Next Generation

La Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte, motor económico del entorno

  • La campaña de la cereza genera más de 1.000 puestos de trabajo directos
  • Combate la despoblación en las zonas que se han visto amenazadas y mantiene la agricultura familiar
Cabezuela del Valle, Valle del Jerte, Extremadura.
Madrid

La campaña de la cereza del Jerte contribuye a crear empleo y riqueza en la zona, algo fundamental en estos tiempos de crisis e incertidumbre. De hecho, en los mayores picos de producción, la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte llega a emplear en torno a unas 1.200 personas de forma directa. Un compromiso con la zona que, como sostienen desde la Agrupación, ayuda a paliar la despoblación, además de fomentar la actividad agraria, conservar la agricultura familiar y mantener al agricultor como pieza fundamental de un sector que cada vez está más tecnificado.

Referente de las Picotas y Cerezas del Jerte Denominación de Origen (DO), variedad de cereza originaria del Valle del Jerte, en el norte de la región, -donde se cultiva de manera tradicional desde el siglo XVII-, entre montañas de más de 2.000 metros de altitud, en tierras fértiles, regadas por arroyos de aguas cristalinas y con un aire totalmente puro. También son líderes en muchos de los productos que venden: castañas, higos frescos y secos, ciruelas, frambuesas y arándanos, a los que se suman sus productos transformados totalmente naturales, catalogados como gourmet, tales como licores y aguardientes, mermeladas y aceite de oliva virgen extra, de su propia almazara.

Todo lo hacen en sus instalaciones -exceptuando el proceso de la mermelada, en la que trabajan con un tercero al que le proporcionan la materia prima-, "que llevan en funcionamiento más 30 años y en las que sigue siendo todo tradicional", asegura Mónica Tierno, directora general de la Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte.

Para ellos, además, tiene un "valor añadido" y es que, desde entonces, trabajan con lo que actualmente se conoce como economía circular, "si hay algún fruto que tiene un mínimo defecto que hace que no esté óptimo para su venta al fresco, le damos un nuevo valor. Reconvertimos esa materia prima, que a su vez pasa por un nuevo proceso y la revalorizamos, transformándola en aguardiente o licor", cuenta Tierno.

Pionera en el asociacionismo agrario, nace a finales de los años 80 con el objetivo de comercializar el producto de los pequeños agricultores. Cuatro décadas más tarde cuentan con una cooperativa de segundo grado integrada por quince cooperativas socias, ubicadas todas ellas en la comarca del Valle del Jerte y la Vera, en el norte de la provincia de Cáceres. Asimismo suman más de 3.500 socios que componen su base social, y que son, en esencia, los agricultores de las distintas cooperativas. "Su producción es pequeña, pero en su conjunto somos el mayor comercializador de cerezas de Europa", sostiene Tierno. "Aunque el objetivo sigue siendo el mismo y hemos demostrado que la unión hace la fuerza, sí que hemos cambiado mucho en nuestros procesos", detalla Tierno.

"Tradicionalmente era el propio agricultor el que hacía la selección de calidad en su explotación", explica. Y eso, a día de hoy, ya no es así: "Nosotros contamos con cinco calibradoras ópticas. Podemos tener cinco puntas de campaña de 500.000 kilos al día", asegura la directora. "El agricultor lo que hace es recolectar el fruto a mano, pero el resto lo hacemos nosotros aquí: calibrar, desechar el producto que tenga problemas de calidad y gestionar todos los suministros, así como el envasado para los clientes y la logística", destaca.

Una campaña "extraordinaria"

Desde la Agrupación destacan que esta campaña, pese al daño que hicieron las fuertes lluvias de mediados de junio y el arduo trabajo que tuvieron que efectuar "tanto por parte del agricultor como por parte de las cooperativas" para intentar salvar el producto, lo que les ha obligado a retrasar el final de la recogida de cerezas "está siendo muy buena". "Excepcional en kilos, en tamaño y en calidad", comenta Tierno. De hecho, según señala su directora general alcanzarán su máxima producción y rozarán los 20 millones de kilos.

En general, las campañas de los distintos frutos que comercializan han sido "extraordinarias" en este año tan duro. La producción de castaña ha sido de 3 millones de kilos, la del higo seco de 1,7 millones, la de la ciruela de 600 mil kilos, 200 mil kilos para el higo fresco y 100 mil kilos en producción de berries.

Con todo, dependiendo de la climatología de cada año, su exportación oscila entre el 50% y el 60% de su producción, principalmente a mercados europeos, aunque también destacan otros destinos internacional como Emiratos Árabes o Hong Kong, donde la cereza, la ciruela y el higo son los productos estrella.

Por otro lado, y en lo que refiere a cómo ha afectado la pandemia a este sector, se muestran positivos, pues, en su caso, "no han tenido mayores problemas". Aunque sí que han descendido sus ventas al por mayor, que van en relación con la cancelación de mercadillos y la caída del turismo. No obstante, este hecho se ha visto recompensado en las grandes superficies, ya que el consumidor, al salir menos, "hace un mayor consumo en casa".

Líderes en innovación tecnológica

Su lucha por la protección del medio ambiente es constante. Tanto es así que es la única empresa hortofrutícola española que junto al Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex), desarrolla un proyecto innovador, Titanium, para la eficiencia del agua y que ha reducido el consumo de esta en un 60%.

El hecho de tener un agua más clara durante más tiempo y con menos contaminación microbiológica permite mantenerla durante más tiempo sin correr riesgos. La frecuencia del cambio de agua durante el proceso de calibrado de las cerezas en años anteriores (sin Titanium) era cada dos días, cuando en la actualidad se acerca a los nueve días. Una reducción del consumo bastante notable que además utiliza una tecnología respetuosa con el medio ambiente, por medio de un proceso en el que con luz ultravioleta y dióxido de titanio se descompone la materia orgánica, que es la mayor suciedad que puede contener. Con respecto a otras tecnologías, la que utiliza este proyecto es la única capaz de clarificar el agua de procesado y no generar ningún residuo en el agua que pueda contaminar el medio.

No obstante, la Agrupación apuesta de manera constante por la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), que constituyen un factor fundamental en el desarrollo y crecimiento de la empresa. "A través de la investigación continuada se ha conseguido desarrollar soluciones particulares adaptadas a la mejora de procesos productivos y de fabricación". Ya que, como señala su directora "la recolección es manual, pero las exigencias de calidad son muy fuertes".

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