Opinión

Sector 'fintech', que no cunda el pánico

Todos hemos sido testigos de titulares publicados este verano sobre ajustes de empleo, valoraciones y desaparición de inversores al sector Fintech. El caso de Klarna, es sin duda un ejemplo de ello. Esto ha llevado a algunas voces a poner en duda este estor e incluso a otros a presagiar el fin de este. Lamento defraudarles, pero la realidad es otra.

Llevo 15 años en el sector fintech y he vivido el impacto de las diferentes crisis, y de todas ellas salió reforzado. Estoy en condiciones de afirmar que ni mucho menos veo su fin, más bien lo contrario, veo una evolución del sector tan sana como necesaria, para seguir creciendo. Por este motivo voy a intentar desgranar mi opinión sobre la situación.

Si una compañía ha acumulado jugosos titulares en estos últimos meses ha sido Klarna. Y es normal puesto que esta compañía de Buy Now Pay Later (BNPL), que financiaba a coste cero las compras por internet, se convirtió en poco tiempo en la mayor fintech de Europa con la ayuda de unas previsiones de crecimiento postpandemia muy importantes. Y no deja de ser cierto que no están en su mejor momento, ya que les ha sobrevenido la tormenta perfecta: crisis en el consumo, subidas de tipo de interés, estabilización del e-commerce sin crecimientos exponenciales como en pandemia, y para colmo, Apple lanzaba hace unos meses su propio BNPL, Apple Pay Later, su servicio de "compra ahora, paga después". No se puede pedir más.

Pero este novedoso modelo de negocio de consumer finance, apenas representa el 1% de todas las fintech, con unas 459 de las 50.000 compañías que conforman todo el ecosistema global según datos de Finnovating.

También hemos leído que compañías como Robinhood, la famosa wealthtech de ahorro e inversión, reducía su plantilla de 3.800 empleados en un 9%. Pero no podemos olvidar que en los últimos 24 meses esta empresa había duplicado el número de trabajadores. Es decir, reduce poco más de 340 puestos después de haber contratado más de 1.800 en los dos últimos años. Y Robinhood, tampoco representa a todo el sector Fintech, ya que según la plataforma Finnovating, hay 2.926 compañías WealthTech con modelos B2C, lo que supone el 6% del total del sector.

Con esto no quiero decir que estemos entrando en una crisis de confianza económica, financiera y lo más importante, humanitaria y social que va a obligar a todas las corporaciones, empresas e incluidas a las propias startups a ajustar sus business plan. Pero no afectará a todos por igual, impactando más a los modelos B2C dependientes del consumo respecto a los B2B. No podemos obviar que dos de cada tres fintech son ya B2B, y un 20% tienen modelos SaaS y de embedded finance, es decir, soluciones tecnológicas de digitalización para que entidades financieras y empresas de todo tipo eficienten sus procesos e innoven. Y esta es justo la receta frente a la crisis, apostar por la innovación y la eficiencia.

Los mercados son muy volátiles y temerosos. Mis profesores de economía siempre decían que lo más miedoso es el dinero, ¡y que razón tenían! Una vez más estamos ante un ciclo económico complejo de duración desconocida y con tendrá un efecto péndulo que se repite una vez más. Analicemos el caso de las fintech. Es verdad que en 2021 hubo una exuberancia en la inversión en capital de este sector que llevo a mover un récord de 144.200 millones de dólares, triplicando los 45.000 millones de 2020 y 2019. Una tendencia acelerada por la pandemia y la necesidad de servicios financieros digitales. ¿Qué va a pasar en 2022? Tenemos ya algunas respuestas. Durante el primer semestre el volumen de inversión ha sido de 65.400 millones, aunque no se invirtiera un dólar más correspondería al 45% del 2021 y al 145% de los dos años anteriores. Por tanto, que no cunda el pánico. Pero el pánico cunde pues el 90% de los inversores han cerrado temporalmente sus puertas pasando a modo "wait & see", enfriando el calentón que traíamos en el último año y medio y esperando reajustes en valoraciones. Pero hay un 10% de inversores que están siendo muy activos accediendo a oportunidades que antes veían imposibles, posicionándose en sus portafolios de manera muy inteligente.

La pena es que aquellas statups, scaleups que necesiten capital en los próximos meses lo puedan pasar mal. Tendránque esperar a algún dato macro que ofrezca algún tipo de recuperación. Entonces muchos de los VCs con sus bolsillos llenos de dinero que necesitan invertir, volverán de nuevo a abrir sus puertas.

Hasta entonces, no nos dejemos llevar por los titulares, aquí que no cunda el pánico puesto que la innovación y la tecnología seguirán siendo el futuro independientemente de la tormenta que llegue.

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