Opinión

Renovables, la llave del impulso rural

  • La inversión verde genera 2,5 puestos de trabajo en empresas locales o 4,6 en la comarca
Parque solar fotovoltaico. iStock

La transición energética supone una disrupción en el modelo económico y social actual, así como una oportunidad única de transformar el mix energético y conseguir una efectiva transición ecológica. Sin embargo, alcanzar la descarbonización de la economía no es el único beneficio que traen consigo las energías renovables. También ofrecen la posibilidad de contribuir al desarrollo de zonas de la España vaciada que a día de hoy mantienen una escasa actividad económica y que podrían verse favorecidas por esta revolución energética.

Para ello debemos tener en cuenta que el impulso de la transición energética posibilita llevar a cabo un proceso de reindustrialización en nuestro país y, en especial en las zonas en las que la despoblación ha supuesto un golpe continuo desde hace casi un siglo. En este sentido, España es uno de los países europeos con más oportunidades para acoger proyectos vinculados a la implantación de energías renovables gracias a su privilegiada situación geográfica, lo que lo convierte en uno de los países más ricos en lo que a energía solar se refiere por la gran cantidad de horas de luz que recibe. De esta manera, los proyectos de parques fotovoltaicos continúan creciendo, así como su contribución al mix energético, como ponen de manifiesto las 132 iniciativas de este tipo autorizadas a finales de enero por el Gobierno de España y que supondrían alcanzar una potencia instalada total de 24,7 GW.

La puesta en marcha de infraestructuras de generación eléctrica brinda la oportunidad de nuevas necesidades que cubrir en el ámbito de la España vaciada. En primer lugar, la construcción de estos nuevos parques energéticos supone un impulso al sector de la construcción, que puede encontrar una reconversión y especialización hacia este sector. Tal y como recoge un informe publicado por el Banco de España, el proceso de construcción de parques fotovoltaicos crea entre las empresas locales 2,5 nuevos puestos de trabajo año/MW dentro del municipio donde se produce la inversión o 4,6 dentro de la comarca.

Por otra parte, en el caso de las plantas solares construidas, estas siempre van a estar vinculadas al terreno que ocupan, por lo que los proyectos generan puestos de trabajo locales directos e indirectos relacionados con actividades como la limpieza de los paneles, el mantenimiento de la instalación, el desbroce del suelo o su aprovechamiento para usos ganaderos y agrícolas, entre otros. 

Asimismo, hay que tener en cuenta que las empresas deben cumplir con unos exigentes requisitos medioambientales y de impacto paisajístico, así como llevar a cabo un firme compromiso a nivel social con las comunidades en las que operan con el objetivo de fomentar su revitalización y crecimiento. Al fin y al cabo, se trata de proyectos a largo plazo que formarán parte de las comunidades donde se ubiquen en las décadas venideras. 

Hacer frente al cambio climático es el gran reto de nuestra generación. En este sentido, el impulso de las energías renovables es imprescindible para alcanzar los objetivos europeos de descarbonización de la economía en 2050. Pero este desafío también nos trae múltiples oportunidades, como lo es el impulso de las zonas de la España vaciada. Debemos entender que el área rural y la energía renovable están íntimamente entrelazadas y que los beneficios para ambas son numerosos y evidentes.

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