Opinión

Ayuda vital para la Seguridad Social

José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social

La diferencia que en España existe entre la edad real y la oficial de jubilación plantea importantes problemas al sistema de pensiones. Es por ello razonables que el Ministerio de Seguridad Social trabaje ya en medidas para eliminar esa brecha como la propuesta la semana pasada.

En concreto, el ministro Escrivá abogó por elevar las penalizaciones a las jubilaciones anticipadas, cuyo promedio se sitúa ahora en el 4%, un porcentaje demasiado bajo para que cumpla con efectividad su labor de desincentivo. Sin embargo, no basta con los castigos; es necesario recurrir además a los estímulos para la prolongación de la vida laboral. Sin embargo, hay sectores en los que este último tipo de políticas están condenadas a las esterilidad, ya que sus convenios colectivos someten a sus trabajadores a cláusulas de jubilación forzosa, aun cuando sean asalariados de alta cualificación que podrían seguir desempeñando sus funciones. Esta inflexibilidad lleva años causando problemas y, de hecho, la reforma laboral de 2012 consiguió su desaparición. Años después, el Gobierno de Pedro Sánchez la restituyó, lo que no impide a Escrivá volver a abogar ahora por su desaparición. La postura del ministro es coherente, al dejar las cuestiones ideológicas aparte, y reconocer que este límite a la prolongación de la vida laboral causa ahora incluso mayores perjuicios que en 2012.

El sistema de pensiones no puede permitirse la inflexibilidad de algunos convenios que imponen la jubilación forzosa

Desde entonces la situación de la Seguridad Social no ha dejado de deteriorarse y ya se espera una cifra de déficit histórica en el cierre de su contabilidad relativo a 2020. Conviene, por tanto, abrir este debate con los agentes sociales para evitar un deterioro y prestar a esta Administración una ayuda, mediante la prolongación de la vida activa que ya es clave.

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Hay un importante colectivo de funcionarios, sobre todo de Hacienda, que tienen un trabajo cómodo, sin stress y bien remunerado, ya que a fin de año cobran un rapel de productividad en función de la recaudación que consiguen, que seguramente se jubilarían pasada la edad legal de hacerlo. Como esta medida depende exclusivamente del gobierno y de los sindicatos, lo tiene muy fácil el Ministro Escrivá en prolongarlo hasta cuando considere adecuado en todo el enorme colectivo de funcionarios. Tal vez los 70, los 75, los 80 o aún más si quisiera el propio afectado. El trabajo de los funcionarios es tan cómodo que algunos no se jubilarían nunca y morirían con las botas puestas. Hay que pensar que algunos de ellos caen en profunda depresión cuando abandonan sus cargos, ya que pasan de ser todo, a que se les considere tal como son de verdad, que es muy poco y a partir de ese momento nadie les hace caso. Piénsese por ejemplo en el anterior ministro de Hacienda, que lo fue en dos ocasiones con Aznar y con Rajoy, Cristóbal Montoro paseando a sus nietos por el parque. En otras palabras, el cargo les infiere una personalidad que la pierden de golpe al dejarlo. Por otra parte, hay un pequeño colectivo de empresarios que se acogen a la medida de poder seguir en activo pasada la edad de jubilarse a cambio de cobrar el 50% de su pensión y seguir trabajando en su propia empresa. Parece que el Ministro se caya como un muerto respecto a este colectivo, que le resulta muy rentable a la SS. Gracias a ello estas personas siguen dirigiendo y llevando adelante sus Pymes por amor propio, esperando el relevo generacional familiar o un traspaso adecuado. Creo que se debería subir esta cuantía al 75%, tal como estaba antes de que la bajara el Gobierno de Mariano Rajoy. Por otra parte, al prolongar la edad de jubilación hay un mayor riesgo de baja por enfermedad, tal como nos indican las primas de los seguros de vida, que crecen exponencialmente al ir aumentado la edad del tomador. De hecho, las compañías dejan de hacerlos por encima de los 70 años. La pregunta es, que va a pasar con esas bajas. Se hará cargo de ellas el empresario o la SS. Sí, de acuerdo, trabajar más tiempo aprovecha mejor el talento, pero se contrarresta con este grave inconveniente de caer enfermo y dejar de hacerlo.

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#1