Opinión

Beneficios que rebasarán Madrid

Madrid Nuevo Norte atraerá inversiones y generará empleo

El plan de desarrollo urbanístico Madrid Nuevo Norte cierra definitivamente su fase de planeamiento. El acuerdo firmado ayer por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital, el operador ferroviario Adif y la promotora Distrito Castellana Norte (DCN) supone el inicio de la etapa de construcción de las edificaciones que se levantarán sobre los terrenos que ocupan las vías de la estación ferroviaria de Chamartín (y que ahora se soterrarán).

Solamente puede suponer una buena noticia que el proyecto más importante que se desarrollará en este sector, a escala de toda la UE, ponga fin a más de dos décadas de bloqueo. La crucial importancia de esta iniciativa, a la hora de definir el que será el Madrid del futuro, hizo que estuviera respaldada por Gobiernos regionales y municipales de variado signo, y por el Estado central en muchas de las pasadas legislaturas. Con todo, el resurgimiento de las luchas partidistas consiguieron, con demasiada frecuencia, volver a sumirlo en la completa parálisis. Ahora esa situación queda definitivamente atrás en el que puede considerarse el más oportuno de los momentos. La antigua Operación Chamartín contará con capacidad para atraer cerca de 20.000 millones en inversiones. En paralelo, se estima que los puestos de trabajo que necesitarán las obras ascenderán a 250.000 empleos. Madrid contará además con un nuevo parque de activos de alto valor añadido, como son las oficinas situadas en una zona urbanística premium que las empresas aún demandan. Toda esta movilización de recursos supondrán no sólo un beneficio para la capital, sino también un impulso para el conjunto del PIB, en un momento crucial para consolidar la recuperación.

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