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El Atlético de Madrid, como Athletic Aviación, el gran beneficiado del anterior 'parón' de la Liga

  • Los rojiblancos pasaron de descender a Segunda en 1936... a campeones de Liga en 1940
  • La fusión con el Aviación Nacional dio origen al Athletic Aviación
  • El entrenador del nuevo equipo fue el mítico Ricardo Zamora
La plantilla del Athletic Aviación campeón de Liga en 1940

Ahora que vuelve la Liga tras un parón histórico, viene bien viajar en el tiempo para ver qué pasó en el otro 'parón' sufrido por la máxima competición futbolística en nuestro país: la Guerra Civil (1936-1939). ¿Quién ganó con el ayuno de fútbol? El Atlético de Madrid.

La Guerra Civil estalló muy poco después del fin de la temporada 1935-36 del fútbol español. La Liga la ganó por cuarta vez el Athletic de Bilbao, mientras la Copa, entonces del Presidente de la República por razones obvias, se la llevó el Madrid (no 'Real' por las mismas razones), tras ganar en una trepidante final al Barcelona por 2-1 en Valencia. Un partido que pasó a la historia por ser el último jugado por una leyenda de nuestro fútbol, Ricardo Zamora, el mejor portero de la historia de España junto con Iker Casillas. De hecho, una intervención del 'Divino' (como se le conocía) Zamora a pocos minutos del final está considerada la mejor parada de la historia del fútbol español.

La estratosférica parada con la que Ricardo Zamora puso punto y final a su carrera como jugador en 1936

Dicha final se jugó el 21 de junio de 1936, menos de un mes antes de que el 18 de julio un golpe de estado diera inicio a la mayor tragedia que ha vivido nuestro país: la Guerra Civil.

Con este penalti fallado por Chacho ante el Sevilla en 1936, el Athletic Club de Madrid descendió a Segunda división

En aquel momento, el Athletic Club de Madrid no era ni de lejos uno de los grandes de la Liga española, como lo es hoy. Fundado en 1903 como una 'sucursal' del Athletic de Bilbao, dominador del fútbol español en sus primeras décadas, se independizó en 1907, con el objetivo de ser la alternativa al Madrid Football Club, el primer equipo de la capital. En esas primeras décadas, el club rojiblanco poco palmarés acumuló: dos subcampeonatos de Copa (1921 y 1926) y tres títulos del desaparecido Campeonato Regional de Madrid (1921, 1925 y 1928). Y aunque fue uno de los diez equipos que fundaron la Liga en la temporada 1928-29, en su segunda edición, en 1930, quedó último en la clasificación y bajó al 'infierno' de la Segunda división. No regresó a la máxima categoría hasta 1935… para volver a descender el año siguiente, 1936, poco antes del parón obligado por la Guerra Civil.

Los desastres de la Guerra Civil

El Athletic Club de Madrid, como el resto del fútbol español, sufrió en sus carnes la contienda. En tres años, los rojiblancos tan solo disputaron algunos partidos benéficos, y al final de la guerra, en 1939, cuando la nueva Federación Española de Fútbol dio lo pasos necesarios para recuperar las competiciones, el conjunto madrileño estaba absolutamente destrozado, con tan solo seis jugadores en su plantilla (el resto había muerto en la contienda), su campo, el Stadium Metropolitano, casi en ruinas… y encima en Segunda división. Pero llegó el milagro caído del cielo. Y nunca mejor dicho.

El equipo del Aviación Nacional que llegó a los cuartos de final de la Copa de 1939

En 1937, tres oficiales de la 35 Unidad de Automóviles de Aviación del Ejército del Aire del bando franquista habían fundado en Salamanca un equipo de fútbol, el Aviación Nacional, formado por soldados de dicho ejército, para jugar partidos benéficos y amistosos. Un año después, la 35 Unidad tuvo que trasladarse a Zaragoza, con lo que el Aviación Nacional juega y gana el Campeonato de Aragón 1938-39, lo que le dio derecha a jugar la primera Copa del Generalísimo, en 1939, donde llegó a los cuartos de final, donde cayó ante el Sevilla.

Evolución del escudo del Athletic de Madrid cuando pasó a denominarse Athletic Aviación

Tras la guerra, el Aviación Nacional se traslada a Madrid con la intención de disputar la Liga 39-40… en Primera división. Pero la Federación se niega en redondo a admitir en la máxima categoría a un equipo recién nacido, por muy buenos jugadores que tuviese, por lo que la única solución para el Aviación Nacional era fusionarse con alguno de los equipos grandes de la época. Tras intentarlo sin éxito con el Madrid, el Athletic Club de la capital se convirtió en el segundo plato. Y dicho y hecho, el club madrileño no estaba para muchas exigencias, y así se produjo la fusión, dando lugar al Athletic Aviación. ¿El problema? Que había que jugar en Segunda división.

Pero bajo Dios e hizo el milagro. El Oviedo, que había sido tercero en la última Liga, la 35-36, estaba también para pocos trotes, en especial porque su estadio, Buenavista (el futuro Carlos Tartiere) había sido el centro de una cruenta batalla en la guerra, y de hecho una trinchera partía en dos su terreno de juego.

