Opinión

Investidura fallida: ¿bloqueo o tiempo de respiro?

El fin de semana, antes de la fallida investidura, en mi artículo "Sánchez, Iglesias: ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio", anuncié que lo que más le convenía, de momento, a los dos era "esperar hasta septiembre". Escribía al final del artículo que PSOE y UP en sus sedes madrileñas, cantaban a dúo esa canción que sigue con: "contigo porque me matas y sin ti porque me muero".

El razonamiento era que a Sánchez no le convenía, de momento, un Gobierno con Unidas Podemos (UP) dentro. No le convenía por la posible sentencia del Process en otoño que daría alas a UP para pedir indulto a los condenados, creando inconsistencias al Gobierno. En economía porque las decisiones de UP pueden dificultar la creación de empleo en un último trimestre del año que se anuncia complicado en España, Europa y el mundo.

Se necesitan mutuamente pero no se fían unos de otros, por eso era mejor el tiempo 

Por contra, a Iglesias la oferta de Sánchez le dejaba en situación precaria frente a unas posibles elecciones en las que hubiera ido debilitado fuera de la Vicepresidencia a la que aspiraba. Se necesitan mutuamente, pero no se fían los unos de los otros. Por eso lo mejor que les podía pasar a cada uno de los dos era pedir tiempo, como ocurre en el baloncesto. Lo que pasa es que las relaciones entre los dos contendientes han quedado muy deterioradas, al menos de cara a la galería, y recomponerlas no será fácil.

En el Congreso hay tres tipos de expectativas: los que creen que el partido no ha acabado y que se seguirá negociando la formación de un Gobierno de coalición PSOE/UP para septiembre; los que sospechan que al PSOE y al PP les interesan nuevas elecciones en las que esperan reforzar sus posiciones parlamentarias; y los que creen que la solución es una tercera combinación que hasta ahora no se ha vislumbrado.

Es necesario que se busquen nuevas soluciones ajenas a las nuevas elecciones a una coalición PSOE-UP

El Consejo de Ministros, con el dictamen electoral de Iván Redondo, meditará sobre lo ocurrido. No creo que ahora Sánchez tome una decisión precipitada. La sesión de investidura enseña que las prisas no son buenas consejeras y menos en política. Pero en un mes debería tener claro lo que le conviene a él, al PSOE y a España. En otoño esperan la sentencia del juicio del Process y la amenaza de la crisis económica internacional. Sólo se podrá responder a los dos con un Gobierno estable, fuerte, con consistencia interna y buenas relaciones de cooperación fuera de él.

Así que es probable que, como pasa siempre a los dilemas complejos, la solución no esté en ninguna de las dos alternativas actuales: gobierno de coalición PSOE/UP o elecciones. La solución en los dilemas suele encontrarse por elevación, utilizando la imaginación.

Y el uso de la imaginación en las fuerzas parlamentarias españolas parece que se agotó después de la transición. Conclusión: o se recupera aquel espíritu de la transición y se encuentran nuevas soluciones imaginativas, o es posible que tanto un Gobierno de Coalición PSOE/UP, como unas nuevas elecciones sean inútiles para resolver los problemas que se nos avecinan.

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