Opinión

Tres maneras de arreglar la jubilación

No pueden acostumbrarse a trabajar desde casa. No vale la pena la molestia de reinventar su carrera de nuevo. Las interminables rondas de formación en diversidad son demasiado irritantes, y pueden vivir cómodamente con sus ahorros actuales. Una de las consecuencias inesperadas de la pandemia ha sido una "Gran Jubilación", con trabajadores de edad avanzada que abandonan la fuerza de trabajo en números acelerados, y que no se molestan en volver a trabajar a medida que la economía se ha ido reabriendo.

Pero, espera. Claro, cada uno debe tomar una decisión individual, y si ha acumulado una pensión con la que puede vivir, no hay razón para que trabaje si no quiere. Pero, en realidad, eso es también lo peor que le puede pasar a la economía. A corto plazo, va a agravar la crítica escasez de mano de obra. A medio plazo, hará que la sanidad y la asistencia social sean completamente inasequibles. Como la gente vive mucho más tiempo, también necesita trabajar durante mucho más tiempo, lo que significa que tenemos que invertir la "Gran Jubilación" antes de que sea demasiado tarde.

Con todos los cruceros en los muelles, las aerolíneas de bajo coste en tierra y los centros de jardinería cerrados, es difícil saber qué es exactamente lo que pensaban hacer todas las personas que decidieron jubilarse anticipadamente durante la pandemia de Covid-19. Aun así, las cifras son indiscutibles. La Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido descubrió que había 180.000 personas mayores de 50 años trabajando menos que antes de que comenzara la pandemia. Muchas de las personas mayores que fueron despedidas no se molestaron en volver a trabajar cuando el plan terminó, según Resolution Foundation. La tendencia es aún más pronunciada en Estados Unidos. Goldman Sachs calculó que hubo 1,5 millones de prejubilaciones adicionales durante la pandemia, en comparación con el millón de personas que llegaron al final normal de su vida laboral. Una investigación de la Reserva Federal estimó que la tasa de jubilación anticipada se duplicó durante la pandemia. En todo el mundo desarrollado, los trabajadores de más edad están optando por abandonar la fuerza laboral a un ritmo sin precedentes en los últimos tiempos.

Todos podríamos debatir las razones de ello. ¿Quizás el bloqueo les hizo valorar más su tiempo libre? ¿Posiblemente, y con razón, se sienten más vulnerables a las nuevas cepas de Covid y no quieren ponerse en riesgo? ¿Quizás se sientan desanimados a la hora de buscar un nuevo trabajo, o no se molesten en aprender las nuevas habilidades necesarias para una economía cada vez más digital? Habrá diferentes explicaciones en cada caso. Sin embargo, es imposible ignorar el impacto que tendrá en la economía en general. La escasez de mano de obra va a ser mucho mayor. Se calcula que el Reino Unido tiene un millón de vacantes sin cubrir. Sin las jubilaciones anticipadas, ese total sería casi 200.000 menos. Y lo que es peor, invierte la tendencia de la última década a prolongar la vida laboral hasta bien entrada la década de los sesenta, y a menudo también más allá. Dado que la esperanza de vida no deja de aumentar, incluso con un paréntesis para Covid, necesitamos que la gente trabaje también durante más tiempo. De lo contrario, el coste de esas pensiones y la atención social a medida que la gente se acerca a los ochenta años se convierte en una carga demasiado grande para el resto de la sociedad. En realidad, tenemos que conseguir que las personas mayores vuelvan a trabajar. ¿Cómo? He aquí tres puntos por los que podríamos empezar.

En primer lugar, deberíamos encontrar la forma de hacer más atractivo el lugar de trabajo para las personas de sesenta y setenta años. Muchas empresas podrían ofrecer permisos pagados a los abuelos, por ejemplo, para que las personas mayores no tuvieran que elegir entre seguir trabajando o ayudar a sus hijos e hijas con sus propias familias. Podríamos hacer que el permiso sabático fuera una parte estándar de la mayoría de los contratos de trabajo. Las personas de sesenta años con ahorros decentes pueden querer tomarse un tiempo para viajar y volver a su antiguo trabajo dentro de seis meses. Podríamos suavizar muchas de las tonterías de los departamentos de recursos humanos; la mayoría de las personas mayores de 50 años simplemente se irritarán por ello. Sobre todo, deberíamos prohibir la edad de jubilación obligatoria. Todo el mundo debería poder seguir trabajando el tiempo que quiera. No debe ser su empleador quien les obligue a dejar de trabajar cuando lleguen a una edad arbitraria.

A continuación, deberíamos incentivar a las empresas para que contraten a trabajadores mayores. Podríamos ofrecer un punto porcentual de descuento en la Seguridad Social de los empresarios para los mayores de 65 años en nómina, que se elevaría a dos puntos para los mayores de 70 años. Claro que le costará a Hacienda un poco de pérdida de ingresos, pero merecerá la pena a medio plazo. Otra posibilidad es obligar a las empresas que contraten al sector público a tener un porcentaje aceptable de mayores de 60 años en su plantilla.