El estadio ovetense de Buenavista, en el estado en que quedó tras la Guerra Civil, trinchera incluida

La Federación se apiadó del equipo ovetense, y le concedió un año de 'excedencia' para poder reparar Buenavista, y su plaza en Primera fue para… el Athletic Aviación, tras ganar un partido a vida o muerte con el Osasuna, el otro descendido allá por 1936.

Maravillosa imagen de Ricardo Zamora en uno de sus primeros entrenamientos con el Athletic Aviación, en 1939

Por tanto, el futuro Atlético se vio, de la noche a la mañana, arruinado y en Segunda, a fusionado con el Aviación y en Primera. Y con una leyenda en el banquillo: Ricardo Zamora. El que había sido primer portero de la selección española, y el que había realizado aquella majestuosa parada en el último partido oficial antes de la Guerra, la final de Copa del 21 de junio de 1936 que ganó su equipo, el Madrid.

El 'Divino' Zamora da las últimas instrucciones a sus chicos en el vestuario antes de un encuentro

Y como suele ocurrir en la historia del conjunto rojiblanco, va el Athletic Aviación… y da la campanada al ganar la primera Liga tras el parón de la Guerra Civil, y el primer gran título de su historia. El once tipo dirigido por el 'Divino' Zamora lo formaban un portero sevillano de tan solo 20 años, Fernando Tabales; una defensa liderada por el 'capitán de la eterna sonrisa', el canario Pepe Mesa, junto al cántabro Alfonso Aparicio; los 'Tres Mosqueteros' del centro del campo: el también cántabro Germán Gómez, el guipuzcoano Ramón Gabilondo y el canario Francisco Machín, junto al también guipuzcoano Luis Urquiri; y la delantera, formada por el gallego Enrique Rubio, el navarro Julio Elícegui, el canario Paco Campos y el gallego Juan Vázquez. En total, seis 'aviadores' (Tabales, Aparicio, Germán, Machín, Campos y Vázquez) y cinco 'atléticos' (Mesa, Gabilondo, Urquiri, Enrique y Elícegui). Y una curiosidad: ninguno era madrileño.

Gabilondo, Germán y Machín, los 'Tres Mosqueteros' del centro del campo del equipo madrileño

Uno de los partidos disputados por el Athletic Aviación en el viejo Chamartín

El Athletic Aviación, como ya hemos dicho, no podía disponer de su campo, el viejo Metropolitano, por lo que jugó diez de sus partidos como local… en el viejo Chamartín, el pequeño estadio madridista que unos pocos años después de convertiría en el Santiago Bernabéu. Y el conjunto de Ricardo Zamora se mostró inexpugnable en 'casa', donde solo cedió un punto ante el Betis en toda la temporada, destacando un 3-0 al Barcelona. Pero su irregularidad a domicilio en la primera vuelta de aquella Liga 1939-1940 le mantenía en la parte alta de la clasificación, pero sin destacar. Mas un arreón en la segunda vuelta, con varias victorias consecutivas, le hicieron favorito al título. Pero una derrota en Vigo ante el Celta en la penúltima jornada dejó la Liga en manos del Sevilla, que solo necesitaba ganar al Hércules en Alicante en la última jornada.

Para que el estadio de Vallecas, nuevo hogar rojiblanco, fuera de 'primera', tuvo que plantarse césped

Aquel 28 de abril de 1940, el Athletic Aviación, que 'debutaba' en el estadio de Vallecas como local tras haber jugado toda la temporada en Chamartín, hizo su trabajo: ganó 2-0 al Valencia, con goles de Campos y Elícegui. Pero solo un milagro alicantino le daría el título a los de Zamora.

Los campeones de Liga, junto a la portada del Marca que realzaba la proeza del Athletic Aviación

Pero el milagro llegó, el Sevilla no pudo imponerse al Hércules, y el 3-3 final de aquel encuentro significó el primer gran título de la historia del equipo que hoy conocemos como Atlético de Madrid (la 'unión aviadora' llegó a su fin en 1947). Una Liga que revalidó el año siguiente, para confirmar que, sin duda alguna, el Atlético de Madrid fue el equipo más 'beneficiado' por el otro trágico parón del Campeonato Nacional de Liga español.

Cartel conmemorativo del primer título liguero del Athletic Aviación, luego Atlético de Madrid

No podían faltar las colecciones de cromos con las estrellas futbolísticas del momento

En septiembre del año pasado se instaló junto al Wanda Metropolitano, el nuevo estadio del Atlético de Madrid, una antigua unidad del Hispano Aviación HA-200D Saeta, un caza del Ejército del Aire en homenaje a aquel equipo, el Athletic Aviación (en 1940 pasó a denominarse, por imperativo del régimen de no utilizar nombres extranjeros) Atlético Aviación, primer campeón de Liga de la historia de lo que hoy es el Atlético de Madrid.

Antiguo caza del Ejército del Aire instalado en el Wanda Metropolitano en homenaje al Athletic Aviación
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