Opinión

El importante rol del asesor en el despliegue de los fondos europeos

  • "Está en nuestras manos actuar ya para acelerar la transformación económica"
Ana Mato, presidenta de AECEM, la Asociación Española de Consultores de Empresa. EE

Setenta mil millones de euros en concepto de subvenciones para reconstruir nuestra economía. Sin duda suena bien, incluso excelente. El problema ahora será como movilizar y gestionar eficazmente esos fondos a través de proyectos transformadores para hacer más competitivas nuestras empresas y revitalizar el sistema productivo en España y Europa.

Desde AECEM, Asociación Española de Consultores de Empresa, venimos detectado hace tiempo que las pymes, que representan un alto porcentaje de nuestro tejido empresarial, carecen de información suficiente sobre esos fondos y tienen serias dificultades para acceder a ellos. Tampoco son conocedoras de las herramientas que tienen a su disposición para solicitarlos. Y menos, las implicaciones que conlleva todo el proceso.

En este marco, la figura del asesor de empresas cobra especial relevancia para superar desafíos como el de la transformación digital, acompañando a la pyme y esforzándose cada día en acercar a nuestros empresarios y autónomos toda la información de interés sobre estos fondos de los que podrían beneficiarse. Estamos ante una excelente oportunidad para el desarrollo del sector en general, ayudando como asesores a impulsar su actividad o para incorporar nuevas herramientas de trabajo a su estructura y ganar eficiencia. Además, el asesor puede contribuir a solucionar alguno de los problemas de estos fondos, como la falta de claridad en el proceso de ejecución para informar con solvencia a sus clientes.

Sin duda que estos fondos pueden ser la solución o el impulso para muchas micropymes y pymes y su desarrollo, pero tenemos que apostar por impulsarlos más allá y utilizarlos para que nuestras empresas ganen impacto para competir en un entorno más amplio. Es fundamental acercar la información de estos fondos y asesorar adecuadamente a estos actores tan importantes de nuestra economía, así como animarlos a desarrollar proyectos junto a otras empresas para ganar visibilidad y alcance.

Tenemos que ser conscientes de que estos fondos, además de beneficiar a las propias empresas, tienen un gran efecto tractor y multiplicador sobre otras tantas. Pero necesitamos agilidad desde la Administración y fomentar la colaboración con las asesorías de empresa para que los anuncios se concreten y los recursos lleguen ya a las pymes, para que sean un auténtico revulsivo para nuestra economía.

No podemos dejar pasar esta gran oportunidad que tenemos frente a nosotros para dar el impulso que siempre hemos querido para nuestras empresas. Está en nuestras manos actuar ya para acelerar la transformación de nuestra economía en un entorno internacional cada vez más competitivo, apostando por la digitalización y los puestos de trabajo cualificados y de calidad para generar valor para nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestro país.

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