Por último, podríamos reforzar la aplicación de las leyes de discriminación por edad. Los prejuicios basados en la edad no son más aceptables que los basados en la raza o el género, y son igual de perjudiciales para la economía en general. Al mismo tiempo, deberíamos ejercer presión social sobre las empresas. Ya pedimos a las empresas que informen sobre el número de mujeres en puestos de responsabilidad y el porcentaje de minorías étnicas en la plantilla. ¿Por qué no pedirles que publiquen también la distribución por edades? Muchas se sentirían avergonzadas por el escaso número de personas mayores de 60 años que trabajan para ellas, y podrían empezar a hacer algo al respecto.

Estamos haciendo progresos significativos en la ampliación de la vida laboral para que coincida con el enorme aumento de la esperanza de vida. A fin de cuentas, esa es la única forma de hacer asequible el envejecimiento de la población. Si la gente vive más tiempo, tiene que trabajar también más tiempo, de lo contrario la carga de los más jóvenes para mantenerlos acabará siendo intolerable. Y sin embargo, la pandemia ha hecho que esto se revierta, y tenemos que solucionarlo lo antes posible antes de que empiece a ser normal que todo el mundo se jubile anticipadamente en cuanto pueda.

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Comentarios 6

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Sanchinflas gate y palmer@s y palmeres corrutes
A Favor
En Contra

Sólo 3??:

1- Reducción de políticos chupógteros y tuercebotas instalados en 22 menisterios, y el que meta la mano o la cague en sus decisiones abúlicas -con pérdida de millones- puerta!

2- Reducción de sindicalistos pelagambas y sus subvenciones.. el que los quiera que se los pague!

3- Eliminación de paguitas a moros y menas que, como verificó el juez del cartel, cuestan unos 4.000 palos por nabo.

4- Eliminación de subvenciones a ONGetas por la jeta del orgullo wey, alianzas de incivilizados, conservación de la abutarda que se come la almeja macha..

5- Supresión de la desmemoria histérica a la carta.

6- Supresión de 40 tvs públicas deficitarias autonómicas adoctrinadoras y subvenciones a las privadas.

7- Rebaja de las dietas a presidiarios y mantenimientos de las cárceles de lujo con menú a la carta de 12€, gimnasios, piscinas.. que salen por otros 4.000 palos por nabo, mientras los cuarteles y hospitales se caen a trozos y los menús diarios son de 7€.

- etc, etc..

Puntuación 13
#1
peperoembustero
A Favor
En Contra

Eliminando a los vagos de Vox y los partidos Ppodrido se ganaria mucho , porque estos han hecho de la filosofia de vivir del cuento un arte.

Prohibicion de la ideologia nazi y de la apologia del franquismo

Luego estan los proximos a desaparacer Cs, patronales para que tantas si hay pocos empresarios que no vivan del Boe, suprimir todas las autonomias , solo deben quedar como federacion Euzkadi yi Catalunya

Suprimimos los funcionarios no esenciales y los incorporamos a trabajos esenciales como coger aceitunas o criar cerdos

Puntuación -15
#2
Bernardino
A Favor
En Contra

Según tengo entendido, la jubilación es un derecho y NO una obligación, al menos para la empresa privada, no para el funcionario. Así pues, puedes seguir trabajando después de haber llegado a la edad legal de jubilación si así lo deseas y la empresa NO puede obligarte salvo que concurran ciertas circunstancias como por ejemplo "bajo rendimiento", etc. que la empresa debe probar, etc.

Puntuación 1
#3
Nicaso
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En Contra

Artículos de despacho bastante alejados de la realidad al menos en España. La gente se prejubila porque con los mayores las empresas no cuentan y es el único asidero para poder ganar algo. Cuando se aplican ERES la caña se la dan a los mayores y la prejubilación es la única tabla de salvación para no pasar hambre. El mundo productivo no es como la Administración que puede tener una parte de la plantilla mirando a la luna que nada pasa. En el mundo privado si no vendes no comes, así que no nos cuenten rolletes.

Puntuación 5
#4
Anna
A Favor
En Contra

Se tiene que encontrar un equilibrio. Con la excusa de que se viven mas años no puedes condenar a cadena perp?tua un colectivo que empezó a trabajar a los 15-16 años y fijarles el mismo limite de edat de jubilación que otro trabajador que empezó a los 25 o mas tarde.Y que si cansado, desgastado o despedido anticipa un poquito la jubilación aún tenga que soportar el agravio de coeficientes reductores. És indecente y me atrevo a afirmar que inconstitucional.

Puntuación 0
#5
Usuario validado en Google+
José Ramón
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Hay otro motivo para jubilarse cuanto antes que no comenta el articulista y que ha sido mi caso: si el Gobierno, sobre todo el señor Escrivá, ha dicho repetidamente que van a endurecer las condiciones de jubilación y que cobraré menos cuanto más tarde me jubile, me jubilo ya, por si acaso.

Puntuación 4
#6