
La economía española alcanzará su velocidad de crucero en 2015. Sin embargo, quedan retos por cumplir como reducir el nivel de deuda y déficit público. En este sentido, la mejora del ciclo económico, el aumento del PIB nominal o el impacto positivo de la reforma tributaria supondrán un impulso para el cumplimiento del objetivo del 4,2% de déficit para este año. Asimismo, el incremento de consumo también ayudará al crecimiento.