Opinión

Las bombardas de Málaga para el asalto a Granada

El miércoles de esta semana se superaban resistencias en Europa de una contundencia que obligaban a calibrar el mensaje. Para medir la importancia editorial de lo que queríamos decir desde Ecotrader se pedía la confirmación de cierre semanal (lo que finalmente todavía no se ha producido). Para explicarlo, se me ocurrió decir que estamos en la toma de Granada, abrir la puerta a la recuperación de los máximos preLehman, pero para volver a ver la restauración en precios de todo el orden bursátil que teníamos en nuestras cabezas nos queda primero dinamitar Málaga. Para alcanzar la joya nazarí, los máximos de 2007, primero hay que superar los de 2015, y Málaga no fue una plaza fácil para los Reyes Católicos, en uno de los asedios más largos de la Reconquista con las bombardas de los artilleros aragoneses.

Desde la caída de Málaga hasta la de Granada pasaron casi cuatro años y medio. Tampoco será un paseo la recuperación de las resistencias de 2015 hasta los máximos de 2007, que, de superarse, nos devolverían en Europa al viejo mundo de los altos históricos de la 'burbuja tecnológica' de 2000.

A favor de esta reconquista juega un viento a favor que es inapelable. Las bolsas, no especialmente la española, se pueden empezar a juzgar caras, pero infinitamente baratas respecto a la renta fija. La rentabilidad de la deuda va a ser, descontadas comisiones, ínfima este y el próximo año (antes no era fija y ahora ya no es renta). Su desinterés seguirá siendo alto mucho tiempo porque si en una sociedad la deuda continúa creciendo por encima de los que crece su economía, el endeudamiento es secular. No se pueden subir tipos, porque la sociedad dejaría de devolver los créditos y tendríamos un problema mayor.

La asunción de riesgo es una obviedad para encontrar rentabilidad. Y la ventaja es que la bolsa europea ofrece una expectativa de ganancia del 6,5% anualizada para la próxima década si se deconstruye como la inversa del PER. Como, además, se espera que las ganancias de las compañías continúen aumentado, la previsión se eleva al 7% con los beneficios previstos de 2021.

El problema es que en un mercado de reconquista, la caída de Granada se puede acelerar, porque la aversión al riesgo disminuya más y se esté dispuesto a pagar permanentemente una prima por la bolsa. Con las previsiones de ganancias que manejaba a comienzos de año para el fondo que asesoramos en elEconomista, Tressis Cartera Eco30, el valor liquidativo que esperaba en febrero era 111 euros y 112 euros. Está en 114,48 euros

A quien me pregunta, le recomiendo que aproveche una corrección para entrar. Pero la realidad del año que llevamos obliga a sacar lecturas. La crisis de Irán no dio oportunidad a una corrección y el coronavirus fue tan puntual en días que demuestra la voracidad de un mercado al que muchos quieren subirse porque no ven otra alternativa.

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