Opinión

Una política fiscal que Puig debe ahondar

Ximo Puig, presidente de la Comunitat valenciana

El presidente valenciano, Ximo Puig, comienza a cumplir su promesa electoral de bonificar al 99 por ciento el impuesto de Sucesiones para las empresas familiares. Sin duda, la materialización de ese compromiso no es todo lo ambiciosa que ese sector reclamaba, ya que la bonificación se limita a las firmas que facturan menos de 10 millones.

Es deseable que el beneficio se extienda a todas las empresas familiares, ya que resolvería el gran problema que el relevo generacional plantea a este tipo de sociedades. Pero, sobre todo, resultaría positivo que Valencia dejara de reaccionar a la política fiscal de autonomías como Madrid con falsas acusaciones de dumping y se lanzara a hacer más eficiente su gestión, y a competir con ellas en materia tributaria para atraer inversiones.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.