Opinión

Las aguas vuelven al cauce

Pedro Sánchez, izquierda, presidente del Gobierno y Mariano Rajoy, derecha, expresidente del Gobierno

Entre la barahúnda de noticias que, siendo flor de un día, configuran una realidad mental instalada en un permanente presente, destacan dos informaciones que ayudan a zafarnos de la tiranía de una actualidad centrada en el día a día sin perspectiva temporal ni secuencial.

Ambas noticias nos permiten recobrar la memoria, la evidencia de procesos, la Historia en resumen: el mano a mano entre Felipe González y Mariano Rajoy en Vigo y la reciente mudanza de criterio de Albert Rivera.

¿Es algo novedoso que ambos expresidentes coincidan en la necesidad y posibilidad de acuerdos, apoyos mutuos o incluso una coalición gubernamental entre sus respectivas formaciones políticas? ¿Hay sustanciales e irreconciliables diferencias entre ambos? A poco que hagamos memoria y desde la aprobación de la Constitución entre PSOE y PP, vía práctica de gobierno, vía discurso, han ido disciplinando a una mayoría social para asumir como necesarias e inevitables las políticas económicas y sociales privatizadoras de lo público, genuflexas ante la banca y de reforma del mercado laboral tendentes a la desregularización del mismo y a la pérdida de calidad de vida de la mayoría social.

En 2011 pactaron la reforma del artículo 135 de la Constitución y, más recientemente, Sánchez no ha tocado en nada las decisiones que en materia económica y social aprobó Rajoy, pese a que estando en la oposición, prometió cambiarlas. No olvidemos tampoco el giro del PSOE desde el "No es no" a la votación favorable a la investidura de Rajoy y el posterior "sí" a la misma por parte de 65 diputados del PSOE. Ambos partidos, como Cánovas y Sagasta, son la expresión de dos marcas para un mismo producto. Sus discrepancias en materia de algunos derechos individuales o los de determinadas minorías constituyen la coartada para obviar las coincidencias en las políticas económicas, sociales y en la inhibición compartida ante las cloacas del Estado o ante los privilegios corporativos de alto nivel.

PSOE y PP son dos marcas de un mismo producto, el del neoliberalismo económico

Si esto es así, ¿cómo se explica el "no" rotundo del PP y de Ciudadanos ante las reiteradas y prioritarias peticiones de abstención hechas a ambos por Sánchez para su investidura? La respuesta está en los resultados electorales de ambas fuerzas de la derecha. Ninguna de ellas (muy cercanas en porcentaje de voto y en número de diputados) quería ofrecer al otro el flanco débil de su pacto con "la izquierda". Puro y cortoplacista interés partidista.

Ha bastado que las encuestas anuncien la subida del PP y la bajada de Ciudadanos para que la voz del Poder por antonomasia –el económico financiero– sea escuchada. Los señores González y Rajoy cumplen a la perfección su papel de emisarios. El bipartidismo que tan bien ha servido a la construcción de un discurso único y de unas políticas comunes, quiere volver por sus fueros a fin de que la crisis económica y la medioambiental sean abordadas desde el neoliberalismo, como hasta hoy. ¿Y los demás?

Quedan algunas fuerzas políticas de izquierda nacionalista, muy centradas en sus territorios, el tigre de papel de la extrema derecha que cumple a las mil maravillas su papel de hombre del saco para asustar a una progresía timorata e indecisa, algún experimento novedoso de difícil encaje en el concepto izquierda y Unidas Podemos en una etapa de cismas, rupturas y abandonos pero con ideas, valores y propuestas clásicas (que no antiguas) en conjunción con nuevas visiones provenientes de los grandes movimientos de liberación y de los análisis sociopolíticos surgidos de la nueva realidad.

Sobre ella recae la difícil tarea de recomenzar un nuevo proyecto político, social y cultural que comience por organizarse y por rescatar, vía ejemplo y elaboración programática, la justa relación entre los conceptos y las palabras Izquierda y Progresismo que llevan ya demasiado tiempo encerradas en la caverna platónica. Pero para ello se hace indispensable situarse fuera del cauce general y construir otro, por ardua que sea la tarea. ¿Está y estamos dispuestos?

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comentariosforum5

Ekidad
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Escuché a Garzón esta mañana en la TVE y no pudo decir más mentiras porque no le alcanzó el tiempo, con dirigentes así no es posible que la izquierda avance, no por mucho mentir se adelanta más en las posibilidades de obtener mejores resultados.

Puntuación -7
#1
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J. G. Vía
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¡Pues aviados estamos!

Sr. Anguita: hasta un profesor jubilado como usted sería un político más digno de recibir esa responsabilidad, crear un nuevo proyecto de izquierda.

El pensamiento, las ideas que construyen Unidas Podemos son solo una manta de retazos, sin estructura ni armazón.

Alguien, algunos, tienen la responsabilidad de aportar una base filosófica y científica para un nuevo proyecto de izquierda. Sí.

Alguien, algunos, podrían tomar ese impulso social que sostiene a Unidas Podemos, podrían dar un manotazo sobre la mesa de Unidas Podemos, e imponer la cordura, el criterio, la dirección; la meta real: el bien y la felicidad de los ciudadanos de España (y del mundo).

Pero alguien, algunos, no están.

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#2
Incrédulo
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Por aquí articulando de nuevo Anguita. No le hace ascos al sistema capitalista a la hora de escribir las estupideces que escribe en este diario, y cobrarlas muy bien seguramente. Usted es viejo, pero no sabio.

Puntuación 0
#3
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Chinchu
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O se cambia de modelo o esto se va al garete. Está en juego nuestra salud y nuestra vida. El planeta Tierra no aguanta más. Y lo peor es que no hay tiempo para huir. Para cambiar de planeta.

Puntuación 2
#4
NAVEGANTE PERO QUE ARTE TIENE LA JUNTA PARA QUEDARSE LAS HERENCIAS.
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Al 4 Chinchu, te equivocas, pues Errejón a cambiado de partido y es como sí hubiera cambiado de planeta, este besa viejas con los tontos que hay en España ya tiene asegurado su porvenir y su buen plato de lentejas de por vida.

4, Lo único que en cierto modo llega un poco tarde pués Sánchez con lo de acortar los días del per en Andalucia le ha tomado la delantera, 4, en esa Comunidad con 25 días de peonadas ya se tiene derecho de 6 meses de paro y ningun empresario te puede llamar, lo cual quiere decir que en ese tiempo las chapuzas tambien se cobran.

4, Yo conozco gente en la provincia de alicante que están cobrando la jubilación habiendo comprados las peonadas sin haberlas echado, y así tan ricamente estos talentos de la izquierda son votados una y otra vez.

Pesoe 140 años de honradez, bueno eso no lo digo yo lo dicen ellos.

Puntuación 1
#5