Opinión

Acción incoherente y precipitada de Trabajo

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz

Moncloa excluye a Trabajo de la gestión de la crisis del coronavirus, después del polémico manual que el Ministerio publicó para las empresas. Es una medida necesaria. Resulta inaudito que el documento contuviera una medida tan extrema como habilitar a los trabajadores para decidir unilateralmente la paralización de la actividad, ante un riesgo "grave e inminente".

Ya es negativo que no se dé ningún baremo para determinar un peligro así. Pero más clamorosa es la contradicción que surge al invocar la Ley de Prevención de Riesgos, al tiempo que se ignoran las obligaciones de esa norma, en concreto, la necesidad de una autorización de la autoridad laboral. Una crisis como la actual requiere otras respuestas, que no sean fruto de la precipitación y la incoherencia.

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