Opinión

Tras la pandemia: recuperación y trasformación económica

Bases para una sana recuperación tras la crisis del covid

Las recesiones económicas mundiales son acontecimientos sísmicos. Inestabilizan las placas tectónicas sobre las que se asientan los pilares de las economías, remodelando el escenario comercial a medida que las ondas expansivas hacen tambalear los negocios y el sustento económico.

Dirigir un banco en Italia durante la crisis financiera mundial me permitió observar cómo las recesiones económicas son una prueba de fuego para la capacidad de recuperación de un negocio. A día de hoy parece que las empresas se encuentran mejor preparadas para afrontar tal desafío, en parte porque un sector financiero sano puede soportar mejor graves pérdidas económicas.

Desde que teletrabajo, es tentador pensar que el regreso a la oficina será una señal de una vuelta a la normalidad. Sin embargo, las distintas reuniones que he mantenido online con clientes muestran unas visiones de futuro más amplias, que coincide con el deseo que tiene el ciudadano de cambios.

La innovación es la herramienta fundamental para aumentar la productividad

El nuevo estudio de HSBC, Navigator, encuestó a más de 2.600 empresas de todo el mundo reflejando que los planes empresariales post-pandamia son prometedores para la renovación económica que la ciudadanía necesita. Las compañías están haciendo cambios clave en su forma básica de operar.

Primero, la colaboración. Reconociendo su responsabilidad ante la sociedad, una de cada tres empresas reaccionó rápidamente a la pandemia adaptando sus productos y servicios para aliviar la situación.

Las empresas están sobreviviendo mediante fusiones. A pesar de la distancia física, cuatro de cada cinco empresas se sienten más cerca de sus clientes, empleados y proveedores. Y nueve de cada diez proporcionaron apoyo directo a las empresas con las que trabajan. Esta colaboración, junto con el apoyo del gobierno, aseguró que más empresas sobrevivieran, pudiendo afrontar los peores momentos de esta crisis.

Esta alteración estratégica en favor de la colaboración no será de corta duración; pues un gran número de empresas está tratando de aumentar las colaboraciones, en lugar de ser autosuficientes.

La economía también está siendo remodelada por el segundo aspecto del cambio empresarial: la innovación. Esto es fundamental para aumentar la productividad y el crecimiento a largo plazo.Las compañías más sólidas están invirtiendo en tecnología para innovar, en lugar de sólo para automatizar y reducir costes.

Las firmas buscan salir fortalecidas de esta crisis, pero no pueden hacerlo solas

La pandemia ofreció una visión del futuro, desde reuniones de zoom hasta entretenimiento en streaming y envíos de e-commerce. La encuesta de Navigator muestra que la tecnología es ahora vista como esencial para la continuidad de los negocios, lo que demuestra el cambio de los hábitos de consumo y apunta a una recuperación digital.

La tercera dimensión del cambio en las empresas reforzará las posibilidades de acelerar la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Existe un compromiso casi unánime entre los líderes empresariales para reconstruir la economía sobre bases ambientales más firmes. Esto crea una oportunidad comercial a largo plazo, por lo que el 85% de las compañías dan prioridad a la sostenibilidad medioambiental.

En medio de este desafío económico, las empresas están apostando por ser más colaborativas, innovadoras y sostenibles. El objetivo inicial de los responsables políticos de construir un puente económico entre la era pre-COVID y post-COVID se mantiene. Las empresas han demostrado ser resistentes, pero todavía faltan grandes preguntas por resolver sobre qué tipo de economía surgirá.

El énfasis de los empresarios en la colaboración crea un espacio para ampliar las alianzas entre los sectores público, privado y civil con el fin de encontrar respuestas. En esta línea, los gobiernos que piden apoyo al sector privado para una recuperación sostenible están tratando de abrir una nueva vía.

A lo largo de esta crisis los bancos han actuado como canal de transmisión de miles de millones de dólares en apoyo a la liquidez de los particulares y las empresas. El siguiente paso en la recuperación requiere la financiación del cambio operativo que las compañías están buscando.

Las decisiones empresariales de contratar personal y actualizar el equipo estimularán la innovación y mejorarán la calidad de vida. Sin embargo, el corto plazo puede influir tanto en los mercados financieros como en la política. Y los balances generales ajustados pueden limitar aún más las inversiones post-pandemia.

Las empresas de todo el mundo están forjando un nuevo camino para salir fortalecidos de esta crisis, pero no pueden hacerlo solas. La renovación económica depende de una colaboración efectiva.

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