Opinión

Sigue la revolución de Facebook con libra

Libra, sistema monetario de Facebook

No hace ni medio año que se anunció Libra, el ambicioso cuasi sistema monetario universal de Facebook, y ya hay quien lo ve descarrilando. Las trabas regulatorias están obligando a retrasar el lanzamiento, aunque aún se espera que tenga lugar en 2020.

Al mismo tiempo, algunos de los socios reclutados por Facebook han tirado la toalla y abandonan el proyecto: eBay, Visa, Mastercard, PayPal o Booking. En Europa, Libra se ha ganado la hostilidad de Gobiernos como los de Francia y Alemania. Y en EE UU, Mark Zuckerberg ha sido requerido para comparecer ante la Comisión de Servicios Financieros del Congreso y rendir cuentas sobre el proyecto, identificado ya por muchos como una caja de Pandora que puede desencadenar el caos financiero global. Pero nadie dijo que el camino fuera a ser sencillo y, lo quieran ver o no los temerosos reguladores, estamos ante una transformación radical que ya ha empezado de manera irreversible y Libra supone un salto hacia ese nuevo mundo digital.

Libra será una moneda digital estable, respaldada por una cesta de activos cuyo diseño es flexible y todavía permanece abierto, con la capacidad de llegar a todos los rincones del planeta a través de los más de 2.200 millones de usuarios de Facebook. Con esa profundidad de mercado, su capacidad potencial para desatar seísmos en el sistema financiero tradicional no puede ser pasada por alto, así como el hecho de que escapa al estricto control de los Gobiernos. Eso es lo que ha despertado el miedo y una oposición feroz.

La prueba de fuego para la nueva criptomoneda será su capacidad de ser transparente

Sin embargo, desde eToro creemos que Libra conlleva virtudes innegables. Solo su anuncio ya ha tenido efectos positivos El debate sobre Libra ha hecho que la noción de las criptomonedas llegue al público general. Hasta ahora, las divisas virtuales permanecían encerradas en la burbuja de los activos especulativos, propios de operaciones poco transparentes y dudosas. Con Facebook, las criptomonedas entran por fin en la primera línea la opinión pública y de la agenda política. Es el primer paso para una verdadera democratización mundial de la economía.

Libra, además, pone negro sobre blanco la exclusión financiera global. Más de 2.500 millones de personas están expulsadas de facto de la banca tradicional. Son aquellos que dependen de actividades económicas informales, de pura supervivencia, lo que les termina cerrando el paso al sistema financiero estándar, con lo que se ven atrapados en un círculo negativo de pobreza y falta de oportunidades. Es difícil percibirlo desde la próspera Europa del euro o desde la América del dólar, pero lo cierto es que una gran parte de la población mundial no tiene otro remedio que utilizar monedas locales muy poco líquidas e ineficientes. La posibilidad de una plataforma financiera global que conecta a miles de millones de personas a través de la tecnología es un concepto retador, que trae la esperanza de una mayor inclusión financiera, reenganchando al sistema económico mundial a personas que hoy por hoy no tienen visos de poder acceder a servicios bancarios.

Esta promesa encierra amenazas. ¿Será Facebook, una empresa privada, quien controle Libra? ¿Se puede convertir la red social, cuya reputación ha sido dañada por casos como Cambridge Analytica, en el nuevo árbitro mundial? Una de las claves para conjurar los riesgos será su transparencia. En este sentido, la prueba de fuego será la apertura de Libra a cualquier cartera digital y que las operaciones no se realicen exclusivamente a través de Calibra, la aplicación desarrollada por Facebook para efectuar las transacciones. Sin un verdadero y rico ecosistema de carteras digitales creadas por terceros, Libra no podrá sobrevivir. Queda mucho camino por recorrer, pero no cabe llamarse a engaño: la revolución está en marcha.

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