sector tecnológico estadounidense, teniendo en cuenta que las alternativas abundan. Entre las olvidadas se encuentra un grupo de empresas asiáticas cruciales para la cadena de suministros en IA. En concreto la fuente más prometedora de rentabilidad puede darse en unas 40 cotizadas que desarrollan actividades en Taiwán, Corea del Sur y China. Fabrican casi todos los chips para IA del mundo y para muchos de los productos esenciales asistidos por IA.

En primer lugar se encuentran las empresas que forman parte de la cadena de suministros de las unidades de procesamiento gráfico (GPU). Todos los procesadores IA de Nvidia son fabricados, empaquetados e integrados por empresas con sede en Taiwán. De hecho Nvidia, a medida que aumenta la potencia de procesamiento y memoria de chips para IA, depende cada vez más de una sofisticada tecnología de empaquetado de procesadores conocida como chip sobre oblea sobre sustrato -CoWos-, perfeccionado por TSMC, el mayor grupo de semiconductores de Taiwán y fabricante mundial de microchips -el gobierno de EEUU le concederá hasta 11.600 millones de dólares en ayudas para fabricar en el país-.

Otra fuente de oportunidades se encuentra en los elevados precios de los procesadores de Nvidia, con oportunidades para fabricantes de chips de IA más baratos destinados a proveer a competidores estadounidenses de Nvidia, como Microsoft o la unidad de chips de Amazon. Entre las alternativas más prometedoras están los circuitos integrados para aplicaciones específicas (ASIC en inglés). Pueden utilizarse en el desarrollo de modelos de IA entrenados pera inferir resultados a partir del análisis de datos en tiempo real con costes entre 10% y 20% menores frente a los servidores IA de Nvidia y con plazos de entrega son más cortos. Es el caso de empresas especializadas como las taiwanesas Alchip y Wiwynn.

A esto se añaden los fabricantes asiáticos de hardware asistido por IA. Efectivamente, la nueva generación de teléfonos móviles inteligentes y ordenadores mejorados con IA integrada implican un nuevo ciclo de sustitución en la tecnología personal, lo que puede beneficiar enormemente a estas empresas. Según algunos analistas, la tasa anual compuesta de aumento de las ventas de unidades de teléfonos con IA integrada puede ser de aproximadamente 80% hasta 2027.

Así que se espera que ya este año los ingresos relacionados con IA de TSMC se dupliquen y superen 10% del total de sus ventas y que los circuitos integrados para aplicaciones de IA lleguen a representar 30% de las ventas de Wiwynn, su competidor también con sede en Taiwán. Incluso SK Hynix la segunda mayor empresa por capitalización de Corea del Sur, que aprovecha la demanda de chips de memoria de alto ancho de banda, clave en la infraestructura de la IA, ha superado el hito de 100.000 millones de dólares de capitalización. Ha iniciado la producción de una nueva versión utilizada por Nvidia. Goldman Sachs estima que el segmento de chips de memoria alto ancho de banda alcanzará los 23.000 millones de dólares para 2026.

El caso es que el ratio precio-beneficios esperado a doce meses de las empresas de la cadena de suministros de IA en mercados emergentes es de unas 19 veces, un descuento considerable respecto a las de semiconductores estadounidenses, que han llegado a cotizar a 27 veces beneficios, teniendo en cuenta que la previsión de crecimiento anual de estas empresas de mercados emergentes es de 14% y 26% en cuanto a ingresos y beneficios.

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