Opinión

Un daño añadido para el tejido industrial

Crecen las sospechas sobre el proceso de venta de las plantas de Alcoa

Alu Ibérica, el actual propietario de las antiguas plantas de Alcoa en La Coruña y Avilés, se enfrenta a una posible intervención judicial por parte de la Audiencia Nacional.

Si se confirma la intervención de los jueces, sería un proceso coherente con las múltiples sombras que presentó la venta de ambas factorías. Las dudas comenzaron a surgir cuando se adjudicaron al fondo de inversión suizo Parter. Pero la situación se agravó cuando Parter las traspasó a su vez a Alu Ibérica, respaldado por el Grupo Riesgo, un oscuro conglomerado ligado a empresas sin actividad en los más variados sectores (peluquería, comercio, reparaciones...). Todo apunta a que transferir activos de tanto valor a una empresa de este tipo supuso un daño añadido para el tejido industrial español.

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